La fabricante de calzado para marcas como Converse, Grimoldi y Pony interrumpió la producción en Las Flores. Conservó nueve administrativos y mantendrá las instalaciones ante una posible reapertura en 2027, condicionada a un cambio del escenario económico.
Coopershoes dejó de producir calzado en Argentina y despidió a todo el personal de su planta de Las Flores, en la provincia de Buenos Aires. La compañía brasileña, que había llegado a tener 380 operarios a comienzos de 2023, conservó una estructura de nueve administrativos para vender la mercadería disponible, atender a proveedores y completar las indemnizaciones.
La decisión fue confirmada a BAE Negocios por Cristian Chiodini, secretario de Producción, Turismo y Ambiente de la Municipalidad de Las Flores. El funcionario explicó que el cese de la fabricación no implicó, por el momento, el abandono definitivo de las instalaciones.
Según detalló, el responsable de Coopershoes en Argentina, Markus Heyden, decidió mantener la estructura fabril en condiciones operativas y continuar pagando patentes e impuestos hasta 2027. Una eventual reapertura quedó sujeta a que cambien las condiciones para producir.
De 380 operarios a nueve administrativos
“Coopershoes decidió dejar de fabricar, pero mantiene una plantilla mínima para vender la mercadería que tienen, estar en contacto con proveedores y terminar de indemnizar a los trabajadores despedidos”, explicó Chiodini.
El funcionario describió la magnitud de la reducción: “Al principio de 2023 Coopershoes tenía 380 operarios y hoy quedó con 9 administrativos”. El dato reflejó un proceso de achicamiento que se extendió durante los últimos años y culminó con la interrupción de la actividad productiva.
Sobre la posibilidad de retomar la fabricación, Chiodini relató que Heyden le manifestó que “si el año próximo cambian las condiciones, Coopershoes reabrirá la planta”. Sin embargo, aclaró: “En la situación actual, con una dura competencia y retracción del poder adquisitivo, no puede producir, no dan los números”.
La caída de los pedidos y el reclamo sindical
Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), Darío Coronel vinculó el deterioro de la fábrica con la pérdida de encargos de las marcas para las que producía. “A fin de 2023 empezó el declive, cerramos el año con 322 trabajadores”, señaló a BAE Negocios.
El representante gremial detalló cómo se redujo uno de los principales pedidos: “Converse le daba 38.000 pares mensuales, luego bajó a 18.000 y al final, nada”.
También indicó que otros clientes dejaron de encargar producción: “Grimoldi dejó de darle trabajo, lo mismo Pony y así la empresa comenzó con despidos, no podía sostenerse sin pedidos”.
Coronel cuestionó la política económica y calificó la situación como un “industricidio”. Según su estimación, el sector perdió 8.000 puestos de trabajo a nivel nacional y quedarían alrededor de 4.000 trabajadores. El sindicalista también señaló que Coopershoes decidió pagar el 100% de las indemnizaciones correspondientes.
Una fábrica que había crecido junto con las grandes marcas
Coopershoes, cuyo nombre corresponde a Cooperativa de Calçados e Componentes Joanetense Ltda., fue fundada en 1998 en Picada Café, Rio Grande do Sul. En 2008 abrió en Las Flores su primera planta fuera de Brasil y comenzó a fabricar calzado para distintas marcas.
Entre sus clientes estuvieron Converse All Star, Grimoldi y Pony. El crecimiento de los pedidos impulsó su traslado al Parque Industrial de Las Flores y distintas inversiones para ampliar la capacidad de producción.
En 2011, Cristina Fernández de Kirchner participó de la inauguración de la nave industrial. Durante aquella visita destacó el salto productivo: “Empezaron con 150.000 pares y hoy fabrican 1.510.000 pares, qué orgullosos deben sentirse los trabajadores”. También mencionó que la empresa había recibido un Crédito del Bicentenario para ampliar sus instalaciones.
Dos cierres industriales en un mes
El cese de producción de Coopershoes se sumó al cierre de la textil Will Der S.A., registrado el 7 de agosto en el mismo parque industrial. Esa empresa despidió a los 20 trabajadores que aún integraban su plantilla.
Chiodini señaló que la textil también había atravesado una reducción previa: “De tener 80 trabajadores quedó con la cuarta parte cuando cerró”. Ambos casos golpearon al empleo industrial de una ciudad de aproximadamente 27.000 habitantes, ubicada a unos 190 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.
En Coopershoes, la continuidad quedó limitada a las tareas administrativas y al mantenimiento de la fábrica. La posibilidad de volver a producir en 2027 permaneció abierta, pero no fue anunciada como una decisión firme ni con una fecha de reapertura confirmada.