El coeficiente de Gini pasó de 0,424 a 0,428 en un año, según el Indec. El ingreso promedio per cápita se ubicó en $688.496 y la mitad de la población quedó por debajo de los $500.000 durante el segundo trimestre de 2026.
La desigualdad en la distribución del ingreso aumentó en Argentina durante el segundo trimestre de 2026, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El coeficiente de Gini del ingreso per cápita familiar se ubicó en 0,428, frente al 0,424 registrado durante el mismo período de 2025.
Los datos correspondieron a los 31 aglomerados urbanos incluidos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). El ingreso total de la población relevada alcanzó los $20.763.699 millones, lo que representó un incremento interanual del 29,3%.
En tanto, el ingreso promedio per cápita de la población fue de $688.496, mientras que la mediana se ubicó en $500.000. Esto último significa que la mitad de la población tuvo un ingreso per cápita inferior a ese monto y la otra mitad, superior.
Cuánto percibieron quienes tuvieron ingresos
El informe indicó que el 62,4% de la población relevada, equivalente a unos 18,8 millones de personas, declaró haber percibido algún tipo de ingreso durante el período.
Dentro de ese universo, el ingreso promedio fue de $1.094.136.Distribución del ingreso: en el 2° trimestre de 2026, el ingreso medio per cápita familiar del total de la población que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) fue de $688.496; mientras que el ingreso individual medio fue de $1.094.136 https://t.co/APx6mREFkN pic.twitter.com/ofs7ozS5tS
— INDEC Argentina (@INDECArgentina) October 1, 2026
Las diferencias resultaron significativas según la ubicación en la escala de ingresos. Entre los primeros cuatro deciles, el promedio alcanzó los $382.621; entre los deciles 5 y 8 fue de $1.033.047; mientras que para los dos deciles de mayores ingresos ascendió a $2.641.394.
La diferencia entre los ingresos de varones y mujeres
El relevamiento también mostró diferencias entre los ingresos promedio declarados por varones y mujeres.
Entre las personas perceptoras, los varones registraron un ingreso promedio de $1.266.369, mientras que entre las mujeres fue de $927.252.
La diferencia nominal entre ambos promedios fue de $339.117.
Cuánto fue el ingreso promedio de los trabajadores
Al analizar la ocupación principal, el ingreso promedio alcanzó los $1.129.527, mientras que la mediana fue de $900.000.
Esto significó que el 50% de las personas ocupadas con ingresos por su actividad principal percibió hasta $900.000, mientras que la otra mitad se ubicó por encima de esa cifra.
Entre los primeros cuatro deciles de trabajadores, el ingreso promedio fue de $415.012. En los deciles 5 a 8 ascendió a $1.095.227 y entre los deciles 9 y 10 llegó a $2.629.678.
La diferencia entre trabajadores registrados y no registrados
Entre las personas asalariadas con ingresos se contabilizaron aproximadamente 9,4 millones, con un promedio de $1.161.833.
Los trabajadores con descuento jubilatorio registraron un ingreso promedio de $1.433.794, con un incremento interanual del 26,5%.
Por su parte, los asalariados sin descuento jubilatorio tuvieron un ingreso promedio de $706.204, cifra que representó una suba del 24,9% respecto del mismo período del año anterior.
La diferencia entre ambos grupos superó los $727.000 mensuales en los ingresos promedio.
El trabajo representó el 78,1% de los ingresos
Los ingresos laborales explicaron el 78,1% de los recursos totales de los hogares, mientras que aquellos provenientes de fuentes no laborales representaron el 21,9%.
Sin embargo, la incidencia de los ingresos no laborales fue considerablemente mayor entre los hogares de menores recursos.
En el primer decil representaron el 67,3% del ingreso familiar total, mientras que entre los hogares pertenecientes al décimo decil significaron solamente el 13,4%.
Qué mostró el índice de desigualdad
El coeficiente de Gini se ubicó en 0,428, por encima del 0,424 correspondiente al segundo trimestre de 2025.
El indicador se utiliza para medir la distribución de los ingresos: cuanto más se aproxima a cero, mayor es la igualdad, mientras que valores más cercanos a uno reflejan una mayor concentración.
Otro indicador fue la distancia entre los extremos de la distribución. La mediana del ingreso per cápita familiar del 10% de mayores ingresos resultó 13 veces superior a la correspondiente al 10% de menores ingresos.
Esa brecha se mantuvo sin modificaciones respecto del segundo trimestre de 2025.