REDACCIÓN ELONCE
El martillero Claudio Uhrich analizó ante Elonce la actualidad del mercado ganadero, destacó la firmeza de los precios y explicó por qué la vaca y el novillo pesado concentraron la demanda. También habló de la retención de hacienda y los remates virtuales.
El mercado ganadero atraviesa un buen momento, con precios firmes, operaciones dinámicas y una demanda sostenida por determinadas categorías. Así lo afirmó Claudio Uhrich, martillero de la Cooperativa La Ganadera de General Ramírez, durante una entrevista con Moviendo el Avispero.
“La hacienda se vende con fluidez, dinamismo y agilidad. Lo que cuesta un poco más vender es el animal que no está bien terminado en cuanto a calidad y definición, principalmente el destinado al consumo liviano, pero el resto de las categorías se está comercializando muy bien”, explicó a Elonce.
Entre los animales más buscados mencionó a la vaca, en sus diferentes clasificaciones, y al novillo de mayor peso. “Hay demanda de vaca en todas sus categorías, tanto manufactura como conserva, y también de toro y novillo pesado”, precisó.
La vaca, una de las categorías más buscadas
Al explicar por qué la vaca continuó encabezando la demanda, Uhrich señaló que los frigoríficos exportadores tuvieron una incidencia determinante. La menor disponibilidad estacional de animales también impulsó las cotizaciones en los remates.
“Desde hace tiempo, la vaca es una de las categorías más demandadas por los frigoríficos, principalmente para exportación. A esta altura del año comienza a ingresar menos hacienda de ese tipo en las diferentes concentraciones”, sostuvo.
Esa reducción de la oferta llevó a los compradores a concentrarse en las subastas ganaderas. “La demanda se vuelca a los remates y eso tracciona para que la categoría tenga buenos precios”, añadió el martillero.
Novillos más pesados y mayor volumen de carne
La disminución de la demanda para consumo interno y el crecimiento de las exportaciones también produjeron cambios en el tipo de hacienda comercializada. Según indicó Uhrich, comenzaron a venderse animales de mayor peso que en años anteriores.
“Se está comercializando un novillito mediano y pesado, tanto para exportación como para consumo. Eso hace que el mercado interno se despegue un poco del kilaje con el que estaba acostumbrado a trabajar”, detalló.
El especialista recordó que el consumo interno solía concentrarse en animales livianos, de entre 320 y 330 kilos. Sin embargo, los compradores comenzaron a buscar ejemplares de entre 380 y 440 kilos. De ese modo, “se consigue un mayor volumen de carne con una menor cantidad de cabezas”, explicó.
El productor optó por retener hacienda
Respecto de las decisiones adoptadas por los productores, Uhrich sostuvo que la disponibilidad de pasturas y la llegada de la primavera favorecieron la retención de animales en los establecimientos.
“Con la disponibilidad forrajera estamos muy bien posicionados. El productor está más inclinado a retener que a desprenderse de algún lote de hacienda”, afirmó. Según agregó, las ventas se realizaron principalmente para afrontar obligaciones y obtener liquidez.
“Ya salimos del invierno y ahora atravesamos un momento de retención. El productor vende lo justo y necesario para cubrir alguna obligación, pero no está comercializando hacienda a un ritmo elevado”, indicó.
Precios firmes y exigencias de calidad
En cuanto a las cotizaciones, el martillero señaló que mantuvieron una tendencia sostenida durante el año. No obstante, advirtió que los compradores fueron más selectivos con los animales destinados al consumo.
“Los precios se han mantenido con firmeza. La demanda busca animales bien terminados y de calidad, algo que en algunos momentos no se consigue con facilidad”, expresó.
Frente a ese escenario, consideró que los productores debían priorizar la eficiencia, la genética y la terminación de la hacienda. Esos factores permitían obtener mejores valores al momento de la comercialización.
“La clave es seguir produciendo. La ganadería atraviesa un muy buen momento desde hace años y hay que hacer animales de buena calidad y terminación. El camino está en la genética, la eficiencia y en lograr un rodeo cada vez más productivo”, recomendó.
El impacto de las lluvias en la producción
Consultado sobre la posible incidencia del fenómeno de El Niño, Uhrich indicó que hasta el momento no se habían observado modificaciones en los valores de la hacienda vinculadas con esa situación climática.
“Tuvimos una primavera con buenas lluvias y humedad. Cuando existe disponibilidad de agua, los campos reverdecen y mejora la oferta forrajera. Por el momento, las condiciones se vienen dando bien”, evaluó.
El martillero indicó que los pronósticos anticipaban una mayor incidencia del fenómeno durante los meses siguientes. Por ese motivo, consideró necesario observar la evolución de las condiciones meteorológicas y sus eventuales efectos sobre los campos y la producción.
Remates tradicionales con transmisión virtual
Uhrich aseguró que los remates feria continuaron consolidados como un sistema de comercialización elegido por los productores. Además, destacó que La Ganadera incrementó el volumen de operaciones y amplió su presencia en diferentes plazas de la provincia.
La cooperativa realizaba subastas semanales en General Ramírez y encuentros quincenales en María Grande, La Paz, Laguna Larga y Villaguay, además de un remate mensual en la Sociedad Rural de Colón. Las operaciones también se transmitían en directo a través de YouTube.
“Todos los remates salen por streaming. Muchos productores compran hacienda de invernada desde sus casas, observan la subasta y realizan las operaciones por teléfono”, explicó. Finalmente, destacó que la modalidad virtual creció desde la pandemia porque permitió “ahorrar tiempo y acortar distancias”.