REDACCIÓN ELONCE
La crisis de Granja Tres Arroyos afecta a 930 familias, con unos 480 despedidos y casi seis meses sin cobrar salarios. Julio Chamorro explicó a Elonce la situación de los trabajadores y las expectativas por la posible llegada de Noelma para reactivar la planta La China.
La crisis de Granja Tres Arroyos mantiene en una situación de extrema incertidumbre a unas 930 familias vinculadas directamente con la planta La China, en Concepción del Uruguay. Los trabajadores llevan cerca de seis meses sin cobrar sus salarios, mientras que alrededor de 480 empleados fueron despedidos sin recibir indemnizaciones, según denunció el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación.
Julio Chamorro, representante sindical y trabajador de la empresa desde hace más de dos décadas, describió a Elonce el escenario que atraviesan los operarios y sus familias. Aseguró que la compañía interrumpió el contacto con los representantes gremiales y que las expectativas están puestas en el avance del concurso de acreedores y en una posible reactivación de la planta por parte de otra firma avícola.
“Estamos en una especie de abandono total por parte de la empresa. Hace casi seis meses que no cobramos salarios y veníamos acumulando pagos pendientes desde 2025”, expresó Chamorro. Explicó que numerosos trabajadores comenzaron a endeudarse para sostener sus hogares y que la falta de ingresos agravó progresivamente la situación económica y social.
Cerca de 480 despedidos y salarios impagos
El dirigente detalló que la empresa realizó dos tandas de desvinculaciones, una de aproximadamente 260 trabajadores y otra posterior, hasta alcanzar unos 480 despidos. Sin embargo, aclaró que el sindicato todavía no dispone de una nómina oficial completa de las personas afectadas.
“Tenemos alrededor de 480 despedidos y tampoco hay ninguna clase de indemnización. La empresa cortó toda comunicación con nosotros. La intimamos para que entregue la lista completa porque no tenemos una nómina genuina que permita saber quién está despedido y quién no”, sostuvo.
Chamorro remarcó que la falta de ingresos afecta tanto a quienes recibieron telegramas de despido como a quienes todavía mantienen formalmente su relación laboral. También señaló que existen inconvenientes administrativos vinculados con trámites ante ANSES y con el procedimiento preventivo de crisis aplicado anteriormente.
La incertidumbre se extiende a la totalidad de las familias que dependían de la actividad de La China. Según el representante gremial, 930 grupos familiares quedaron sin su fuente habitual de ingresos, mientras esperan definiciones sobre el futuro del establecimiento.
Noelma podría hacerse cargo de la planta La China
Una de las principales expectativas de los trabajadores está relacionada con la posibilidad de que Noelma, empresa avícola de Villa Elisa, se haga cargo de la planta La China y permita recuperar parte de la actividad industrial.
Chamorro señaló que el propietario de Noelma manifestó públicamente que existía un acuerdo para avanzar con la operación. No obstante, explicó que la concreción de esa posibilidad dependería de la apertura del concurso de acreedores de Granja Tres Arroyos.
“El propietario de Noelma dijo que ya tenía el negocio cerrado y que se iba a hacer cargo de abrir y trabajar con la planta. El escollo es que necesita que se abra el concurso para poder comprarla y activarla sin los pasivos”, indicó.
Según explicó, la intención de la eventual compradora sería asumir la explotación industrial sin hacerse cargo de las deudas acumuladas por la administración anterior. Esa condición hace que el proceso judicial resulte determinante para cualquier negociación.
“Están esperando que se ordene el concurso para evitar reclamos judiciales. Sería una alegría para los trabajadores poder poner en marcha, por lo menos, una de las plantas”, afirmó.
De todos modos, la eventual operación no fue presentada como una transferencia concretada y permanece condicionada a las resoluciones judiciales correspondientes.
La Justicia analiza el concurso de acreedores
El representante sindical explicó que la situación patrimonial de Granja Tres Arroyos continúa bajo análisis judicial. Según indicó, el expediente tramita ante el Juzgado Comercial N° 21 de Buenos Aires, donde se evalúan aspectos vinculados con el concurso y la designación de un síndico.
Chamorro sostuvo que los trabajadores aguardan novedades cada semana, aunque reconoció que los procedimientos judiciales podrían extenderse durante varias semanas más.
También mencionó que, de acuerdo con la información que maneja el gremio, existirían más de 4.700 acreedores a la espera de una resolución que permita ordenar los compromisos pendientes.
En ese contexto, planteó interrogantes sobre los recursos financieros de la empresa. Recordó que, durante una reunión anterior, el propietario había manifestado que necesitaba entre ocho y diez millones de dólares para reactivar La China.
Sin embargo, aseguró que posteriormente surgió información sobre dos fondos por un monto cercano a los 32 millones de dólares que estarían siendo examinados en el marco de actuaciones judiciales.
“Nos dijeron que necesitaban ocho o diez millones de dólares para poner en marcha la planta y ahora aparecen estos fondos. Naturalmente nos preguntamos qué pasó y por qué no se pagó a los trabajadores”, expresó.
El sindicalista aclaró que corresponderá a la Justicia determinar la situación de esos recursos y establecer si existieron irregularidades.
Ayuda provincial y municipal para las familias
Frente a la falta de salarios, los trabajadores comenzaron a recibir asistencia de distintas instituciones. Chamorro destacó especialmente la intervención del Gobierno de Entre Ríos, el municipio y el sistema público de salud.
Según detalló, la Provincia entregó módulos alimentarios y otorgó subsidios de 200.000 pesos a los trabajadores, con una segunda etapa de asistencia por el mismo monto que comenzó a acreditarse.
“El Gobierno provincial nos está ayudando bastante. Ya vamos por la cuarta entrega de módulos alimentarios y comenzaron con una segunda ronda de subsidios”, explicó.
En cuanto al municipio, señaló que también distribuyó alimentos y dispuso una exención de tasas municipales durante un año para trabajadores afectados por la crisis.
La preocupación por la cobertura médica
Uno de los aspectos que más preocupa al sindicato es la situación sanitaria de los trabajadores y sus familias, especialmente de quienes necesitan tratamientos permanentes.
Chamorro indicó que el gremio reúne a unos 750 afiliados y que la falta de aportes y de ingresos generó dificultades para afrontar prestaciones y medicamentos.
En ese contexto, destacó el acompañamiento del hospital público, que comenzó a brindar asistencia para garantizar la continuidad de tratamientos.
“El hospital está haciendo un esfuerzo enorme, cubriendo medicación para que las familias no tengan problemas mayores”, manifestó.
También sostuvo que existiría una importante deuda de la empresa con la obra social del sector, situación que, según su testimonio, forma parte de los incumplimientos acumulados durante los últimos años.
Una crisis que comenzó antes del cierre
Chamorro recordó que los problemas económicos y operativos de Granja Tres Arroyos comenzaron a hacerse visibles varios años antes del cierre de La China.
Según explicó, los trabajadores observaron señales de deterioro desde 2022, aunque reconoció que no tienen acceso a los balances ni a toda la documentación contable necesaria para establecer las causas de la crisis.
Durante 2025 se implementó un procedimiento preventivo de crisis que incluyó modificaciones salariales y acuerdos de pago. El dirigente aseguró que, en términos reales, los operarios resignaron alrededor del 17% de sus ingresos, pero esa medida no logró revertir la situación.
“Se acordaron pagos en cuotas que después no se cumplían en tiempo y forma. Aun así, no fue suficiente”, lamentó.
También recordó que se llevó adelante un proceso de retiros voluntarios y desvinculaciones que alcanzó aproximadamente a 380 trabajadores, lo que incrementó la carga laboral sobre quienes permanecieron en sus puestos.
“Seguíamos faenando casi la misma cantidad de pollos con menos personal. Algunos compañeros comenzaron a tener problemas de salud por el sobreesfuerzo”, relató.
Una planta que exportaba a 70 países
Para el representante gremial, uno de los aspectos más difíciles de comprender es cómo una empresa con una importante estructura productiva y presencia internacional terminó en una situación de paralización.
Chamorro aseguró que La China contaba con certificaciones internacionales para exportar a 70 países y que, durante su período de mayor actividad, procesaba entre 210.000 y 220.000 pollos diarios.
Además, recordó que la compañía había informado años atrás una facturación anual cercana a los 1.400 millones de dólares, cifra que mencionó como antecedente de la dimensión que había alcanzado el grupo empresario.
El sindicalista diferenció la situación particular de Granja Tres Arroyos del desempeño general de la actividad avícola. Señaló que otras compañías del sector continuaron desarrollando inversiones y proyectos de ampliación.
“El sector avícola no está en crisis de la misma manera. La crisis es puntual de Tres Arroyos”, consideró, aunque reconoció las dificultades que atraviesa la industria en general.
Finalmente, insistió en que los trabajadores necesitan respuestas sobre los salarios, las indemnizaciones y la posibilidad de recuperar sus empleos.
“No preveíamos un cierre tan inesperado, pero lo que menos esperábamos era que el propietario directamente desapareciera y cortara toda comunicación”, concluyó Chamorro.