REDACCIÓN ELONCE
El piloto de Aldea María Luisa, de 16 años, regresó a las pistas después de tres meses y medio de inactividad y se quedó con la victoria en María Grande. En diálogo con Elonce, contó cómo vivió el regreso, destacó el apoyo de su familia y reveló su sueño de competir en autos.
Tomás Grinóvero regresó al karting después de tres meses y medio sin competir y consiguió una victoria en María Grande, en una carrera que marcó su reencuentro con el automovilismo. El joven piloto de Aldea María Luisa, de apenas 16 años, reconoció que había pensado en dejar de correr tras una experiencia negativa en Cerrito, pero el triunfo le devolvió el entusiasmo.
En diálogo con El Once Deportivo, Grinóvero contó que la decisión de volver surgió casi de manera espontánea, cuando su familia encontró un espacio para participar de la competencia. La intención inicial era probar el karting y recuperar las sensaciones de estar en pista, sin expectativas de conseguir el primer puesto.
“Este fin de semana corrimos en María Grande y, gracias a Dios, después de tanto tiempo sin correr pudimos ganar”, expresó el adolescente, que combina su actividad deportiva con las tareas que realiza junto a su padre en el campo.
El regreso a las pistas después de una experiencia difícil
La ausencia de Grinóvero en las competencias estuvo relacionada con cuestiones familiares y laborales, pero también con un episodio ocurrido durante una fecha disputada en Cerrito, que afectó su motivación para continuar.
“Hace tres meses y medio que no corríamos. Por ahí no teníamos tiempo con el trabajo y también en la última fecha en Cerrito tuvimos una discusión con un piloto que nos sacó las ganas de seguir”, explicó.
Sobre lo ocurrido en Cerrito, señaló que las diferencias se produjeron tanto dentro como fuera de la pista. Sin embargo, prefirió concentrarse en la experiencia positiva de su regreso.
“Vimos que estaba la fecha en María Grande, nos hicimos un tiempo y pudimos ir para sacarnos un poco las ganas”, recordó.
La victoria modificó sus planes iniciales y abrió la posibilidad de participar en nuevas carreras durante los próximos meses.
“Seguramente vamos a hacer alguna que otra fecha también. Ya nos dieron ganas de vuelta”, aseguró.
Una victoria que parecía difícil durante las pruebas
El resultado obtenido en María Grande tuvo un significado especial porque las primeras pruebas no habían sido favorables para el piloto entrerriano.
Grinóvero explicó que durante el sábado tuvo dificultades para encontrar una buena puesta a punto y adaptarse al trazado, lo que hacía pensar que la victoria sería complicada.
“Al principio no pensamos que íbamos a ganar porque estábamos muy complicados el sábado. No le encontrábamos la vuelta a la pista”, reconoció.
Sin embargo, el trabajo realizado junto a su equipo permitió mejorar el rendimiento del karting para la jornada decisiva.
“El domingo se dieron todas las condiciones. Tuvimos chasis y motor para la final y se nos dio”, destacó.
El adolescente también elogió las características del circuito de María Grande, donde se desarrolló la tercera fecha del campeonato.
“La verdad que estamos más que contentos con el circuito. Es muy lindo, tiene buenas curvas, un curvón peraltado y está bastante afirmado. Es de los mejores circuitos en los que corrí”, sostuvo.
Las diferencias entre el karting de tierra y el asfalto
Durante la entrevista, el piloto también se refirió a la posibilidad de competir en el karting entrerriano sobre asfalto, una alternativa que ya tuvo oportunidad de experimentar durante algunas pruebas.
Según explicó, las exigencias deportivas son diferentes y requieren una preparación física más intensa, además de una estructura técnica adecuada.
“Hemos ido a probar al asfalto y la verdad que es una locura, es muy lindo, pero hay que tener bastante más estado físico”, manifestó.
También destacó el nivel de los competidores que participan en esa modalidad. “Hay muchos pilotos que son muy buenos y tenés que ir mejor preparado si querés correr y ganarles”, señaló.
Grinóvero reconoció que el aspecto económico también representa una dificultad, especialmente por los costos de las cubiertas, las inscripciones y el trabajo mecánico.
“El asfalto es bastante más caro. Si querés pelear algo, tenés que estar bien preparado, con un buen mecánico y un buen chasista”, explicó.
No obstante, aclaró que actualmente el principal obstáculo para su familia es encontrar tiempo suficiente para afrontar un fin de semana completo de competencia.
“Hay que ir el viernes a probar y a veces no tenemos el tiempo para poder hacerlo”, indicó.
El sueño de pasar del karting a los autos
Con apenas 16 años, Tomás ya acumula cinco temporadas vinculado al automovilismo. Comenzó a probar a los 11 años y, desde entonces, fue desarrollando su experiencia en diferentes circuitos de la provincia.
Al hablar sobre sus objetivos a futuro, reconoció que le gustaría dar el salto a una categoría de automovilismo con autos de competición. “Un sueño que tendría sería correr en algún auto, en alguna categoría zonal, algo de acá de Paraná”, expresó.
Cuando le preguntaron hasta dónde le gustaría llegar si contara con el presupuesto necesario, mencionó categorías de alcance nacional. “Turismo Pista, Turismo Carretera, algo de eso sería lindo”, respondió.
El joven también contó cuáles son sus referentes dentro del deporte motor argentino. “El Gurí Martínez siempre me gustó y ahora estamos hinchando por Werner”, comentó.
Una familia que comparte la pasión por el automovilismo
El regreso triunfal de Tomás no fue la única alegría deportiva de la familia Grinóvero durante la competencia de María Grande.
Su hermano menor, Bastián, de 10 años, también participó de la fecha y consiguió el segundo puesto en su categoría.
“Mi hermanito quedó segundo. Corrimos la última fecha los dos en María Grande”, contó con entusiasmo.
El piloto destacó especialmente el acompañamiento de sus padres, Brenda y Mauricio, quienes participan activamente en la organización de los viajes y las competencias.
También agradeció a las personas que colaboran con la preparación de su karting y permiten que pueda seguir compitiendo.