REDACCIÓN ELONCE
El intendente Ezio Gieco detalló a Elonce el operativo preventivo ante posibles crecidas y lluvias intensas. Unas 25 familias permanecen en las islas, mientras se acondicionan desagües y se prepara un centro para alojar evacuados.
La ciudad de Diamante se prepara ante el fenómeno climático de El Niño con trabajos sobre canales, desagües y aliviadores, mientras Defensa Civil coordinó medidas para responder ante posibles lluvias intensas y una eventual crecida del río Paraná. El intendente Ezio Gieco explicó a Elonce que uno de los principales focos está puesto en la zona ribereña, donde una eventual evacuación se realizaría por agua.
“Nos estamos preparando con la mayor celeridad posible, dentro de las posibilidades que tenemos, para tener en condiciones todos los canales, los aliviadores y los ductos con los que cuenta la ciudad”, afirmó el jefe comunal.
Los trabajos apuntaron a facilitar el escurrimiento ante precipitaciones abundantes. Sin embargo, el municipio también diagramó un operativo específico para los sectores ubicados junto al Paraná.
Los sectores costeros que podrían ser evacuados
Gieco mencionó especialmente a Los Bretes, Paso del Rey y Puerto Viejo. En caso de que el río alcance niveles que obliguen a evacuar, las familias serían trasladadas mediante embarcaciones hasta Puerto Nuevo.
“Hemos evaluado que la mejor manera de hacerlo va a ser por agua”, explicó. La decisión respondió a las características del terreno y las pronunciadas barrancas, que complicarían el ingreso y egreso de vehículos, incluso de aquellos con doble tracción.
Puerto Nuevo permitiría continuar el operativo desde un sector con mejores accesos. “Ahí tenemos las calles mejoradas, con hormigón o asfalto”, indicó.
Sobre una posible altura del Paraná, Gieco evitó realizar estimaciones. “No quiero hablar de lo que no tengo certeza. Es Prefectura quien nos mantiene al tanto de cuándo estamos en niveles de emergencia”, aclaró.
Unas 25 familias permanecen en las islas
Otro de los puntos de atención fue la situación de la población isleña y el ganado. Ante las previsiones climáticas, productores comenzaron anticipadamente con el retiro de animales de las islas.
Prefectura realizó un relevamiento de las familias y la hacienda que todavía permanecen en el área correspondiente a su jurisdicción. Según precisó Gieco a Elonce, actualmente quedarían alrededor de 25 familias, una cantidad que se redujo aproximadamente a la mitad respecto de un censo anterior.
El intendente aclaró que no hay niños viviendo permanentemente en las islas. Los menores concurren durante los fines de semana para visitar a sus padres, principalmente cuidadores y puesteros, y regresan durante la semana para asistir a clases.
“Todos tienen capacidad de autoevacuarse. Tienen sus lanchas, sus botes motorizados, teléfono y antenas de internet”, explicó. Por esa razón, sostuvo que una eventual emergencia presentaría mayores dificultades en la zona costera urbana que en las islas.
Defensa Civil prepara lugares para evacuados
En paralelo, el municipio mantuvo reuniones periódicas con los organismos que integran Defensa Civil para coordinar las responsabilidades ante una emergencia.
Del esquema participan Prefectura Naval Argentina, Bomberos, Policía, la Brigada de Prevención de Delitos Rurales, autoridades educativas y distintas dependencias municipales.
“Tenemos reuniones periódicas y un grupo de WhatsApp donde estamos todos los integrantes de Defensa Civil”, señaló Gieco.
Dentro del dispositivo también se contempló disponer de una escuela con capacidad para alojar personas evacuadas, en caso de que las condiciones climáticas obliguen a abandonar viviendas.
La preocupación por las barrancas
Además de una eventual crecida, las autoridades mantienen la atención sobre los efectos que podrían generar las lluvias intensas y los fuertes vientos en las barrancas.
Gieco explicó que allí el inconveniente no está directamente relacionado con el avance del río, sino con los deslizamientos de la base de las barrancas, las filtraciones y los desprendimientos que pueden producirse durante precipitaciones importantes.
En esos sectores existen viviendas precarias y el municipio busca evitar que nuevas familias se instalen en terrenos considerados riesgosos.
El intendente recordó que anteriormente se realizaron relocalizaciones, aunque algunas de las viviendas que quedaron desocupadas volvieron posteriormente a ser habitadas.
“La solución es relocalizar a esas familias”
Al analizar las alternativas de infraestructura, Gieco descartó que Diamante necesite una gran defensa costera similar a las existentes en otras localidades.
La propia geografía de la ciudad, caracterizada por sus barrancas elevadas, hace que buena parte del área urbana permanezca por encima del nivel de avance del Paraná.
“Lo que sí tenemos que hacer, porque esa es una zona de emergencia donde las viviendas no deberían estar, es relocalizar a esas familias. Esa sería la solución y no una defensa costera”, sostuvo.
Articulación con Provincia ante El Niño
Finalmente, Gieco destacó la coordinación con el Gobierno de Entre Ríos, especialmente con el Ministerio de Desarrollo Humano y otras áreas encargadas de intervenir ante emergencias.
“El mismo gobernador está atento”, aseguró. Además, explicó que los intendentes mantienen un canal de comunicación conjunto con Provincia, independientemente de su pertenencia política.
En caso de ser necesario, también se encuentra contemplada la asistencia con módulos alimentarios y otros recursos para las familias afectadas. “Esperemos que, si tenemos eventos climáticos, no sean de gran magnitud y, sobre todo, que no tengamos lluvias de muchos milímetros ni fuertes vientos, que son los que hacen muchísimo daño”, concluyó Gieco en diálogo con Elonce.