La Policía Federal Argentina desarticuló una organización que captaba civiles, exmilitares y exintegrantes de fuerzas de seguridad para enviarlos ilegalmente al país europeo. Una mujer fue detenida en Tigre y su pareja, señalado como cómplice, permanece prófugo.
La Policía Federal Argentina (PFA) detuvo a una mujer acusada de integrar una organización dedicada al reclutamiento ilegal de personas para enviarlas a combatir en el conflicto armado entre Ucrania y Rusia. La investigación determinó que la sospechosa, junto a su pareja, captaba civiles, exmilitares y exmiembros de fuerzas de seguridad de distintos puntos del país.
El operativo fue realizado por el Departamento Antisecuestros Norte de la Superintendencia de Investigaciones Federales, dependiente del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la PFA, tras una orden del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Lomas de Zamora.
La mujer fue detenida durante un allanamiento realizado en una vivienda ubicada sobre la calle Alfonsina Storni, en la localidad bonaerense de Tigre. En tanto, su pareja y presunto cómplice no fue encontrado, aunque los investigadores confirmaron que había viajado hacia Brasil el pasado 29 de junio.
La investigación comenzó en Ezeiza
La causa se inició en marzo de 2026, luego de que cuatro hombres fueran entrevistados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en la zona de preembarque del Aeropuerto Internacional de Ezeiza cuando se disponían a viajar hacia Ucrania.
En un primer momento, los hombres aseguraron que iban a trabajar en una empresa de construcción destinada a reparar daños provocados por ataques rusos. Sin embargo, al ser interrogados por separado, los investigadores detectaron contradicciones en sus relatos.
Los viajeros desconocían quién había comprado los pasajes, quién los recibiría en destino, qué tareas específicas realizarían y tampoco contaban con dinero ni pasajes de regreso.
Además, indicaron que no conocían personalmente al supuesto reclutador y que habían sido contactados a través de plataformas digitales.
Promesa de un sueldo de 3.000 dólares mensuales
Ante las inconsistencias, finalmente reconocieron que el verdadero objetivo del viaje era incorporarse al frente de combate en Ucrania a cambio de una remuneración cercana a los 3.000 dólares mensuales.
Los investigadores señalaron que los hombres no habían firmado contratos y que supuestamente lo harían una vez instalados en destino. También indicaron que habían sido instruidos para declarar que viajarían por motivos laborales y que podrían enfrentar consecuencias legales si contaban la verdadera finalidad del viaje.
Frente a esos indicios, la Justicia ordenó impedir que abordaran el vuelo e inició una investigación por posible trata de personas.
Allanamiento y secuestros
Durante la investigación, los efectivos lograron identificar a los presuntos reclutadores y reconstruir la logística utilizada para trasladar a las víctimas hasta el aeropuerto.
El procedimiento contó con la participación de un Grupo de Irrupción del GEOF, un Grupo de Contención del CPM, personal especializado del Departamento
Técnico del Cibercrimen y agentes del Departamento Trata de Personas.
En el domicilio allanado se detuvo a una mujer argentina mayor de edad y se secuestró su teléfono celular. Además, los investigadores detectaron que la acusada utilizaba una plataforma vinculada a criptoactivos, donde figuraban fondos que habían sido congelados previamente por orden judicial.
La Justicia informó que en el lugar no fueron hallados documentos vinculados a la actividad investigada ni nuevas posibles víctimas de trata. La detenida quedó incomunicada y fue trasladada al Departamento Antisecuestros Norte, para luego quedar a disposición del magistrado interviniente.