La compañía confirmó una nueva ronda de despidos que afecta a trabajadores de Estados Unidos, India y Reino Unido. Los recortes se concentran en su división de tiendas y se producen mientras la empresa aumenta sus ingresos y sus inversiones en inteligencia artificial.
Amazon anunció una nueva reducción de personal que alcanza a casi 1.000 empleados corporativos, en una decisión que profundiza la reestructuración de la compañía tecnológica. Con esta última ronda, los despidos acumulados superan los 57.000 puestos desde 2022, en un contexto marcado por la expansión de la inteligencia artificial (IA) y la búsqueda de una mayor eficiencia operativa.
Los recortes afectan principalmente a la división de Stores, que incluye áreas de atención al cliente, soporte al marketplace e ingeniería vinculada al negocio minorista. Según la información difundida por la empresa, los trabajadores afectados se encuentran en Estados Unidos, India y Reino Unido.
La compañía explicó que la medida responde a una reorganización de sus operaciones para adaptarlas a las prioridades actuales y aseguró que acompañará a los empleados durante la transición.
Más de 57.000 despidos desde 2022
La nueva ronda se suma a una serie de recortes que comenzó hace casi cuatro años. Entre 2022 y 2023, Amazon eliminó alrededor de 27.000 puestos de trabajo. En octubre de 2025 anunció otros 14.000 despidos corporativos y, en enero de 2026, comunicó una nueva reducción de 16.000 empleos.
Con los recortes más recientes, el total supera los 57.000 puestos eliminados. Sin embargo, estas cifras corresponden principalmente a trabajadores corporativos y tecnológicos, no al conjunto de la plantilla de la compañía, que ronda los 1,5 millones de empleados y está integrada mayoritariamente por personal de almacenes y logística.
La sucesión de anuncios generó incertidumbre entre los trabajadores, especialmente por las dudas sobre las indemnizaciones, las posibilidades de acceder a vacantes internas y la eventual continuidad de los ajustes.
El papel de la inteligencia artificial en los recortes
Uno de los interrogantes centrales es cuánto influyó la inteligencia artificial en la decisión. Amazon no atribuyó directamente esta última ronda de despidos a la automatización, sino que justificó los cambios por la necesidad de reducir niveles de gestión, agilizar procesos y controlar costos.
Sin embargo, el director ejecutivo de la compañía, Andy Jassy, había anticipado en junio de 2025 que esperaba una reducción progresiva de la plantilla corporativa a medida que la IA permitiera realizar tareas con mayor eficiencia.
Algunos analistas también vincularon las reestructuraciones del sector tecnológico con la incorporación de herramientas capaces de automatizar funciones de soporte y programación.
La estrategia de Amazon muestra, además, una diferencia entre áreas: mientras elimina puestos en determinadas operaciones comerciales, busca incorporar profesionales para sus negocios de servicios en la nube, Amazon Web Services (AWS), y para sus proyectos vinculados con la inteligencia artificial.
Amazon aumenta sus ingresos pese a los despidos
Los recortes se producen en un momento de crecimiento de la compañía. En el trimestre previo a la segunda gran ronda de despidos de 2026, Amazon registró ingresos por 180.169 millones de dólares, un incremento del 13,4% interanual, según las cifras difundidas en la información original.
Ese desempeño contrasta con la reducción de personal y refuerza el debate sobre las razones detrás de la reestructuración. La empresa continúa invirtiendo en infraestructura tecnológica y en el desarrollo de inteligencia artificial, al mismo tiempo que busca reducir costos en otras áreas.
Por eso, los despidos no se explican necesariamente por una caída de la actividad, sino por una reorganización de los recursos y las prioridades de la compañía.
Meta y Microsoft también redujeron sus plantillas
Amazon no es la única tecnológica que ajustó su estructura laboral mientras aumenta sus inversiones en inteligencia artificial. Meta y Microsoft también anunciaron recortes durante 2026, en un escenario de transformación de sus modelos de negocio.
La tendencia apunta a una redistribución de recursos: menos personal en determinadas funciones tradicionales y mayores inversiones en centros de datos, chips, infraestructura digital y equipos especializados en IA.
El debate sigue abierto sobre si la automatización es la causa principal de los despidos o si también funciona como argumento para profundizar una reducción de costos que comenzó después de la expansión de las contrataciones durante la pandemia.