REDACCIÓN ELONCE
La suba del precio de la nafta en Paraná alcanzó el 18% en menos de un mes. Alejandro Di Palma, propietario de una estación Shell, analizó en Elonce las causas y el impacto en el consumo.
La suba de la nafta en Paraná generó preocupación entre los conductores locales. Alejandro Di Palma, propietario de la estación Shell sobre calle Laurencena, explicó: “Hago un razonamiento inverso. El precio, evidentemente, evoluciona. Sin embargo, la suba del 18%, ha sido moderada”. El empresario destacó que el aumento refleja la evolución del precio internacional del petróleo y las decisiones políticas de YPF.
Di Palma agregó que el sendero de los aumentos fue definido por Horacio Marín, presidente de YPF: “Nunca dijeron que esto no iba a seguir el precio internacional. Además, hay un montón de cuestiones que hacen a la formación de precio del combustible líquido en el país”.
Impacto en el consumo y la economía local
Sobre el efecto de la suba de la nafta en el consumo, Di Palma comentó: “El promedio nacional, por lo que dicen, está un 30% por debajo de los volúmenes históricos. Cada vez que te sube el precio del combustible, se te caen las ventas; cuando subís un 18% de la nafta, seguro se te cayó un 10, 15%”. Según el estacionero, esta reacción es esperable en una economía recesiva.
"Las estadísticas en Argentina han sido manipuladas por todos los gobiernos, de manera tal que la persona que quiera hacer creer que tenemos información fehaciente sobre los consumos, miente", agregó.
Además, explicó la paradoja de los precios internacionales: “Cuando te lo subieron, no te lo subieron al 100%, te lo subieron de a poquito. Fijate que subiste un 18%, pero si analizás lo que pasó con el petróleo, te subió un 50%. Históricamente, el precio del combustible siempre está atrasado respecto al mercado internacional. Siempre tenés que estar en guardia para recibir aumento de combustible”.
El control del mercado y el rol de YPF
Di Palma también advirtió sobre la concentración del mercado: “El mercado de combustibles líquidos en Argentina es un monopolio que maneja YPF, que se esconde detrás de un mercado que parecería ser oligopólico, pero donde hay tres o cuatro compañías que no cortan ni pinchan”.