El proyecto crea un régimen de beneficios impositivos para promover inversiones productivas de medianas empresas. Contempla amortización acelerada de Ganancias y devolución anticipada del IVA. La iniciativa fue girada a Diputados.
El Senado aprobó un proyecto de ley que crea el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), destinado a otorgar beneficios fiscales a medianas empresas que realicen inversiones productivas superiores a los 12 millones de dólares durante los primeros dos años. La iniciativa obtuvo 60 votos a favor y dos en contra y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados.
La propuesta, impulsada por el senador Eduardo Vischi, recibió el respaldo de La Libertad Avanza, el bloque Justicialista, el PRO, Movimiento por Misiones, Despierta Chubut, Independencia, Primero los Salteños y Convicción Federal. Los únicos votos negativos correspondieron a los representantes de Santa Cruz, José Carambia y Natalia Gadano.
El nuevo régimen busca complementar los incentivos destinados a grandes inversiones mediante herramientas tributarias orientadas a estimular proyectos productivos de menor escala. Entre sus principales beneficios contempla la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada de créditos fiscales del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Qué beneficios establece el nuevo régimen de inversiones
El proyecto define como inversiones productivas la adquisición, elaboración, fabricación o importación de bienes muebles nuevos que puedan amortizarse en el Impuesto a las Ganancias. También incluye obras directamente vinculadas con actividades productivas.
En cambio, quedan excluidas las inversiones financieras, las operaciones de cartera y los bienes de cambio, debido a que el objetivo del régimen es promover la incorporación de capital destinado a la producción.
La iniciativa también contempla beneficios para determinadas actividades agropecuarias y productivas sin exigir un monto mínimo de inversión.
Entre ellas figuran la adquisición de sistemas y equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y bienes semovientes.
A partir de una propuesta del senador radical Maximiliano Abad, también se incorporó la actividad pesquera al régimen sin un piso mínimo de inversión. Además, se incluyeron medidas vinculadas con el ganado y la retención de terneras en el contexto del fenómeno climático conocido como Súper Niño.
Los requisitos que deberán cumplir las empresas
Para acceder a los beneficios, las empresas deberán presentar ante la autoridad de aplicación un plan de inversión con carácter de declaración jurada.
El documento tendrá que especificar las características del proyecto, su ubicación, las fuentes de financiamiento, el cronograma de ejecución, la factibilidad económica y el impacto esperado sobre la producción y el empleo.
Además, las compañías deberán asumir el compromiso de contratar proveedores nacionales por un monto equivalente, como mínimo, al 20% de los recursos destinados a proveedores.
Esta obligación estará condicionada a que exista oferta disponible en el mercado local en condiciones competitivas de precio y calidad.
El oficialismo defendió los incentivos a la inversión
Durante el debate parlamentario, el senador Eduardo Vischi sostuvo que el proyecto representa una herramienta para impulsar la actividad económica y fortalecer la producción nacional.
“No es un privilegio tributario sino una herramienta política para movilizar capital productivo, fortalecer la industria nacional a través de sus proveedores y generar trabajo genuino”, afirmó.
El legislador también destacó las oportunidades que presenta el escenario internacional para sectores estratégicos de la economía argentina.
“Hoy el mundo está demandando lo que la Argentina tiene, en energía y alimentos, y hay una necesidad de seguridad alimentaria de muchos países. Es allí donde hay una gran oportunidad para la Argentina”, expresó.
Por su parte, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, defendió el mecanismo de recuperación anticipada de las inversiones.
“Los beneficios de este Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes tienen una lógica sencilla: permitir que las empresas recuperen antes parte del capital que invierten. Eso es fundamental porque genera la cadena de inversión”, sostuvo.
El peronismo acompañó el proyecto, pero planteó reparos
Desde el bloque Justicialista, el senador chaqueño Jorge Capitanich anticipó su respaldo a la iniciativa, aunque advirtió sobre las diferencias existentes entre los distintos programas de promoción de inversiones.
“Estamos generando múltiples regímenes de inversión con asimetrías desde el punto de vista de sus valores, con impacto fiscal y sin considerar el cupo fiscal dentro de los respectivos presupuestos”, cuestionó.
En la misma línea, el jefe del bloque Justicialista, José Mayans, consideró que las herramientas tributarias resultan insuficientes si no están acompañadas por una política económica que favorezca a la industria nacional.
“Con un régimen de incentivos no basta. Este proyecto de ley tiene buenas intenciones, pero el problema es más profundo”, manifestó.
Mayans también cuestionó las condiciones de competencia que enfrenta la producción argentina. “Con el concepto de la economía libre, donde nuestra industria debe competir en forma desleal, no existe sistema que la incentive a instalarse”, afirmó.
Pese a las diferencias planteadas durante el debate, la iniciativa consiguió una amplia mayoría en la Cámara alta. El proyecto deberá obtener ahora la aprobación de Diputados para convertirse en ley y permitir la implementación del nuevo esquema de incentivos fiscales.