Jorge Gentili, propietario de Plantium y Gentec, explicó las dificultades económicas que llevaron al cierre temporal de la planta de Villa Constitución. Reveló que acumuló problemas de cobranza por $500 millones, buscó inversores y se endeudó para sostener la actividad. “Ya no puedo seguir”, afirmó.
El propietario de Plantium y Gentec, Jorge Gentili, rompió el silencio tras el cierre temporal de la fábrica de maquinaria agrícola de Villa Constitución, Santa Fe, y el despido de 84 trabajadores. El empresario reconoció que la compañía atravesó una situación financiera que se volvió insostenible, explicó que intentó mantener la producción mediante endeudamiento y búsqueda de inversores, y aseguró que su intención era reorganizar la empresa para retomar las operaciones con menos empleados.
En declaraciones a la prensa, Gentili describió el deterioro económico que enfrentaron ambas compañías durante los últimos meses. Señaló que las ventas no alcanzaron los niveles esperados, que varios clientes acumularon deudas y que las principales exposiciones agropecuarias del año no generaron la recuperación comercial que necesitaba.
“Es imposible, pensé que lo íbamos a sortear, vino Expoagro y no pasó nada, Agroactiva tampoco y seguía endeudándome. No vendíamos la cantidad que necesitábamos. Llegué a un límite que no puedo más. Ya no puedo seguir”, expresó el empresario al explicar los motivos de la decisión.
“Intenté vender la empresa, buscar socios, llegó un límite”
Gentili sostuvo que durante meses buscó alternativas para evitar la paralización de las actividades. Entre las posibilidades analizadas estuvieron la incorporación de nuevos inversores, la venta de la compañía y acuerdos con potenciales socios comerciales, públicó Infobae.
Las gestiones incluyeron conversaciones con interesados del exterior, entre ellos inversores chinos, pero ninguna de las alternativas permitió conseguir los recursos necesarios para sostener la estructura productiva.
El empresario también cuestionó las expectativas de recuperación del mercado de maquinaria agrícola frente a los resultados que registraba su compañía.
“¿Qué pasa con la mejor cosecha que se habla? En el campo, si tomás el dólar del 2025 al 2026 aumentó muy poco, el productor está frito. Intenté vender la empresa, buscar socios, llegó un límite que no va más. No tengo otra salida”, manifestó.
Según explicó, la caída de la demanda afectó directamente los ingresos de las compañías, mientras los compromisos financieros continuaron acumulándose.
Deudas por $500 millones y problemas con fabricantes de maquinaria
Uno de los principales inconvenientes que describió Gentili estuvo relacionado con las dificultades de cobranza. Según sus declaraciones, la empresa acumuló aproximadamente 500 millones de pesos entre cheques rechazados y saldos pendientes de cuentas corrientes.
El propietario explicó que Gentec depende comercialmente de distintos fabricantes de maquinaria agrícola, por lo que los problemas económicos de esas compañías repercutieron directamente sobre su actividad.
Entre sus principales clientes mencionó a Metalfor, Pauny y AGCO. Según relató, enfrentaron dificultades para cobrar operaciones vinculadas con algunas de esas firmas, mientras que AGCO interrumpió sus compras.
La combinación de menores ventas y problemas de cobranza redujo la disponibilidad de capital de trabajo. En ese contexto, Gentili recurrió al endeudamiento para afrontar los gastos operativos y mantener los puestos laborales.
El dueño reconoció que no tiene dinero para pagar las indemnizaciones
Otro de los puntos abordados por el empresario fue la situación de los trabajadores desvinculados. Gentili reconoció que actualmente no cuenta con los recursos suficientes para afrontar de manera inmediata las indemnizaciones correspondientes.
La decisión de despedir personal se produjo después de varios meses de dificultades salariales. Durante aproximadamente cuatro meses, los empleados habían cobrado sus remuneraciones de manera fraccionada, mediante pagos semanales de 200.000 pesos.
En paralelo, la empresa y los representantes sindicales mantenían conversaciones para reducir la dotación mediante retiros voluntarios. Sin embargo, las negociaciones quedaron interrumpidas cuando se conoció la preparación de los telegramas de despido.
El empresario manifestó que su intención era recuperar la actividad y cumplir posteriormente con las obligaciones pendientes.
“Ojalá pueda remontar la empresa de nuevo, y pagarle a todo el mundo. Voy a reformular la empresa”, expresó.
El plan para volver a producir con menos trabajadores
Pese al cierre temporal, Gentili aseguró que no pretendía abandonar definitivamente el negocio de tecnología para el sector agropecuario.
Su propuesta consistía en reorganizar las operaciones y reducir considerablemente la estructura de personal. El objetivo era pasar de una dotación cercana a los 200 empleados a una plantilla de entre 60 y 70 trabajadores.
La reestructuración implicaría modificar el funcionamiento de las compañías y adaptar la producción a un volumen de ventas menor.
Plantium es una firma argentina especializada en agricultura de precisión, con desarrollos tecnológicos como monitores de siembra, pilotos automáticos y sistemas de gestión de datos. La compañía también había avanzado en proyectos de robótica e inteligencia artificial aplicados a la actividad agropecuaria.
En 2022 había inaugurado en Rosario un centro de Investigación y Desarrollo con más de 50 profesionales especializados, mientras que posteriormente concretó acuerdos con otros fabricantes nacionales para desarrollar nuevas tecnologías.
Qué dijo Gentili sobre la situación económica y el Gobierno
Durante sus declaraciones, el empresario también fue consultado por el contexto económico nacional y su impacto sobre la industria de maquinaria agrícola.
Gentili evitó atribuir directamente al presidente Javier Milei la responsabilidad por la situación de sus empresas, aunque reconoció que las condiciones económicas no resultaban favorables para el sector.
“No puedo decir que el Presidente está haciendo las cosas mal. No tengo los argumentos. Ahora, para nuestro sector está mal”, sostuvo.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, señaló que numerosas empresas industriales atravesaban dificultades para sostener sus operaciones ante la debilidad del consumo y los elevados costos.
“Las empresas están haciendo mucho esfuerzo por sostenerse. Los que pueden están tratando de reestructurar su deuda para conseguir mejores plazos y tasas. Todos están haciendo los deberes para mejorar la competitividad, pero es difícil afrontar compromisos si el consumo no levanta”, explicó el funcionario.
El reclamo de los trabajadores por las indemnizaciones
Mientras Gentili planteó la posibilidad de reabrir con una estructura reducida, los representantes sindicales cuestionaron las condiciones en las que se concretaron los despidos.
Fulvio Monti, representante de los trabajadores de Gentec, explicó que las desvinculaciones se conocieron cuando todavía se analizaban alternativas para reducir la plantilla mediante acuerdos voluntarios.
“Nos enteramos a través de gente de la empresa de que estaban confeccionando cartas documento con los despidos”, relató el dirigente.
El sindicato también señaló que algunos trabajadores habían considerado aceptar acuerdos por montos inferiores a las indemnizaciones correspondientes, con el objetivo de facilitar una salida negociada.
Sin embargo, la decisión empresarial modificó el escenario y trasladó el conflicto al ámbito legal.
“Ahora estamos en una cuestión legal. Lo que nos importa es que esos compañeros y compañeras que fueron echados arbitrariamente de esta forma cobren su indemnización. Es lo mínimo que pedimos”, afirmó Monti.