REDACCIÓN ELONCE
En Paraná, ciudad donde nació, el recuerdo del músico se materializa en un mural ubicado sobre calle Pascual Palma, a metros de Pronunciamiento, en la zona conocida como La Pasarela. La obra fue realizada en 2025 por artistas y vecinos.
La muerte del Indio Solari generó una profunda conmoción en el mundo de la música. Considerado una de las figuras más influyentes del rock nacional, el artista dejó una huella imborrable a través de su trayectoria con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y sus posteriores proyectos.
En Paraná, ciudad donde nació, el recuerdo del músico se materializa en un mural ubicado sobre calle Pascual Palma, a metros de Pronunciamiento, en la zona conocida como La Pasarela. La obra fue realizada en 2025 por artistas y vecinos de la capital entrerriana como homenaje a su legado artístico y a su vínculo con la ciudad.
El reconocimiento formó parte de una iniciativa que también impulsó su declaración como Ciudadano Ilustre de Paraná. Según recordó Elonce, el mural fue emplazado en su honor y tuvo como objetivo reconocer su trayectoria artística y el vínculo que mantuvo con su ciudad natal.
La obra se transformó, con el paso del tiempo, en un símbolo de identidad cultural. Sin embargo, tras conocerse la muerte del músico, adquirió una dimensión aún más profunda: más que una pintura, es un símbolo de respeto y admiración hacia un artista que dejó una huella realmente imborrable en la historia del rock nacional.
Un fenómeno popular
Más allá de su producción artística, el Indio Solari fue definido como un fenómeno social y cultural capaz de movilizar multitudes en cada una de sus presentaciones.
Esa masividad y el culto que se generó en torno a su figura fueron temas sobre los que el propio Solari reflexionó en su libro “Recuerdos que mienten un poco”, publicado junto al periodista Marcelo Figueras.
Según se recordó en el informe, a lo largo de esas memorias el músico procura desmitificar su personaje público y relativizar el alcance de su propio talento. Allí dejó una de sus definiciones más recordadas: "Me considero un ingenioso antes que un artista, lo cual tiene su mérito. Ojo, los ingeniosos podemos hacer cosas que otros no. Yo creo que el arte me inventó".
Las palabras reflejan la mirada con la que Solari analizaba su propia trayectoria, marcada por una influencia decisiva en la cultura popular argentina y por un fenómeno de convocatoria que trascendió generaciones.
Mientras el país despide a una de las voces más emblemáticas de su historia musical, en Paraná el mural que lo homenajea se convierte en un punto de encuentro para la memoria colectiva y el reconocimiento a un artista que dejó una marca indeleble en el rock nacional.