Científicos argentinos desarrollaron una tecnología experimental para espaciar las dosis de hormona de crecimiento. El sistema logró liberarla durante más de 15 días en laboratorio, pero todavía requiere estudios antes de evaluar su aplicación en personas.
Científicos de la UBA y el Conicet desarrollaron una tecnología experimental que busca reducir la cantidad de inyecciones del tratamiento con hormona de crecimiento, como el que recibió Lionel Messi durante su infancia. El sistema permitió liberar la hormona durante más de 15 días en condiciones de laboratorio, aunque todavía no fue probado en pacientes.
Los investigadores Paolo Catalano y Martín Desimone explicaron a AIRE, que utilizaron nanotecnología y biomateriales para lograr una liberación sostenida.
“Esta nueva tecnología que implica el uso de nanotecnología y de biomateriales es disminuir la frecuencia de administración, espaciarla para favorecer lo que es la adherencia de los pacientes al tratamiento”, explicó Catalano.
Un sistema experimental para espaciar las dosis
Los científicos señalaron que los tratamientos tradicionales requieren aplicaciones diarias, aunque también existen formulaciones semanales. Su desarrollo apuntó a prolongar aún más el intervalo entre las administraciones.
“Con nuestro sistema vimos que podíamos tener una liberación de la hormona por más de 15 días. Entonces eso evitaría 15 inyecciones”, sostuvo Desimone al describir los resultados obtenidos en el laboratorio. Esa posibilidad todavía deberá evaluarse en las siguientes etapas de investigación.
La propuesta utilizó hidrogeles y matrices nanotecnológicas para liberar progresivamente la hormona. El trabajo comenzó en 2018 y sus resultados fueron publicados en 2023 en la revista científica International Journal of Pharmaceutics.
Tratamientos que pueden durar varios años
Catalano explicó que, según cada paciente y el origen de la deficiencia hormonal, el tratamiento puede prolongarse entre cinco y diez años. Sostener las aplicaciones durante ese período representó uno de los desafíos que motivaron la investigación.
El investigador advirtió que las interrupciones pueden afectar los resultados. “A veces la eficacia del tratamiento no es la misma que si se aplica todos los días”, señaló. Agregó que, durante un control, puede detectarse que un niño no creció como se esperaba porque “el tratamiento no se siguió como se debía”.
Por eso, los científicos buscaron disminuir la carga de las aplicaciones frecuentes. “Hay una búsqueda en ese sentido, de tratar de alivianar el peso del tratamiento y de esa manera favorecer que el tratamiento sea efectivo”, expresó Catalano.
Qué falta para avanzar con la investigación
Los especialistas aclararon que la tecnología permanece en fase experimental. Los resultados correspondieron a pruebas de laboratorio y el próximo paso será realizar estudios en animales, antes de considerar una eventual aplicación en seres humanos.
“Nosotros hemos probado este sistema en el laboratorio. Hemos llegado a publicar este estudio y necesitamos ahora hacer estudios in vivo”, explicó Catalano. Por lo tanto, el desarrollo todavía no constituyó una alternativa disponible para los pacientes.
Para continuar, el equipo necesitó insumos y financiamiento. “Lo principal que necesitamos en este momento es hormona. Hormona de crecimiento porque es una molécula cara”, indicó. También mencionó la necesidad de reactivos de elevado costo para medir su concentración durante los experimentos.
La necesidad de insumos para la próxima etapa
Catalano aclaró que la dificultad para conseguir hormona estuvo vinculada específicamente con los trabajos de investigación. Su explicación no implicó que los pacientes argentinos carecieran de acceso al tratamiento diario.
El equipo buscó reunir los recursos necesarios para comprobar cómo se comporta el sistema fuera de las condiciones de laboratorio y avanzar con las evaluaciones pendientes.
La meta fue determinar si esa liberación prolongada podría convertirse, en el futuro, en una opción para reducir las inyecciones y facilitar la continuidad del tratamiento, especialmente en niños con déficit de hormona de crecimiento.