La investigación por el femicidio de Dulce Candia avanza con nuevas pericias sobre teléfonos celulares y otras pruebas clave. Mientras continúa detenido el principal sospechoso, el padre de la joven reclamó justicia y exigió que se esclarezca todo lo ocurrido.
El femicidio de Dulce Candia continúa conmocionando a la comunidad misionera de El Dorado mientras la Justicia profundiza las medidas investigativas para esclarecer el asesinato de la adolescente de 17 años. Con un hombre detenido como principal sospechoso y una serie de pruebas técnicas bajo análisis, los investigadores buscan reconstruir las últimas horas de la joven para determinar las circunstancias del crimen.
La causa tuvo un avance significativo con la detención de Mario Alberto Y., de 46 años, procedimiento concretado en el barrio 20 de Junio tras varios días de trabajo coordinado entre efectivos de la Unidad Regional III, la Dirección Homicidios y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC). La medida fue ordenada por el Juzgado de Instrucción N° 1, que ahora concentra sus esfuerzos en el análisis de los elementos secuestrados durante los allanamientos.
Entre las evidencias consideradas fundamentales aparecen varios teléfonos celulares que podrían aportar información clave sobre las comunicaciones,
movimientos y vínculos de las personas involucradas. Además, los investigadores intentan localizar el teléfono que utilizaba la víctima, ya que podría contener datos determinantes para el avance de la causa.
El dolor de un padre que reclama justicia
Mientras la investigación continúa, Narciso Candia, padre de la adolescente, expresó públicamente el profundo dolor que atraviesa desde la muerte de su hija y pidió que el caso llegue hasta las últimas consecuencias.
“Yo estoy destrozado por todo lo que me pasó con mi nena. Quiero que se haga justicia y que salga a la luz todo lo que le hicieron a ella. Quiero que vaya preso la persona que le hizo daño y perjuicio y que pague por lo que le hicieron”, sostuvo en Canal 11.
La adolescente había sido denunciada como desaparecida el 27 de mayo por su madre. Al día siguiente, su cuerpo fue hallado en una construcción abandonada del barrio El Tucán, en inmediaciones del cementerio de El Dorado. Posteriormente, la autopsia determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica, resultado que orientó definitivamente la investigación hacia un homicidio.
Frente a este escenario, el padre insistió en la necesidad de que todas las responsabilidades sean identificadas y juzgadas. “Quiero que salga todo a la luz y que se encuentre al que le hizo daño. Que pague atrás de las rejas para siempre porque es una inocente que nunca fue mala con nadie”, afirmó.
El recuerdo de Dulce y las últimas pistas
En medio del dolor, Narciso Candia eligió recordar a su hija por la relación que mantenía con sus vecinos y amigos. Según relató, era una joven muy querida en el barrio y con una activa vida social.
“Ella no andaba mal con nadie. Siempre alegre y contenta. Jugaba con los chicos del barrio, saludaba a los vecinos y recorría todos lados”, manifestó.
Otra de las líneas que siguen los investigadores apunta a reconstruir los movimientos previos a la desaparición de la adolescente. En ese contexto, también se analizan testimonios y versiones surgidas en los últimos días.
“Dicen que era un remesero con un auto blanco. Yo confío en que la persona que le hizo esto está por ahí nomás. No está muy lejos”, manifestó el padre, haciendo referencia a una de las hipótesis que forman parte de la investigación.
Asimismo, recordó que atravesaba un delicado estado de salud cuando ocurrieron los hechos, situación que le impidió seguir de cerca la búsqueda de su hija. “Yo estaba internado y no sabía nada. Los médicos me pedían que no pasara nervios. Cuando me enteré de todo esto quedé en shock”, relató.
Una causa que sigue abierta
Para los investigadores, el análisis de la evidencia digital podría resultar decisivo para reconstruir los movimientos de la víctima y establecer con mayor precisión qué ocurrió durante las horas previas al crimen.
En ese contexto, Narciso Candia volvió a insistir en su principal reclamo. “No quiero que esto quede impune. La persona que hizo eso tiene que pagar. La Justicia tiene que seguir adelante y trabajar porque esto no puede quedar así”, concluyó.