Malone Lam es uno de los 18 acusados en la causa y el undécimo en declararse culpable. Podría recibir una pena de hasta 20 años de prisión. Dos de los presuntos cómplices se hicieron pasar por representantes de Google y del exchange de criptomonedas Gemini para estafar.
Un joven de 22 años se declaró culpable en Estados Unidos de participar en uno de los mayores robos de bitcoins registrados en el país: más de 4.100 criptomonedas fueron sustraídas y, al momento del hecho, estaban valuadas en unos u$s240 millones.
Se trata de Malone Lam, nacido en Singapur y residente en Estados Unidos, quien admitió su participación en una operación basada en técnicas de ingeniería social para engañar a una víctima y acceder a sus activos digitales.
Lam se declaró culpable de un cargo federal de conspiración para delinquir, por el que podría recibir una pena de hasta 20 años de prisión. La jueza federal de distrito Colleen Kollar-Kotelly todavía no fijó la fecha de la sentencia.
Cómo fue el millonario robo de bitcoins
Según los fiscales, Lam formaba parte de una organización integrada por jóvenes que comenzó a realizar estafas con criptomonedas en 2023.
En agosto de 2024, el grupo apuntó contra un residente de Washington. Para conseguir acceso a sus fondos, dos de los presuntos cómplices se hicieron pasar por representantes de Google y del exchange de criptomonedas Gemini.
Mediante distintas técnicas de manipulación, lograron convencer a la víctima para que les permitiera acceder a su cuenta de Google Drive y revelara códigos de seguridad.
Con esa información, los delincuentes consiguieron sustraer más de 4.100 bitcoins, cuyo valor superaba los u$s245 millones al momento de la operación.
Lam reconoció además que tuvo un papel en el posterior movimiento y conversión de las criptomonedas robadas.
El millonario derroche después del robo
Los investigadores sostienen que el dinero obtenido ilegalmente fue utilizado por Lam para llevar un estilo de vida de lujo.
Entre sus gastos aparecieron más de 30 automóviles, entre ellos Porsche, Lamborghini y Ferrari personalizados. También adquirió un reloj valuado en unos u$s2 millones y alquiló lujosas mansiones en Miami.
Una parte importante del dinero también fue gastada en clubes nocturnos. Según la acusación, Lam llegó a gastar u$s569.000 en una sola noche en un club de Los Ángeles.
El derroche se extendió durante aproximadamente un mes, hasta que el joven fue detenido por agentes del FBI en Miami.
Una red con 18 acusados
Lam es uno de los 18 acusados en la causa y el undécimo en declararse culpable. Para el Departamento de Justicia estadounidense, su admisión representa un avance importante dentro de una investigación que busca desarticular la red dedicada a las estafas y al lavado de criptomonedas.
Según la acusación, Lam llegó a comunicarse con sus socios desde prisión mediante una llamada que fue registrada por las autoridades.
“Siempre hablábamos de cómo sería si yo cayera en prisión, pero nunca pensamos que sería algo tan descabellado”, habría dicho el joven durante esa conversación.
El caso expone además una modalidad cada vez más utilizada en delitos vinculados con las criptomonedas: la ingeniería social, mediante la cual los delincuentes no necesitan vulnerar directamente los sistemas informáticos, sino convencer a las propias víctimas para que entreguen información que permita acceder a sus activos.
El caso ocurre en medio de un mercado cripto volátil
La investigación por el millonario robo se conoció mientras el mercado de criptomonedas atraviesa una jornada negativa.
Bitcoin registraba una caída cercana al 1,4% y buscaba sostenerse alrededor de los u$s77.600, mientras Ethereum perforaba los u$s2.500.