REDACCIÓN ELONCE
Las obras públicas, los servicios y la expansión urbana pueden transformar por completo el precio del suelo. Una especialista reveló a Elonce qué sectores podrían experimentar el mayor crecimiento y señaló cuál considera “la joyita” para invertir.
La transformación del puerto de Paraná y la expansión hacia el sureste aparecen como los procesos urbanos con mayor capacidad para modificar el valor de las propiedades en los próximos años. Así lo explicó la corredora inmobiliaria Paula Armándola, quien analizó cómo influyen las obras públicas, los servicios y la conectividad sobre el mercado del suelo.
La especialista sostuvo que Paraná dejó de funcionar como un núcleo aislado y comenzó a integrarse territorialmente con San Benito, Oro Verde y Colonia Avellaneda. Este crecimiento formó una mancha urbana más amplia, en la que sus habitantes comparten servicios, espacios públicos, establecimientos educativos y lugares de trabajo.
“Hay gente que vive en una ciudad y trabaja en otra. Lo mismo sucede con la satisfacción de sus necesidades: una persona puede vivir en una localidad y llevar a sus hijos a una escuela de otra”, explicó Armándola.
Cómo las obras cambian el valor de las propiedades
La corredora señaló que la obra pública puede transformar de manera decisiva el valor de un terreno o una vivienda. Las mejoras en calles, rutas, desagües, cloacas, gas, iluminación y transporte vuelven más atractivas determinadas áreas y facilitan la llegada de nuevos habitantes e inversiones.
“La obra pública y las conectividades cambian muchísimo el valor de las propiedades. En el crecimiento de Paraná, la conexión con las ciudades vecinas se produjo a través de las rutas y esos fueron los primeros espacios ocupados”, detalló.
Según explicó, la población suele buscar lugares que cuenten con servicios, accesibilidad y mejores condiciones ambientales. Esa demanda comienza a traccionar el mercado y repercute sobre el precio del suelo.
Sin embargo, Armándola aclaró que una intervención urbana no solamente produce una valorización económica.
“Hay una plusvalía social y urbana que ganamos todos al tener espacios lindos, seguros y que se puedan utilizar para hacer deporte, encontrarse o trabajar”, señaló.
El potencial inmobiliario del puerto
Uno de los sectores destacados por la especialista fue el entorno del puerto de Paraná. Allí existen antiguos galpones y terrenos que durante años permanecieron cerrados, abandonados o con escasa integración al resto de la ciudad.
El proyecto oficial contempla transformar esa zona mediante propuestas gastronómicas, culturales, recreativas y de servicios. Para Armándola, la intervención podría eliminar una barrera urbana y permitir que la ciudad vuelva a vincularse con el río.
“Es un tapón que hoy genera espacios en desuso y abandono, que no permiten que la ciudad crezca hacia uno de los lugares más buscados. Todo el mundo quiere vivir mirando al río por la calidad de vida que brinda”, afirmó.
La corredora remarcó que el sector posee ventajas por su proximidad al centro, el Parque Urquiza, las principales avenidas y los accesos de entrada y salida de la capital entrerriana.
“Por naturaleza, es el lugar que más desarrollo va a tener si el mercado lo tracciona en esa dirección. Está cerca del parque, del centro y de grandes arterias. Para mí, es la joyita de Paraná”, sostuvo.
Cuánto cuesta actualmente un terreno
Armándola mencionó como referencia un terreno de ocho metros de frente por 40 de fondo, con capacidad —según la zonificación— para desarrollar un edificio de hasta siete pisos. Su valor rondaba los 60.000 dólares.
La especialista aclaró que el precio actual no puede incorporar completamente una posible valorización futura porque todavía existen riesgos e incertidumbres sobre los tiempos de ejecución de las obras.
“Hoy se puede comprar a precio de mercado porque no se puede cargar el valor futuro de algo que todavía no ocurrió. No se sabe cuándo pasará, pero por su ubicación y por cómo está rodeado, tiene un gran potencial”, afirmó.
Ante la consulta sobre si conviene invertir en ese sector, respondió: “Desde mi punto de vista, sin duda conviene invertir ahí”.
La expansión hacia el sureste
Otro sector con posibilidades de crecimiento es el sur y sureste de Paraná, especialmente por las conexiones generadas alrededor de la Circunvalación.
Armándola destacó que en ese territorio se ejecutaron obras de cloacas, gas y pavimento, además de incorporarse nuevos suelos urbanos al código de la ciudad.
“Es una zona que tiene un gran espacio de suelo urbano, hoy provisto de servicios, donde existen posibilidades de crear espacios verdes, parques lineales y recuperar cursos de agua”, explicó.
La planificación de esos sectores, añadió, debería integrar el mercado del suelo y la vivienda con criterios ambientales. En ese contexto, mencionó la propuesta “Entre Ríos entre arroyos”, orientada a recuperar los cursos de agua como espacios naturales y comunitarios.
Planificar las ciudades de cara a los arroyos
La corredora advirtió que, durante décadas, muchas ciudades crecieron de espaldas a sus cursos de agua. Arroyos y humedales fueron rellenados, tapados o convertidos en lugares de acumulación de residuos y efluentes.
“Tenemos miles de cursos de agua y, sin embargo, planificamos nuestras ciudades a sus espaldas, tapándolos, rellenándolos o transformándolos en basurales y cloacas a cielo abierto”, cuestionó.
La propuesta planteada busca recuperar esos espacios y convertirlos en corredores verdes que brinden servicios ambientales gratuitos, reduzcan riesgos y mejoren la calidad de vida.
“La pandemia nos mostró crudamente la necesidad de la naturaleza, del sol y de tener cerca un espacio verde, público y abierto”, recordó.
Armándola concluyó que la transformación urbana no debería depender únicamente de proyectos aislados, sino de una planificación sostenida que articule al Estado, el mercado y la comunidad.