REDACCIÓN ELONCE
El jugador de la Selección Argentina de básquet adaptado dialogó con Elonce tras disputar su segundo Mundial. Se recibió en Estados Unidos, jugará profesionalmente en Alemania y tiene un gran objetivo: llegar a los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
Fermín Wingerter, jugador de la Selección Argentina de básquet adaptado, hizo un balance de su participación en el último Mundial disputado en Canadá y contó a Elonce los nuevos desafíos que afrontará en su carrera. Tras graduarse en Estados Unidos, el paranaense se incorporará a un equipo de Alemania, mientras mantiene como gran objetivo deportivo llegar con el combinado nacional a los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
El deportista explicó que Argentina afrontó un torneo exigente, en medio de un proceso de renovación del plantel. “Fue un Mundial bastante competitivo. Nos tocaron equipos duros”, señaló. Entre los rivales mencionó a Australia, Gran Bretaña, Turquía e Italia.
Argentina terminó en el puesto 11 entre 16 seleccionados, la misma posición que había alcanzado en la anterior Copa del Mundo. Sin embargo, Wingerter consideró que el nivel de competencia fue mayor y destacó que el certamen permitió sumar experiencia pensando en los próximos compromisos internacionales.
Su crecimiento dentro de la Selección
En el plano personal, Wingerter valoró haber tenido mayor protagonismo respecto de su primera experiencia mundialista, en Dubái. “Vengo mejorando y siendo más fuerte a medida que van pasando los años. Este fue el segundo Mundial que integré y pude tener un poco más de minutos”, explicó.
Además, remarcó que su intención es continuar creciendo individualmente para aportar al seleccionado. “Intento seguir mejorando para aportar a la Selección y ser más fuerte individualmente para que después, en el conjunto, eso ayude a todo el equipo”, sostuvo.
Al referirse a su juego, destacó la intensidad como una de sus principales características y explicó que busca priorizar las necesidades colectivas. “La idea es tratar de buscar el mejor tiro que se pueda en cada posesión, sea mío, de un compañero o de quien sea”, indicó.
Se recibió en Estados Unidos y jugará en Alemania
La carrera deportiva de Wingerter estuvo acompañada durante los últimos años por su formación académica. El entrerriano pasó tres años en Estados Unidos y en mayo logró graduarse en Southwest Minnesota State University, en Minnesota.
“Por suerte ya no tenemos que hacer más trabajos prácticos. En mayo me pude recibir. Estuve tres años, terminé la carrera y ahora empieza una etapa nueva”, contó.
Esa nueva etapa será en Alemania. Wingerter viajará el lunes para incorporarse a un equipo y comenzar su experiencia profesional en Europa. La posibilidad surgió a partir de otro integrante de la Selección Argentina, oriundo de Mar del Plata, quien había sido contactado previamente y lo recomendó.
“Me surgieron algunas propuestas y finalmente apareció esto de Alemania. A un compañero de la Selección lo llamaron primero, él me recomendó, después se comunicaron conmigo, tuvimos una reunión y finalmente se firmó el contrato”, relató.
El jugador explicó que la oportunidad representa un nuevo desafío para continuar su desarrollo deportivo. “La idea es integrarme al equipo en Alemania, seguir mejorando y trabajando para llegar al mejor nivel que podamos”, afirmó.
El regreso a Nueva Zelanda ocho años después
Durante la entrevista, Wingerter también recordó el accidente que sufrió hace ocho años en Nueva Zelanda y que marcó un cambio profundo en su vida. Este año pudo regresar al país y reencontrarse con quienes lo acompañaron durante aquellos meses.
“Pude volver a Nueva Zelanda después de un largo tiempo y ver a la gente que me dio una mano en un momento tan importante para mí, que fue un giro de 180 grados en mi vida”, expresó.
Wingerter tenía 18 años cuando viajó junto a un amigo para realizar un programa de trabajo y viaje. Luego de seis meses en el país, sufrió un accidente mientras se encontraba en una granja, que le provocó una lesión medular y paraplejía.
“Hice tres meses de rehabilitación allá en Nueva Zelanda y después volví a Argentina para conocer el básquet, que hoy en día me está llevando por el mundo”, recordó.
Al analizar el camino recorrido desde entonces, puso el foco en el acompañamiento de su entorno y en la necesidad de continuar avanzando ante las dificultades. “Todas las personas tienen sus propias batallas y la vida nos pone en situaciones en las que necesitamos seguir adelante. Mi familia y mis amigos ayudaron un montón”, manifestó.
“La vida es seguir peleando e intentar ser la mejor persona que uno puede día a día. Eso es lo que intenté hacer y, en este camino, seguir aprendiendo y seguir metiéndole”, agregó.
El sueño de llegar a Los Ángeles 2028
Más allá de su inminente experiencia profesional en Alemania, Wingerter dejó en claro cuál es el gran desafío que comparte con sus compañeros de la Selección Argentina: clasificar nuevamente al país a unos Juegos Paralímpicos.
“Uno de mis sueños con la Selección, que es compartido con mis compañeros, es ir a los Paralímpicos”, afirmó.
La mirada está puesta en Los Ángeles 2028. Antes, el combinado argentino deberá afrontar competencias decisivas en el camino clasificatorio. “Tenemos el Parapan el año que viene y después vendría un repechaje. Tenemos la vista puesta ahí, con toda la fuerza y la energía”, explicó.
En ese sentido, consideró que su llegada al básquet alemán también estará vinculada con ese objetivo: “Para eso también me voy a Alemania, para seguir mejorando e intentar que se nos dé como Selección”.
Antes de despedirse, Wingerter agradeció a quienes lo acompañaron durante su trayectoria y dejó un mensaje para sus afectos en Paraná. “Un saludo a mi familia, a mi vieja, que seguro me está viendo, a todos mis amigos y a todos los que siempre apoyan y dan su cariño”, concluyó ante Elonce.