El frigorífico porcino Tutto Porky’s, de Santa Fe, eliminó un turno de producción y decidió no renovar 80 contratos laborales. La empresa atribuyó la medida a los elevados costos, la competencia de las importaciones brasileñas y las dificultades para exportar.
El frigorífico Tutto Porky’s, ubicado en Reconquista, provincia de Santa Fe, dejó a 80 trabajadores sin empleo tras decidir no renovar sus contratos laborales y eliminar el turno de desposte de la tarde. La medida, adoptada este octubre, respondió a las dificultades para sostener los costos industriales frente a los bajos precios de la carne porcina, el aumento de las importaciones desde Brasil y las complicaciones para exportar.
La empresa, que antes de las desvinculaciones contaba con aproximadamente entre 370 y 380 empleados, resolvió regresar al esquema de producción anterior a su proyecto de expansión. Aunque la planta continuará funcionando, la decisión también implicó la suspensión de nuevas inversiones y planes de crecimiento.
El gerente general de Tutto Porky’s, Guillermo González Davis, confirmó la situación a La Nación y explicó que la medida alcanzó a trabajadores incorporados entre abril y julio para ampliar la capacidad productiva. “Se finalizó el contrato con esas 80 personas. No renovamos contratos”, señaló. Sobre las razones económicas, afirmó: “Los números no acompañaron. El consumo está bien; lo que no está bien son los precios”.
La empresa había contratado y capacitado a 80 trabajadores
El proyecto de expansión buscaba incrementar el volumen de carne comercializada mediante una mayor utilización de animales provenientes de la granja propia y de otros productores. Para concretarlo, la compañía había organizado un segundo turno de desposte y desarrollado un programa de capacitación.
Las incorporaciones se realizaron progresivamente: 20 trabajadores ingresaron en abril, otros 20 en mayo, 20 en junio y los últimos 20 en julio. La intención era preparar al personal para sostener el crecimiento de la actividad.
“Nosotros en abril empezamos a tomar gente para enseñarle y capacitarla”, relató González Davis. El ejecutivo explicó que el proceso requería formación específica debido a las características de las tareas industriales. “Esto hay que enseñarle a la gente. No es que se hace de un día para otro”, agregó.
La ampliación se concentró exclusivamente en el desposte, mientras que la faena continuaba realizándose en un solo turno. Si bien existían proyectos de inversión para aumentar la capacidad del establecimiento, esas obras todavía no habían comenzado.
La competencia de Brasil y los precios de la carne porcina
Uno de los principales factores que explicó la decisión empresarial fue la dificultad para competir con la carne porcina importada desde Brasil, uno de los mayores productores y exportadores mundiales del sector.
Según González Davis, la demanda interna se mantuvo, pero los precios de comercialización resultaron insuficientes para cubrir los costos del procesamiento industrial. “El consumo está bien, se vende carne”, sostuvo, aunque aclaró que “los precios que se necesitan vender para competir contra Brasil tienen que ser más bajos”.
Los datos sectoriales reflejaron un crecimiento de las importaciones. Durante septiembre de 2026 ingresaron a la Argentina 7.601 toneladas de cortes porcinos, un 39,6% más que en agosto y un 72% por encima del mismo mes de 2025.
En el acumulado de los primeros nueve meses del año, las compras externas alcanzaron las 51.273 toneladas, con un incremento interanual del 19,8%. En paralelo, la producción nacional de carne porcina continuó creciendo, lo que aumentó la presión sobre los precios en el mercado interno.
De las expectativas de exportación a la acumulación de mercadería
La situación contrastó con las perspectivas que Tutto Porky’s había presentado en agosto de 2024, cuando avanzaba con exportaciones a Uruguay y proyectaba ingresar al mercado de Filipinas.
En aquel momento, la compañía había celebrado la reducción de las retenciones y manifestado expectativas favorables sobre las posibilidades de ampliar sus ventas internacionales. Dos años después, esas proyecciones se encontraron con un escenario de abundante oferta mundial y precios deprimidos.
“El mercado mundial está deprimido, está barato”, explicó González Davis. Sobre las dificultades para colocar productos en Filipinas, señaló que no se trataba de un inconveniente exclusivo de ese destino, sino de una situación generalizada. “Lo de Filipinas es una anécdota, hay mucha oferta mundial”, manifestó.
Las dificultades comerciales también provocaron una acumulación de mercadería. Según el gerente, durante dos o tres meses la compañía mantuvo importantes volúmenes de carne almacenada, con el consecuente impacto financiero.
“Llegamos a tener hasta 1300 toneladas y exportamos 250 toneladas”, precisó. Aunque durante el último mes habían conseguido incrementar los embarques, la situación no alcanzó para sostener las proyecciones de crecimiento.
La empresa frenó las inversiones para evitar mayores problemas
El mantenimiento de grandes volúmenes de mercadería almacenada obligó a inmovilizar capital de trabajo en una actividad caracterizada por elevados costos operativos y márgenes reducidos.
González Davis explicó que el procesamiento industrial no ofrecía los mismos niveles de rentabilidad que la producción primaria. “Para el productor la rentabilidad está en la producción, no en el procesamiento”, sostuvo.
Ante ese escenario, la compañía decidió interrumpir la expansión antes de comprometer aún más su situación financiera. “Antes de que se genere un problema mayor es preferible tomar una medida pertinente”, afirmó el ejecutivo.
También cuestionó las dificultades de financiamiento que enfrentaban las empresas argentinas. “Hoy las empresas en la Argentina no tenemos créditos, capital de trabajo y hemos puesto un montón de dinero”, expresó.
La decisión implicó abandonar, al menos por el momento, los proyectos de inversión que habían sido planificados para incrementar la actividad del establecimiento.
El impacto laboral y la continuidad del frigorífico
El gerente general aseguró que las desvinculaciones se realizaron dentro del marco legal y sin conflictos gremiales. Sin embargo, lamentó que la decisión afectara a trabajadores que habían recibido capacitación y participado del proyecto de ampliación.
“Me da tristeza porque la gente trabajó mucho, los resultados productivos se vieron y fueron importantes, pero el mercado no acompañó”, expresó.
Consultado sobre la continuidad de las operaciones y las tareas del personal que permaneció en la planta, respondió: “Todo sigue igual”. De esta manera, el frigorífico mantendrá su actividad habitual, pero sin el turno adicional incorporado durante 2026.
Respecto de las perspectivas de crecimiento, González Davis fue contundente: “Basta de inversiones, crecimiento, basta de todo”. Finalmente, al referirse a las consecuencias de la decisión para la economía local, concluyó: “Es una lástima porque para Reconquista esto es un montón”.