REDACCIÓN ELONCE
El programa “Yo participo en comunidad” fue reconocido en un congreso nacional por su trabajo con estudiantes secundarios. Juliana Viola y Yamina Bainella explicaron a Elonce cómo los jóvenes plantearon propuestas sobre seguridad, salud mental, empleo y educación.
El programa municipal “Yo participo en comunidad”, desarrollado en Paraná, recibió un reconocimiento nacional por promover la participación ciudadana de estudiantes secundarios. La iniciativa fue distinguida entre 30 proyectos presentados en el V Congreso Nacional de Participación Ciudadana y Descentralización, donde resultó seleccionada como propuesta juvenil ganadora.
La directora de Presupuesto Participativo, Juliana Viola, y la subsecretaria de Convivencia Ciudadana, Yamina Bainella, visitaron el programa GPS, de Elonce, y brindaron detalles sobre el trabajo realizado con estudiantes de quinto y sexto año de escuelas secundarias de la capital entrerriana.
Durante la entrevista, las funcionarias destacaron que el proyecto permitió conocer las principales preocupaciones de los adolescentes y avanzar en iniciativas vinculadas con movilidad urbana, seguridad, salud mental, oportunidades laborales y educación superior.
Un reconocimiento nacional entre 30 proyectos
“Estamos muy contentas. A través de este proyecto pudimos llevar adelante varios procesos participativos donde los jóvenes eligen qué es lo mejor para su ciudad y su barrio”, expresó Viola.
La funcionaria explicó que, aproximadamente dos semanas antes de la entrevista, se realizó el cierre de las actividades con las escuelas participantes. Durante esos encuentros, los estudiantes presentaron diferentes iniciativas, entre ellas la creación de un espacio de streaming cuya producción estaba próxima a comenzar.
Por su parte, Bainella manifestó su satisfacción por el reconocimiento y señaló que uno de los principales desafíos de la gestión municipal fue generar espacios donde las opiniones de los adolescentes tuvieran consecuencias concretas.
“Estamos tremendamente orgullosos de haber participado y de haber sido reconocidos. Cómo convocar a los jóvenes es una pregunta que nos atraviesa no solo como repartición municipal, sino como sociedad”, sostuvo.
Qué preocupa a los adolescentes de Paraná
Viola explicó que las inquietudes surgieron durante los encuentros participativos y permitieron identificar problemáticas que afectan la vida cotidiana de los adolescentes.
“Las principales propuestas fueron sobre movilidad urbana, seguridad, trabajo y salud mental. También surgió la producción de un streaming”, enumeró.
En relación con la salud mental, mencionó que el área municipal de Juventudes había comenzado a desarrollar acciones en los centros de integración comunitaria, con la participación de equipos técnicos interdisciplinarios.
Las funcionarias coincidieron en que escuchar las demandas juveniles también implicaba revisar las prioridades de la gestión pública. “Muchas veces lo que ellos demandan no lo tenemos en agenda, o quizás está, pero no tiene la mirada subjetiva de los jóvenes”, reconoció Bainella.
Pidieron senderos seguros para llegar a las escuelas
Una de las propuestas que más llamó la atención de las autoridades estuvo relacionada con la seguridad durante los recorridos que realizan los estudiantes para asistir a clases.
Bainella explicó que los adolescentes plantearon la necesidad de contar con senderos seguros entre las paradas de colectivos y los establecimientos educativos, debido a situaciones de inseguridad que perciben durante sus desplazamientos.
“Ellos hablaban de senderos seguros. Marcaban que desde el momento en que descienden del colectivo hasta llegar a los colegios no se sienten seguros. Entonces buscan estrategias para acompañarse”, relató.
A partir de esa inquietud, las autoridades comenzaron a analizar la posibilidad de identificar los recorridos utilizados por los estudiantes y evaluar alternativas de intervención municipal.
“Pensábamos de qué manera podemos hacer un mapeo de esos circuitos y buscar la forma de que el municipio acompañe esos procesos y brinde la seguridad que corresponde. Porque lo están diciendo y lo están pidiendo”, explicó.
Los jóvenes quieren estudiar carreras que no se dictan en Paraná
Otra preocupación estuvo vinculada con las dificultades para acceder a determinadas carreras universitarias sin tener que trasladarse a otras ciudades.
Durante los encuentros, estudiantes manifestaron su interés por cursar carreras como Veterinaria y Kinesiología en Paraná, debido a que algunos no cuentan con los recursos necesarios para estudiar fuera de la ciudad.
“Los chicos decían que querían estudiar determinadas carreras, pero que no estaban en Paraná. Nos planteaban: ‘Nosotros a Santa Fe no podemos ir. Quisiéramos estudiar Veterinaria acá, Kinesiología acá’”, relató Bainella.
La subsecretaria consideró que estos planteos permitieron conocer las expectativas educativas de los adolescentes y las dificultades económicas o familiares que pueden condicionar sus decisiones.
“Los jóvenes están queriendo estudiar, no es que no quieren. El Estado nacional, provincial y municipal debe acompañar esas preocupaciones de las juventudes y adolescencias”, expresó.
En ese sentido, señaló que las demandas estudiantiles también representaban desafíos para las universidades y para las políticas públicas vinculadas con el acceso a la educación superior.
El desafío de convertir las propuestas en acciones concretas
Bainella explicó que uno de los objetivos centrales del programa fue evitar que los encuentros de participación se limitaran a escuchar inquietudes sin ofrecer respuestas.
“Veíamos en los diagnósticos que muchas veces se da el circuito de juntarse, recibir propuestas y después queda un vacío. Concretar también es cerrar ese circuito de participación ciudadana”, afirmó.
La funcionaria sostuvo que la iniciativa buscó fortalecer el ejercicio de la ciudadanía desde la adolescencia, más allá de la posibilidad de votar a partir de los 16 años.
“Se trata de que puedan asumir la responsabilidad de ejercer una ciudadanía completa. Tenemos que escucharlos, tomar en cuenta sus propuestas y buscar la forma de concretarlas”, agregó.
En ese marco, destacó la necesidad de que las políticas municipales y las ordenanzas contemplen las perspectivas de los jóvenes, sus necesidades y las nuevas formas de participación.
Buscarán incorporar a jóvenes que están fuera del sistema educativo
El programa transitó su segunda edición con la participación de estudiantes de quinto y sexto año de escuelas secundarias. Sin embargo, las autoridades adelantaron que uno de los principales objetivos para 2027 será ampliar su alcance.
“Nuestro desafío para el próximo año es poder generar ese diálogo con las juventudes que no están contempladas o que han abandonado la educación”, señaló.
La propuesta apunta a construir un puente entre quienes continúan sus estudios secundarios y aquellos que, por diferentes circunstancias, quedaron fuera de las instituciones educativas.
La subsecretaria indicó que este objetivo será abordado junto con el equipo de Presupuesto Participativo y otras áreas municipales que integran la Subsecretaría de Convivencia Ciudadana.
La participación juvenil como política pública
Durante el cierre de la entrevista, las funcionarias remarcaron que el reconocimiento nacional representó un incentivo para continuar desarrollando el programa y ampliar los espacios de participación.
Bainella destacó el acompañamiento de la gestión municipal y sostuvo que las iniciativas dirigidas a los adolescentes deben construirse a partir de sus propias experiencias.
“Entendemos que esto es solamente el inicio de poder dar respuesta a las voces de las juventudes y adolescencias”, manifestó.
Además, planteó que las autoridades tienen la responsabilidad de adaptar las herramientas de gestión a las nuevas generaciones.
“Siempre se dice que los jóvenes son el futuro, pero los jóvenes son el presente de hoy. Tenemos que hacer el esfuerzo de acompañar esos desafíos y construir políticas públicas que tengan en cuenta su mirada y sus necesidades”, concluyó.