Pequeños y medianos fabricantes realizaron un “zapatazo solidario” para visibilizar la caída de las ventas y el impacto de las importaciones. Denunciaron el cierre de más de 200 establecimientos y anticiparon nuevas protestas. "No estamos vendiendo nada", aseguraron.
Fabricantes de calzado regalaron alrededor de mil pares de zapatos en Plaza de Mayo, en la ciudad de Buenos Aires, durante una protesta realizada este martes para denunciar la crisis que atraviesa la industria nacional. La manifestación, denominada “zapatazo solidario”, reunió a pequeños y medianos productores que reclamaron medidas frente a la caída del consumo, el ingreso de productos importados y las dificultades para sostener los puestos de trabajo.
La actividad comenzó a las 14 y fue organizada por Zapateros Unidos, una agrupación de fabricantes que buscó visibilizar la situación económica del sector. Una extensa fila de personas se acercó al lugar para recibir gratuitamente el calzado entregado por los empresarios.
Bajo la consigna “Regalamos nuestro trabajo porque nos ponemos en tus zapatos”, los organizadores combinaron una acción solidaria con un reclamo por las condiciones de producción y comercialización. La iniciativa contó con el acompañamiento de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC) y la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA).
Los fabricantes denunciaron una fuerte caída de las ventas
Lito Albano, propietario de la firma Luna Chiara y uno de los impulsores de la protesta, explicó que la movilización surgió de conversaciones entre empresarios que atravesaban dificultades similares.
“La situación cada vez está peor. Todos estamos en la misma situación de cero consumo, con el problema de las importaciones. No estamos vendiendo nada y, por eso, decidimos movilizarnos y llevar adelante este zapatazo solidario”, afirmó en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas.
El empresario indicó que la agrupación comenzó con un número reducido de integrantes y posteriormente creció hasta reunir a casi 700 fabricantes. Además de la caída del consumo, mencionó el contrabando de calzado como otro de los problemas que afectan a las empresas nacionales.
Denunciaron el cierre de más de 200 establecimientos
Según denunciaron las organizaciones empresariales y sindicales del sector, más de 200 establecimientos cerraron sus puertas en medio de las dificultades económicas que enfrenta la actividad. También advirtieron sobre la pérdida de puestos de trabajo y la reducción de la producción.
Leonardo Hammoud, propietario de la marca Nazaria e integrante de Zapateros Unidos, expresó su preocupación por la continuidad de las fábricas. “Estamos atravesando la peor crisis de la historia de la industria del calzado, a punto de desaparecer”, aseguró.
Los productores señalaron que el retroceso del consumo interno, el aumento de los costos y la competencia de productos extranjeros dificultaron la comercialización del calzado fabricado en Argentina.
Una empresaria contó que pasó de producir 2.200 pares diarios a cerrar su fábrica
Entre los testimonios difundidos durante la protesta estuvo el de Natalia Fiscella, propietaria de Calzados Gambita, una empresa dedicada a la fabricación de zapatos infantiles.
En declaraciones a LN+, la empresaria relató que su fábrica cerró el mes pasado, después de haber alcanzado una producción de 2.200 pares diarios de calzado. La actividad quedó completamente interrumpida.
Fiscella vinculó las dificultades de su empresa con la competencia de las importaciones y manifestó su preocupación por el vencimiento de medidas antidumping previsto para diciembre.
Preparan nuevas movilizaciones y un petitorio
Los fabricantes anunciaron que buscarán presentar un petitorio ante las autoridades nacionales para solicitar respuestas a los problemas que atraviesa la industria.
Albano aclaró que la protesta no tuvo una identificación partidaria. “No somos un partido político ni nada que se le parezca, sino que somos fabricantes que estamos pidiendo poder vender”, sostuvo.
Finalmente, anticipó que los integrantes de Zapateros Unidos trabajaban en la organización de una movilización de alcance nacional, que podría concretarse el 17 o el 19 de noviembre.