La fabricante de maquinaria agrícola enfrenta una nueva medida judicial por deudas. El embargo alcanza fondos bancarios actuales y futuros, mientras se acumulan demandas, cheques rechazados y pérdidas millonarias. La empresa aseguró que busca normalizar su producción.
La crisis financiera de Metalfor sumó un nuevo capítulo judicial luego de que un juez ordenara embargar fondos de la fabricante de maquinaria agrícola por US$702.934, además de $322,1 millones presupuestados para intereses y costas. La medida se agregó a otros reclamos de acreedores y entidades bancarias, en medio de las dificultades económicas y laborales que atraviesa la compañía cordobesa.
La resolución fue dictada por el juez Jorge Silvio Sicoli, titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 18, en una ejecución promovida por AIR SRL. La causa tramita bajo el expediente 19123/2026 y contempla medidas sobre las cuentas bancarias de la empresa y otros demandados.
Según la documentación judicial citada por La Nación, el magistrado ordenó intimar al pago de las sumas reclamadas y otorgó un plazo de siete días para que los demandados presenten las excepciones correspondientes.
El embargo alcanza depósitos actuales y futuros
En su resolución, el juez dispuso: “Trábense los embargos pedidos”, en referencia a los fondos que las codemandadas mantienen depositados o que ingresen posteriormente en las cuentas identificadas en el expediente.
La medida comprende tanto los saldos existentes como los futuros depósitos, hasta cubrir los montos autorizados por el tribunal.
Además, Sicoli solicitó a las entidades financieras informar los saldos disponibles al momento de recibir los oficios y ordenó transferir los fondos retenidos a una cuenta judicial del Banco Ciudad, sucursal Tribunales.
El magistrado también estableció que, si las retenciones superan el límite autorizado, la parte demandante deberá gestionar el levantamiento del excedente dentro de los tres días.
Qué respondió Metalfor sobre las demandas
Consultadas por La Nación, fuentes de la compañía señalaron que mantienen conversaciones con sus acreedores para intentar resolver los compromisos financieros pendientes.
“Estamos en permanente diálogo con todos los acreedores siempre de manera muy constructiva. El embargo es un recurso que tienen los mismos para intentar priorizarse frente a otros”, expresaron desde Metalfor.
La empresa también sostuvo que busca preservar su actividad industrial mientras avanza en las negociaciones.
“La empresa necesita ser ecuánime con todos, teniendo como base la continuidad de la operación. Estamos normalizando producción y entregas y todo eso hay que poner en contexto todos los días”, agregaron.
Se acumulan otras causas judiciales
El nuevo embargo se sumó a otras actuaciones que avanzaron durante septiembre y octubre contra la fabricante.
A principios de septiembre, el Juzgado Comercial Nº 24 había ordenado el pago de US$98.895,77 de capital, más US$10.000 estimados para intereses y costas, en una causa que también involucró a integrantes del directorio.
Posteriormente, el 29 de septiembre, el juez subrogante Gerardo D. Santicchia dispuso trabar un embargo sobre fondos de Metalfor. A comienzos de octubre se libró un oficio al Banco Nación para retener depósitos existentes o futuros hasta cubrir US$108.895,77.
Otro frente judicial corresponde a una demanda de Bibank SA, entidad continuadora del Banco Interfinanzas, que reclamó $86.964.686 a Metalfor y a sus garantes.
Según la presentación bancaria, el conflicto se originó en el incumplimiento de un préstamo comercial de $117 millones otorgado en marzo de 2026. La entidad sostuvo que la compañía acumuló dos cuotas vencidas e impagas, lo que motivó la exigencia de cancelar el saldo pendiente.
Cheques rechazados, pérdidas y conflicto laboral
La situación judicial se desarrolla en un contexto de deterioro financiero que comenzó a profundizarse durante el primer semestre del año.
De acuerdo con los datos de la Central de Deudores del Banco Central citados en la información publicada, Metalfor registraba 1.104 cheques rechazados por un total de $8.659,1 millones.
Además, la empresa había informado ante la Comisión Nacional de Valores pérdidas por $26.484 millones durante los primeros seis meses de 2026.
Las dificultades económicas también repercutieron sobre los trabajadores. La compañía abrió un Procedimiento Preventivo de Crisis por atrasos salariales y planteó reducir alrededor del 70% de una plantilla cercana a los 600 empleados.
La propuesta fue rechazada por el gremio, en medio de la incertidumbre sobre la continuidad laboral y productiva.