La localidad de Bernardo de Irigoyen, en la provincia de Misiones, es uno de los pasos fronterizos que eligen los argentinos para ir a Brasil. Por estos días registra un intenso movimiento.
El intendente de la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen, Edgardo Chichín Aquino, describió un fuerte incremento del movimiento en la ciudad y en el paso fronterizo con Brasil, impulsado por los veraneantes que viajan hacia las playas del vecino país y por turistas que también ingresan a la provincia.
La circulación comenzó a intensificarse hacia fines de diciembre y en los últimos días, se consolidó un flujo constante y elevado. “El movimiento realmente se comenzó a intensificar en los últimos días del año, directamente ya hemos visto el gran auge de turistas que se van, pero no solamente se van, sino muchos vienen también”, afirmó.
En ese marco, precisó que el tránsito diario oscila “entre 5, 6 y hasta 8 mil personas por día, más o menos”.
Si bien se trata de cifras significativas, el jefe comunal aclaró que la percepción del movimiento no siempre refleja esa magnitud. Según explicó, la ausencia de largas filas obedece a un esquema de organización que el municipio viene aplicando desde el año pasado. “A lo mejor a veces se cree que no es tanto el movimiento porque no hay las largas colas que nos tenían acostumbrados”, señaló.
Aquino detalló que se habilitaron playas alternativas de estacionamiento para ordenar el paso fronterizo. “Las personas que van a transponer con el fin de ir a hacer turismo a otros lugares se las hace estacionar en la playa hasta que hagan el trámite y después se para el tránsito y directamente ya pasan los vehículos”, explicó. Esta modalidad, sostuvo, permitió agilizar los cruces y evitar demoras prolongadas.
El intendente remarcó que la medida se implementó en coordinación con los organismos nacionales. “Esto lo implementamos el año pasado y se nos dio un resultado fantástico, entonces ahora ya en horas tempranas lo hacemos con la gente de Migraciones y de Aduanas, poniéndonos de acuerdo con los inspectores”, indicó. De ese modo, el personal orienta a quienes llegan y los deriva directamente a los espacios de estacionamiento dispuestos para tal fin.
Consultado sobre el impacto local del movimiento turístico, Aquino señaló que el paso fronterizo funciona las 24 horas, lo que facilita tanto el tránsito continuo como las escalas en la ciudad.
Esa dinámica, agregó, tiene un efecto positivo en la economía local. “Los hoteles están trabajando todos los días, las estaciones de servicio y algunos otros rubros como los restaurantes”, destacó, al tiempo que reconoció que una parte del flujo turístico solo pernocta una noche y continúa viaje al día siguiente.
En ese contexto, el intendente valoró el rol estratégico de Bernardo de Irigoyen como puerta de ingreso y egreso del turismo regional en plena temporada de verano, con un movimiento sostenido que combina tránsito internacional y actividad económica para la ciudad.
El Paso Internacional Bernardo de Irigoyen – Dionísio Cerqueira es un cruce terrestre que une Argentina y Brasil en el extremo noreste de Misiones. Está situado en lo que se conoce como frontera seca, donde la ciudad argentina de Bernardo de Irigoyen limita directamente con las localidades brasileñas de Dionísio Cerqueira (estado de Santa Catarina) y Barracão (estado de Paraná), sin un río o barrera natural entre ambos países.
Este paso funciona como punto habilitado de ingreso y egreso para personas, transporte de cargas y turismo, con oficinas de Aduana y Migraciones en territorio argentino.