REDACCIÓN ELONCE
El ingeniero agrónomo del INTA Paraná, Ricardo Melchiori, explicó a Elonce que las perspectivas climáticas son favorables para el maíz y destacó la escasa presencia de chicharrita. “Estamos ante la perspectiva de tener un año de muy buena productividad”, afirmó.
La campaña de maíz en Entre Ríos comenzó a transitar sus primeras etapas con expectativas favorables, principalmente por las condiciones de humedad y las perspectivas climáticas para los próximos meses. Ricardo Melchiori, ingeniero agrónomo del INTA Paraná, explicó a Moviendo el Avispero por ELONCE Radio & Stream FM 98.7 que el escenario permitiría alcanzar buenos niveles de productividad, aunque advirtió que un eventual exceso de lluvias podría generar dificultades durante la siembra.
El especialista recordó la importancia estratégica del cereal para la provincia por su vinculación con diferentes cadenas productivas. “El cultivo de maíz para Entre Ríos es importantísimo. Está muy vinculado al consumo de la industria aviar, al crecimiento de la industria porcina y al consumo bovino”, explicó.
Respecto de las condiciones previstas para el nuevo ciclo, señaló que “estamos ante la perspectiva de tener un año de muy buena productividad”.
La humedad puede favorecer al cultivo, pero complicar la siembra
El ingeniero agrónomo explicó que el maíz “es un cultivo muy exigente en la disponibilidad de agua, principalmente en los períodos de floración”, indicó.
En ese sentido, consideró que las perspectivas resultaban positivas desde el punto de vista del abastecimiento hídrico.
“Para el cultivo tenemos que tener dos condiciones: cierta temperatura en el suelo que permita una germinación rápida y humedad adecuada. Si hay excesos de humedad, obviamente que se complica el tránsito de máquinas en el campo y eso puede demorar la siembra”, explicó.
Melchiori indicó que algunos productores ya comenzaron a realizar las primeras implantaciones, principalmente por cuestiones vinculadas con la escala de trabajo o características particulares de sus establecimientos. No obstante, remarcó que todavía existe margen antes del período central de siembra.
Cuándo comienza la ventana óptima para sembrar
El especialista detalló que la fecha óptima para la implantación del maíz temprano en Entre Ríos comienza durante los primeros días de septiembre y puede extenderse hasta finales de ese mes sin mayores inconvenientes.
“Estamos todavía con una ventana de siembra de aproximadamente 30 días al menos”, indicó. Según explicó, existe cierta preocupación entre productores ubicados en campos con suelos más planos, donde el drenaje resulta más lento ante precipitaciones abundantes.
No obstante, destacó que hasta el momento las condiciones generales eran favorables. “Cuando esté la ventana de siembra y las condiciones adecuadas de suelo, hay que iniciarla”, recomendó.
Chicharrita: qué muestran los últimos monitoreos
Uno de los puntos centrales de cara a la nueva campaña es la situación de la chicharrita del maíz, insecto transmisor de enfermedades que provocaron fuertes pérdidas productivas en ciclos anteriores.
Melchiori recordó que la plaga estuvo presente desde hace años en Entre Ríos, pero registró un crecimiento “exacerbado, explosivo e inusitado” durante una de las campañas anteriores. Esa expansión favoreció la transmisión del achaparramiento del maíz y tuvo importantes consecuencias sobre los rendimientos.
“Para Entre Ríos fue ciertamente muy trágico porque afectó enormemente la productividad del cultivo. Cayó casi un 60%”, recordó.
A partir de esa situación, el INTA y la Bolsa de Cereales de Entre Ríos implementaron una red provincial de monitoreo, mientras posteriormente se conformó un sistema similar a nivel nacional.
Detectaron presencia en solo uno de 16 sitios monitoreados
El último relevamiento disponible arrojó un escenario considerablemente diferente. Según precisó Melchiori, la chicharrita fue detectada solamente en uno de los 16 sitios monitoreados en la provincia y con una presencia muy baja.
“Estamos a inicios de la siembra con una población muy baja”, destacó. Además, explicó que para que el insecto provoque problemas sanitarios necesita encontrar plantas de maíz infectadas que funcionen como reservorio de las enfermedades.
Esas plantas, conocidas habitualmente como “maíz guacho”, no fueron observadas en las condiciones necesarias para favorecer la propagación. “Las heladas controlan las plantas de maíz que llamamos guacho. Entonces hay muy bajo nivel del insecto y no hay plantas enfermas a partir de las cuales se multiplica la enfermedad”, precisó.
Por esa razón, consideró que las perspectivas son alentadoras para las implantaciones tempranas, predominantes en territorio entrerriano. “Para un maíz de siembra temprana, que es lo que domina la provincia de Entre Ríos, estamos frente a una campaña que deberíamos transitar de manera exitosa”, afirmó.
Fertilizantes y perspectivas económicas
A las condiciones climáticas y sanitarias se sumó una mejora en algunos costos vinculados con la producción. Melchiori destacó particularmente la reducción registrada en los valores de los fertilizantes nitrogenados.
“Hace unos meses atrás tuvimos un alza muy fuerte en el precio de los fertilizantes. En el caso de los nitrogenados, han bajado significativamente y se han mejorado las relaciones de precios”, señaló.
Respecto de los granos, explicó que los valores internacionales no atravesaban un período particularmente elevado, pero tampoco estaban en niveles que considerara deprimidos. En ese contexto, sostuvo que las relaciones de precios permitían afrontar la campaña con perspectivas favorables.
El especialista recomendó, además, ajustar los niveles de fertilización a las expectativas de rendimiento. Si las condiciones climáticas efectivamente permiten alcanzar mayores productividades, consideró necesario acompañarlas con una nutrición adecuada del cultivo.
Las recomendaciones antes de ingresar al lote
Entre las principales medidas de manejo, Melchiori destacó el control de malezas antes de la implantación. Recordó que en Entre Ríos está ampliamente difundida la siembra directa y que resulta necesario llegar al momento de sembrar con los lotes correctamente preparados.
“Debemos hacer un control adecuado de las malezas preexistentes en los lotes para llegar a una condición de siembra, en los estadios iniciales del cultivo, sin competencia de malezas”, explicó.
También recomendó prestar atención a la elección de híbridos, aprovechar la disponibilidad de semillas y contemplar la sanidad foliar, especialmente ante un ciclo que podría presentar niveles de humedad superiores a los habituales.
“Si esperamos productividades altas, debemos ajustar los niveles de fertilización acorde a las expectativas de rinde más elevado”, sostuvo. Según agregó, aprovechar una eventual mayor disponibilidad de agua requerirá también nutrir adecuadamente los cultivos.
El agua, una de las claves para el maíz entrerriano
Melchiori recordó que uno de los factores que históricamente condicionó al maíz en Entre Ríos fue la disponibilidad de agua durante el verano, especialmente en enero.
“Particularmente el mes de enero es ciertamente complicado para el cultivo de maíz. Suele haber faltante de agua por escasez de lluvia y excesos de temperaturas, y eso limita muchas veces la productividad”, explicó.
De acuerdo con las perspectivas climáticas analizadas para esta campaña, esa restricción no se presentaría con la intensidad habitual. Por ese motivo, el especialista resumió que “las expectativas están siendo muy positivas”, aunque la evolución de las lluvias durante la siembra y posteriormente en las etapas decisivas del cultivo será determinante para confirmar ese escenario.