Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Sociedad Preocupación por la creciente del río Paraná

Creciente en Victoria: trasladan hasta 12.000 vacunos de las islas y advierten que falta campo

La creciente del río Paraná obligó a intensificar el traslado de hasta 12.000 vacunos desde las islas de Victoria. El vicepresidente de la Sociedad Rural, Emiliano Merzbacher, advirtió a Elonce sobre el avance del agua, los elevados costos del operativo y la falta de campos para alojar la hacienda.

22 de Octubre de 2026
Operativo de evacuación.
Operativo de evacuación.

REDACCIÓN ELONCE

La creciente del río Paraná obligó a intensificar el traslado de hasta 12.000 vacunos desde las islas de Victoria. El vicepresidente de la Sociedad Rural, Emiliano Merzbacher, advirtió a Elonce sobre el avance del agua, los elevados costos del operativo y la falta de campos para alojar la hacienda.

La creciente del río Paraná en Victoria obligó a los productores ganaderos a intensificar el traslado de hacienda desde las islas hacia tierra firme, ante el temor de que los animales queden atrapados por el avance del agua. Se estima que entre 10.000 y 12.000 cabezas de ganado deben ser movilizadas a través de los puertos de la zona, en medio de un operativo que se desarrolla contrarreloj.

 

El vicepresidente de la Sociedad Rural de Victoria, Emiliano Merzbacher, explicó a Elonce, durante el programa Moviendo el Avispero, que los trabajos se extendieron durante prácticamente toda la jornada y continuaron durante la noche. La situación se agravó por las lluvias y el ingreso de agua a sectores de las islas que hasta hace pocos días permanecían secos.

“Estamos trabajando desde las cinco de la mañana hasta las dos o tres de la madrugada y al otro día volvemos a empezar a las cinco”, describió el dirigente rural, quien interrumpió momentáneamente las tareas para buscar ropa y alimentos antes de regresar al operativo nocturno.

 

El agua comenzó a cubrir las islas

 

Merzbacher expresó su preocupación por la velocidad con la que avanzaba el agua y la incertidumbre que enfrentaban los productores para completar el traslado de la hacienda.

 

“Todas las crecientes son similares, pero ninguna es igual. Esta me parece que es la más parecida a la de 2007, cuando parecía que el agua no iba a llegar. Ahora está pasando lo mismo”, sostuvo.

El avance de la creciente obligó a los productores a acelerar las tareas de evacuación, con especial atención en los sectores donde todavía permanece ganado y el acceso podría complicarse en las próximas horas.

“Hoy entró mucha agua y ya empezaron a taparse algunas islas, las más cercanas a Victoria. Toda esa hacienda salió. Ahora quedan las islas más altas, pero también tenemos pedidos para sacar animales. Es contrarreloj”, manifestó Merzbacher.

 

Siete barcos trabajan en el traslado de ganado

 

El operativo de evacuación se realiza principalmente mediante embarcaciones especialmente acondicionadas para transportar hacienda. Actualmente, los productores cuentan con siete barcos, con diferentes capacidades de carga.

Merzbacher explicó que la cantidad de animales que puede trasladar cada embarcación depende del tamaño y la categoría del ganado. Como referencia, una jaula de camión puede transportar 35 novillos gordos o entre 55 y 60 novillos más livianos.

“Tenemos barcos con capacidad para cinco jaulas, otros para cuatro, tres y dos. Hoy contamos con más puertos que en otras crecientes, lo que permite acortar los tiempos de navegación”, explicó.

En ese sentido, destacó la importancia de los puntos de desembarco distribuidos sobre la ruta nacional 174, en la conexión vial Victoria-Rosario. La infraestructura permite descargar los animales en distintos sectores y evitar recorridos demasiado extensos.

“Antes, para llegar a un puerto, podíamos necesitar cuatro o cinco horas de navegación. Hoy, dependiendo de la zona, hay puertos intermedios a los que se puede llegar en 40 minutos”, detalló.

 

Cómo se organiza el operativo en los puertos

 

El vicepresidente de la Sociedad Rural indicó que los animales son trasladados en barcos hasta corrales ubicados en Victoria y en distintos puntos de la conexión vial con Rosario.

Entre las instalaciones disponibles mencionó un corral municipal en el puerto de Victoria, otro perteneciente a la Sociedad Rural y dos establecimientos adicionales situados a unos 40 y 56 kilómetros de la ciudad.

Una vez que las embarcaciones llegan a destino, los trabajadores descargan la hacienda, realizan el recuento de animales e informan a cada propietario la cantidad recibida.

 

Posteriormente, los vacunos son cargados en camiones para ser trasladados a campos propios, establecimientos arrendados, ferias ganaderas o remates.

Sin embargo, las lluvias complicaron la circulación por caminos rurales y generaron demoras en los traslados. “Hay campos a los que tenés que entrar por 10, 15 o 20 kilómetros de tierra. Cuando llueve, los camiones no pueden ingresar y se produce un cuello de botella”, explicó.

 

Trasladar la hacienda puede costar millones de pesos

 

El operativo de evacuación también representa un importante desafío económico para los ganaderos, especialmente para quienes tienen sus animales en sectores alejados de los puntos de desembarco.

 

“El barco cobra alrededor de un millón y medio de pesos por hora de navegación. Después tenés el costo del camión”, precisó Merzbacher.

La disponibilidad de puertos intermedios permite reducir los recorridos y abaratar algunos traslados, aunque las diferencias entre establecimientos siguen siendo significativas.

 

“Si tenés una isla cerca de un puerto, el costo baja mucho. Pero hay fletes que llegan a los cinco millones de pesos”, advirtió.

 

Las vacas con terneros, el traslado más complicado

 

Aunque gran parte de los novillos ya fue retirada de las islas, los productores enfrentan ahora una de las etapas más delicadas del operativo, debido a las dificultades que presenta la movilización de animales recién nacidos.

“Quedó la peor categoría para mover, que es la vaca de cría. Son vacas con terneritos chicos. A veces hay que subir al ternero alzado al barco y después bajarlo y cargarlo al camión de la misma manera”, describió Merzbacher.

 

La complejidad de estas tareas quedó reflejada en situaciones excepcionales, como el nacimiento de terneros durante los viajes en barco. Además, el avance del agua obliga a los ganaderos a decidir entre evacuar de inmediato o esperar unos días para facilitar el traslado.

“Algunos esperan diez o quince días para que el ternero se fortalezca y pueda caminar y subir al camión. Pero también está la incertidumbre de saber si el agua realmente va a llegar”, explicó.

 

El antecedente de 2007 y el temor a una inundación repentina

 

La experiencia de otras crecientes mantiene en alerta a los ganaderos de Victoria. Merzbacher recordó que en 2007 las lluvias provocaron una subida extraordinariamente rápida del agua.

“En un día y medio, las islas se taparon con un metro y medio o dos metros de agua. Fue impresionante”, recordó.

Por ese motivo, aunque las estimaciones actuales indican que debería haber tiempo para retirar los animales, los productores decidieron acelerar los movimientos.

“Estamos preparados, pero sabemos que puede volver a pasar algo parecido”, advirtió.

El dirigente también explicó que las tareas requieren la participación de numerosas personas. En las islas trabajan grupos de entre siete y diez operarios encargados de reunir la hacienda, mientras que en los puertos se organizan equipos para recibirla, contarla y cargarla en los camiones.

 

Advierten que no hay campos suficientes para recibir los animales

 

Uno de los problemas más importantes que enfrentan actualmente los productores es la falta de establecimientos disponibles para alojar la hacienda evacuada.

“No hay campo, no se consigue. Está muy difícil porque la mayoría está sembrado. Si no tenés dónde llevar la hacienda, tenés que buscar más hacia el norte, en zonas que no sean agrícolas”, señaló.

 

Ante esta situación, numerosos productores comenzaron a vender animales que originalmente pretendían conservar, una decisión que podría tener consecuencias sobre la actividad ganadera en los próximos meses.

“Se está vendiendo mucha hacienda y después va a ser muy difícil volver a comprarla. Sobre todo la vaca de cría, porque no hay tanto stock disponible”, explicó.

 

La recuperación podría demorar hasta un año

 

Merzbacher indicó que, si se trata de una inundación de corta duración, la recuperación podría demandar tres o cuatro meses. En cambio, si el agua permanece durante un período prolongado, el regreso podría demorarse hasta un año.

“Cuando el agua se retira, deja el terreno en malas condiciones. Destruye el piso y complica mucho el regreso de la hacienda”, explicó.

 

También señaló que los productores de las islas están acostumbrados a convivir con las variaciones del río, aunque eso no disminuye las consecuencias económicas y productivas de cada inundación.

 

“Sabemos que cuando llevamos hacienda a las islas podemos tener estas consecuencias. Estamos acostumbrados, pero nunca queremos que pase”, expresó.

Temas:

Creciente del río Paraná Victoria hacienda ganado islas del Paraná Sociedad Rural de Victoria
Seguí las noticias de Elonce.com en Google News Seguinos en Google News

Comentarios

Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]
Avatar
600
Avatar
ver más
El comentario se encuentra deshabilitado

Denunciar comentario

Spam o contenido comercial no deseado Incitación al odio o a la violencia, o violencia gráfica Acoso o bullying Información errónea
Cancelar Denunciar
Reportar Responder
Tu comentario ha sido enviado, el mismo se encuentra pendiente de aprobación... [X]
Avatar
600
Respuestas
Ver más respuestas
Ver más comentarios
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son exclusiva responsabilidad de sus autores Elonce.com se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes o discriminadores.

Teclas de acceso