Desde el sector transportista de Concordia señalaron que la incorporación de colectivos eléctricos o híbridos permitiría reducir hasta un 50% el gasto en combustible. También mencionaron al GNC como una alternativa inicial y advirtieron por el déficit del sistema.
Plantean incorporar colectivos eléctricos o híbridos para reducir costos operativos ante el incremento del combustible y el déficit que atraviesa el transporte urbano de pasajeros en Concordia. Daniel Lapalma, referente de la Cámara de Transporte Urbano de Pasajeros e integrante de la Cooperativa 12 de Octubre, consideró que la reconversión de la flota dejó de ser una cuestión exclusivamente vinculada con la modernización.
El transportista explicó que las unidades utilizadas actualmente funcionan con uno de los combustibles más costosos y contaminantes del mercado. En ese contexto, sostuvo que el sistema deberá analizar alternativas energéticas para sostener su funcionamiento.
“Nos acercamos necesariamente. Ya no es un capricho ni una cuestión de modernizar; es una necesidad”, afirmó Lapalma en declaraciones a Diario Río Uruguay.
El ahorro de los colectivos eléctricos
Según estimó el representante empresarial, la electrificación de la flota podría generar una reducción considerable de los gastos cotidianos de las empresas.
“Si electrificar la flota va a reducir el costo operativo, al menos en el rubro combustible, un 50%, es más que obvio que hay que empezar a pensar en esa alternativa”, señaló.
Los colectivos eléctricos funcionan exclusivamente mediante baterías, mientras que las unidades híbridas combinan un motor eléctrico con otro sistema de propulsión, habitualmente a combustión. Ambas tecnologías permiten disminuir el consumo de combustible respecto de los vehículos diésel convencionales.
El principal obstáculo, según Lapalma, es el costo de adquisición. “Los precios para acceder a un vehículo de estas características duplican el valor de un cero kilómetro diésel”, indicó. A pesar de esa diferencia, sostuvo que el transporte público deberá avanzar hacia una transformación para competir con otras opciones de movilidad.
El GNC como una alternativa intermedia
Debido a que la incorporación de unidades eléctricas demandaría inversiones elevadas, Lapalma mencionó al gas natural comprimido (GNC) como una posible instancia inicial dentro del proceso de reconversión.
El referente señaló que en Entre Ríos todavía no circulaban colectivos eléctricos, mientras que Paraná ya contaba con unidades impulsadas mediante GNC. Según sus cálculos, esta tecnología podría representar un ahorro de entre el 30% y el 40% en combustible.
“Viene una transformación bastante interesante y tal vez, en lugar del eléctrico, el primer paso sea el GNC”, expresó. Además, afirmó que se adecuaron normativas para su utilización en vehículos urbanos y para acelerar la carga en las estaciones de servicio.
La tarifa plana aumentó a $1.930
Las declaraciones se conocieron después de que comenzara a regir el nuevo cuadro tarifario del transporte urbano en Concordia. Desde este martes, el boleto plano cuesta $1.930, tras la actualización de los equipos del sistema SUBE.
“A las 00 actualizaron todos los equipos de SUBE, así que el pasajero se encontrará con una tarifa de 1.930 pesos para la tarifa plana”, confirmó Lapalma.
El referente explicó que las revisiones se realizan cada seis meses y señaló que, si no ocurre una situación extraordinaria, el próximo ajuste se aplicaría en marzo de 2027. Atribuyó el incremento actual, principalmente, a la suba del combustible registrada entre marzo y abril.
El planteo sobre las gratuidades
Lapalma sostuvo que las empresas continuaban con déficit y aseguró que los ingresos se mantenían en niveles similares a los registrados en mayo de 2025. Según afirmó, los aumentos tarifarios no consiguieron incrementar la recaudación del sistema.
El dirigente calculó que cerca de la mitad de los pasajeros utiliza algún beneficio, entre ellos los pases por discapacidad, el boleto estudiantil y las combinaciones gratuitas.
“No estoy en contra de los beneficios. El estudiante lo merece y la persona con discapacidad también, pero tienen que estar reconocidos o compensados completamente por el gobierno que autorizó esos viajes”, planteó.
Según su análisis, cuando las compensaciones no cubren el costo total de las gratuidades, la diferencia termina trasladándose a quienes pagan la tarifa. Lapalma indicó que la relación aproximada es de dos pasajeros con beneficios por cada dos que abonan alguna modalidad de boleto.
Pagos con QR y descuentos
El transportista también observó un crecimiento en la utilización del código QR y de aplicaciones para pagar los viajes. Algunas billeteras virtuales y entidades bancarias ofrecen reintegros que pueden alcanzar entre el 50% y el 100%.
No obstante, aclaró que el uso de esas herramientas todavía era reducido dentro del sistema. Los usuarios continuaban distribuidos entre la tarifa social federal, el boleto concordiense y la tarifa plana.