Un informe internacional reveló que Argentina está entre los países con mayor proporción de mujeres que reportan violencia. El dato contrasta con la creciente percepción de igualdad de género en el trabajo y la política.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, un informe internacional reveló que el 34% de las mujeres en Argentina afirmó haber sufrido alguna situación de violencia en el último año, una cifra que duplica el promedio global y expone la brecha entre la percepción de igualdad de género y las experiencias reales.
El dato surge de la encuesta Worldviews Survey 2026, elaborada por la Worldwide Independent Network of Market Research (WIN) junto a la consultora Voices! Argentina, que analizó las percepciones de 45.000 personas en 45 países.
El estudio detectó que, aunque crece la percepción de igualdad en ámbitos institucionales como el trabajo o la política, las experiencias cotidianas de muchas mujeres siguen marcadas por la violencia, el acoso y la inseguridad.
Argentina entre los países con más violencia reportada
A nivel global, el 17% de las mujeres aseguró haber sufrido violencia física o psicológica en los últimos 12 meses. Sin embargo, en Argentina el porcentaje asciende al 34%, lo que ubica al país entre los niveles más altos del ranking.
En la comparación internacional, los primeros lugares están ocupados por:
Marruecos (43%)
Indonesia (36%)
Argentina y Grecia (34%)
Además, la problemática aparece especialmente concentrada en América Latina. Entre los países con mayores niveles de violencia reportada también figuran México (29%), Venezuela (28%), Chile (27%) y Paraguay, Colombia y Brasil (22%).
En Argentina, la proporción de mujeres que declaró haber sufrido violencia aumenta en el grupo de 35 a 49 años, donde alcanza el 39%.
Acoso y violencia entre mujeres jóvenes
El informe también analizó el acoso sexual. En Argentina, una de cada diez mujeres afirmó haberlo sufrido durante el último año.
La cifra aumenta entre las mujeres jóvenes:
15% entre las de 18 a 24 años
20% entre las de 25 a 34 años
A nivel global, el ranking de acoso sexual está encabezado por Marruecos (36%), seguido por México (25%) e India (21%).
Más percepción de igualdad, pero también más distancia con la realidad
Pese a estos datos, el estudio detectó que la percepción de igualdad de género sigue creciendo, especialmente en ámbitos formales.
En Argentina, el 71% de los encuestados considera que existe igualdad en el trabajo, seis puntos más que en 2025. En la política, la percepción también subió del 60% al 69%, por encima del promedio global (57%).
En el hogar, en cambio, los valores se mantienen estables: el 75% de los argentinos cree que existe igualdad doméstica, prácticamente sin cambios respecto al año anterior.
Brecha entre hombres y mujeres
El informe también detectó diferencias en la percepción según género. Los hombres suelen tener una visión más optimista sobre la igualdad.
En el trabajo: 71% de hombres vs. 61% de mujeres
En la política: 63% de hombres vs. 52% de mujeres
En el hogar: 75% de hombres vs. 68% de mujeres
Inseguridad al caminar sola
Otro de los puntos analizados fue la seguridad en el espacio público. En América Latina se registran los niveles más altos de preocupación al caminar sola de
noche.
En Argentina, el 64% de las mujeres dice sentirse insegura al caminar sola, frente al 37% de los hombres.
La preocupación es mayor en grandes centros urbanos:
78% en el Gran Buenos Aires
71% en la Ciudad de Buenos Aires
58% en el interior del país
A nivel global, la percepción de inseguridad alcanza al 45% de las mujeres y al 26% de los hombres.
La directora ejecutiva de Voices!, Constanza Cilley, advirtió que la problemática se mantiene constante en el país. “En los seis años que venimos realizando este relevamiento, Argentina siempre destaca por estos indicadores”, señaló.
Por su parte, el presidente de WIN, Richard Colwell, sostuvo que los datos reflejan una realidad persistente: “Existe una percepción de progreso institucional, pero la violencia, el acoso y la inseguridad siguen presentes”.
Según el especialista, esto demuestra que la igualdad formal no alcanza por sí sola. “Sin seguridad física y protección frente a la violencia de género, la verdadera igualdad sigue siendo incompleta”, concluyó.