REDACCIÓN ELONCE
Los anegamientos afectan especialmente a los Bajos Submeridionales y obligan a trasladar animales hacia zonas más altas. Carlos Chamorro, presidente de la Sociedad Rural de Vera, advirtió sobre las pérdidas, los mayores costos y la necesidad de obras hídricas.
La inundación de campos en Santa Fe mantiene en alerta a productores ganaderos de los Bajos Submeridionales, donde el avance del agua obliga a retirar hacienda y trasladarla hacia terrenos más altos. La situación afecta principalmente al centro-oeste del departamento Vera, en el norte provincial, y no al casco urbano de la ciudad homónima.
Carlos Chamorro, presidente de la Sociedad Rural de Vera y productor ganadero, explicó que los Bajos Submeridionales abarcan alrededor de seis millones de hectáreas entre Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco. Dentro del departamento Vera se encuentra aproximadamente un millón de hectáreas y corresponde a uno de los sectores más bajos del sistema, indicó durante la entrevista con el programa "Moviendo el avispero" emitido por ELONCE Radio & Stream FM 98.7.
"Hay zonas muy afectadas desde abril", sostuvo Chamorro y recordó que entonces se registraron alrededor de 400 milímetros en pocas horas. La acumulación de agua condicionó la producción durante el invierno y dejó los campos en una situación vulnerable ante nuevas precipitaciones.
Trasladan la hacienda y crecen los costos para los productores
Las imágenes de los últimos días muestran a trabajadores rurales arreando animales entre grandes extensiones cubiertas por agua. En determinados sectores deben movilizarse a caballo e incluso en lancha para llegar hasta la hacienda y trasladarla.
Chamorro explicó que llevar los animales hacia campos más altos implica costos extraordinarios por alquileres y logística, además de posibles pérdidas durante el traslado. "Hoy estamos en época de parición. Si estás trasladando vaca con cría, se pierde el ternero o el productor se ve forzado a ventas", señaló.
Ante la falta de terrenos disponibles, algunos ganaderos optan por desprenderse de determinadas categorías. "Estamos sacando esa categoría más que nada y resguardando la fábrica, que es la vaca. La vaca es la fábrica de todo", expresó. Esta situación, reconoció, puede terminar repercutiendo sobre el stock ganadero del departamento.
Reclaman obras para acelerar el escurrimiento del agua
El dirigente rural remarcó que una de las principales dificultades es la falta de infraestructura vial adecuada. En algunos establecimientos es necesario arrear la hacienda durante varios kilómetros antes de alcanzar un camino donde pueda ser cargada o llegar al campo alquilado.
Frente al panorama climático de los próximos meses, Chamorro advirtió que la situación podría agravarse con nuevas lluvias. Los productores que mantienen animales en terrenos más elevados recurren a la suplementación con alimento balanceado, mientras otros deben alquilar establecimientos con disponibilidad de pasturas.
En ese contexto, el sector reclama principalmente obras hídricas y limpieza de canales. "Los bajos naturalmente necesitan agua porque su pastura necesita mucha humedad para crecer, pero necesitamos eliminar el exceso", explicó. Según afirmó, existen trabajos licitados próximos a comenzar y consideró que todavía pueden contribuir a mitigar la emergencia.
Advierten por el impacto sobre las familias rurales
Chamorro destacó que la emergencia no se limita a la producción ganadera. En los campos y parajes de los Bajos Submeridionales viven familias que pueden quedar aisladas cuando las precipitaciones cortan caminos y accesos. Recordó que durante episodios anteriores fue necesaria asistencia mediante helicópteros.
Respecto de la ayuda al sector, señaló que no hubo asistencia económica directa, aunque existen créditos blandos y se analizan alternativas para financiar la compra de alimento destinado al ganado.
Finalmente, remarcó los riesgos que enfrentan quienes trabajan en medio de los campos inundados. "Siempre hay peligro", afirmó, y describió que en algunos sectores "tanto las vacas como la gente a caballo van a nado" y el personal debe movilizarse en lancha cuando la profundidad impide avanzar con los animales.