Pandanés cerró sus 25 sucursales y desvinculó a unos 150 trabajadores tras atravesar una crisis financiera y entrar en concurso preventivo. La empresa comunicó que solicitará la quiebra y los empleados denunciaron que no pueden ingresar a los locales para retirar sus pertenencias.
La cadena de panaderías Pandanés cerró sus 25 sucursales, desvinculó a unos 150 trabajadores y anunció que solicitará la quiebra, luego de atravesar una crisis financiera que había derivado en un concurso preventivo.
Los empleados recibieron durante la madrugada de este viernes un mensaje de WhatsApp en el que la empresa comunicó el cierre y les informó que ya no debían presentarse a trabajar.
“Hoy tenemos que comunicarles una noticia muy difícil. Como les contamos, Pandanés viene atravesando una situación económica muy compleja. En este último tiempo estuvimos buscando distintas alternativas para poder continuar, pero, lamentablemente, no encontramos una solución que nos permita seguir adelante”, señaló la compañía.
En el mismo mensaje, la empresa sostuvo que “se quedó sin los fondos necesarios para continuar funcionando y para afrontar las obligaciones que tiene por delante”.
“Nuestra intención siempre fue mantener Pandanés y preservar las fuentes de trabajo. Hasta último momento seguimos buscando una salida, pero lamentablemente no encontramos una solución viable”, agregó.
Cerraron todos los locales
La comunicación enviada a los trabajadores indicó que “Pandanés deja de operar y se solicitará la quiebra de la empresa” y precisó que, desde este viernes, los empleados no debían presentarse a trabajar, publicó Infobae.
La situación generó preocupación entre los trabajadores, que además denunciaron que las cerraduras de los locales fueron cambiadas durante la madrugada y que no pudieron ingresar para retirar sus pertenencias.
Uno de los empleados despedidos relató: “Andá a saber a qué hora de la madrugada se dedicaron a cambiar las cerraduras y tapar todo. Nuestras cosas quedaron adentro”.
El trabajador señaló que el personal estaba al tanto de la situación de concurso preventivo y que, según les comunicaban desde la empresa, esperaban fondos de rescate provenientes de Dinamarca.
Qué informó la empresa sobre los trabajadores
En el mensaje enviado al personal, Pandanés reconoció la incertidumbre generada por la decisión y sostuvo que el proceso judicial marcará los próximos pasos.
“Sabemos que esta noticia genera angustia, incertidumbre y muchas preguntas, especialmente sobre los pagos y los próximos pasos. Entendemos que detrás de cada puesto de trabajo hay una persona, una familia y una vida que se ve afectada”, expresó la empresa.
Y agregó: “Con la presentación del pedido de quiebra comienza una nueva etapa que ya no depende de nosotros directamente, sino de un proceso judicial”.
Según relató uno de los trabajadores, los sueldos fueron depositados el miércoles, junto con el aguinaldo que debía haber sido abonado en junio. Sin embargo, afirmó que la empresa no habría realizado los aportes correspondientes ni abonado la obra social.
También aseguró que los trabajadores no recibieron “indemnizaciones o algo similar”.
La crisis que había llevado al concurso preventivo
La situación de Pandanés se había agravado durante los últimos meses. En noviembre del año pasado, al presentarse en concurso preventivo, la firma había atribuido sus dificultades a distintos factores económicos.
En aquella presentación judicial, la empresa sostuvo que “la incertidumbre, la recesión, la inflación y el incremento significativo en los costos ocasionaron una caída abrupta y persistente del consumo, que supera el 50% del volumen histórico de la empresa”.
La cadena había desarrollado un modelo de negocio basado en la panificación artesanal, con producción centralizada en una planta de 1.700 metros cuadrados.
En ese contexto, la empresa acumuló cheques rechazados por unos $58 millones y reconoció ante la Justicia que los cheques emitidos para afrontar sus obligaciones “superan nuestra capacidad de recaudación”.
La firma también había señalado que implementó distintas medidas para intentar revertir la situación, entre ellas “optimización de costos, renegociación de alquileres, cambio de proveedores, ampliación del surtido de productos, acuerdos impositivos y reorganización operativa”.
Los primeros cierres
La crisis ya había provocado el cierre de dos sucursales la semana pasada: una ubicada sobre avenida San Martín, en Villa Crespo, y otra en calle Sanabria, en Villa Devoto.
En aquel momento, a los empleados les habían comunicado que la decisión estaba relacionada con el costo de los alquileres y la imposibilidad de renovar los contratos.
Ahora, el cierre alcanzó al resto de los establecimientos de la cadena.
Una caída del consumo en el sector
La situación de Pandanés se produjo en un contexto de dificultades para el sector panadero. Según datos citados por la Cámara de Industriales Panaderos (CIPAN), las ventas de pan tradicional habían registrado una caída de entre 50% y 60%, mientras que las de facturas y productos de pastelería habían disminuido hasta un 80%.
Desde la entidad habían advertido que los consumidores redujeron sus compras y que “la gente ya no compra por kilo, sino por lo que le alcanza en el bolsillo”.