Halliburton informó que no prestará servicios para el proyecto Sea Lion ni participará en actividades de exploración y producción de hidrocarburos en las Malvinas o sus alrededores. El Gobierno argentino celebró la decisión.
La petrolera estadounidense Halliburton confirmó este viernes que no trabajará en el proyecto offshore Sea Lion ni participará en actividades de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas y sus aguas circundantes. La compañía comunicó la decisión a las autoridades argentinas, en medio de la creciente tensión diplomática con el Reino Unido por la explotación petrolera en el archipiélago.
La empresa explicó que había mantenido contactos con autoridades federales argentinas, que habían planteado interrogantes sobre una eventual participación en el proyecto y sobre la aplicación de la legislación vigente y de nuevas normas vinculadas con las actividades hidrocarburíferas en el territorio cuya soberanía es disputada por ambos países.
Halliburton precisó además que la decisión alcanza tanto a la compañía como a sus subsidiarias. De esta manera, confirmó que ninguna de ellas realizará trabajos vinculados con Sea Lion ni participará en tareas de exploración o producción de hidrocarburos en las islas o en las zonas marítimas que las rodean.
La reacción del Gobierno argentino
La Oficina del Presidente celebró el anuncio y sostuvo que la decisión fue resultado de las gestiones realizadas por la Secretaría de Legal y Técnica y la Cancillería. En un comunicado difundido este viernes, afirmó que se trata de un nuevo resultado de las medidas impulsadas por el presidente Javier Milei en relación con el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
“El Gobierno continuará desplegando las herramientas legales, diplomáticas y administrativas a su alcance para evitar que emprendimientos desarrollados sin autorización argentina desconozcan los derechos e intereses de nuestro país”, señaló la Casa Rosada.
Además, el Ejecutivo sostuvo que buscará evitar que actividades económicas contribuyan, según su posición, a consolidar una situación contraria a los intereses argentinos. También reafirmó que continuará ejerciendo sus derechos mediante los instrumentos previstos por el derecho nacional e internacional.
Qué es el proyecto Sea Lion
El proyecto Sea Lion es un desarrollo petrolero offshore ubicado en la Cuenca Malvinas Norte. Está impulsado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, que avanzaron con el proyecto de explotación de hidrocarburos en aguas próximas al archipiélago. Reuters señaló que el yacimiento se encuentra aproximadamente a 225 kilómetros al norte de las Islas Malvinas y estimó sus recursos en unos 1.700 millones de barriles de petróleo.
Argentina se opone al desarrollo del proyecto y sostiene que las actividades hidrocarburíferas realizadas sin autorización argentina afectan sus derechos e intereses en el área. El conflicto se encuentra atravesado por la disputa de soberanía sobre las islas, bajo administración británica y reclamadas por la Argentina.
En las últimas semanas, el Gobierno argentino profundizó sus medidas diplomáticas y administrativas contra las empresas vinculadas con la explotación petrolera en Malvinas. La decisión de Halliburton se conoció luego de que otras compañías internacionales de servicios petroleros también comunicaran que no participarían de actividades hidrocarburíferas en las islas y sus áreas marítimas circundantes.
Un conflicto que también llegó al plano internacional
La definición de Halliburton se produjo mientras Argentina y el Reino Unido mantienen un nuevo capítulo de tensión diplomática por el proyecto Sea Lion. El Gobierno argentino inició un procedimiento de arbitraje internacional en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), con el objetivo de cuestionar las actividades hidrocarburíferas en el área.
La Cancillería argentina sostuvo que el recurso al arbitraje constituye un mecanismo contemplado por el derecho internacional y rechazó la caracterización británica de la iniciativa como un intento de afectar los derechos de los habitantes de las islas.
El Reino Unido, por su parte, cuestionó la posición argentina y defendió el derecho de los habitantes de las Malvinas a desarrollar sus recursos naturales. La subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, afirmó que los isleños tienen derecho a gestionar sus recursos sin intimidación, coacción o interferencia externa.
En ese escenario, el anuncio de Halliburton suma una nueva definición empresarial alrededor del proyecto Sea Lion. La compañía es una de las principales proveedoras mundiales de servicios para la industria energética y su decisión se produjo después de las consultas realizadas por las autoridades argentinas sobre su eventual participación.
El conflicto por la explotación de hidrocarburos en las aguas próximas a las Malvinas continúa así en los planos diplomático, jurídico y empresarial, mientras Argentina y el Reino Unido mantienen posiciones contrapuestas respecto de la soberanía del archipiélago y de las actividades económicas desarrolladas en la zona.