El organismo reorganizó los canales de contacto, incorporó un sistema de clasificación según la urgencia y habilitó herramientas digitales para realizar seguimientos y reclamos. El nuevo esquema ya procesó 1,4 millones de llamados y suma telemedicina en distintas regiones.
El PAMI modificó durante 2026 su esquema de atención ante emergencias y reorganizó los canales disponibles para sus afiliados. El principal cambio es la centralización de las llamadas mediante un sistema de triaje, que permite determinar la gravedad de cada situación y asignar los recursos según el nivel de urgencia.
El nuevo modelo busca diferenciar las situaciones que necesitan asistencia médica inmediata de aquellas consultas vinculadas con trámites, seguimientos o reclamos. De esa manera, las llamadas urgentes mantienen la vía telefónica mientras otros requerimientos pueden canalizarse mediante herramientas digitales.
De acuerdo con los datos difundidos por el organismo, desde la implementación del sistema fueron clasificadas alrededor de 1,4 millones de llamadas y se realizaron unos 950.000 servicios, entre intervenciones de ambulancias y prestaciones de telemedicina.
Cómo funciona el nuevo esquema
La clasificación inicial permite establecer qué tipo de respuesta requiere cada afiliado de PAMI. Según la situación, el sistema puede disponer el envío de asistencia médica, derivar el caso o utilizar alternativas de atención a distancia.
El esquema alcanza actualmente una superficie aproximada de 31.000 kilómetros cuadrados y comprende una red que registra más de 90.000 internaciones al año. La reorganización apunta a ordenar la utilización de los recursos y reducir la presión sobre las líneas destinadas a casos urgentes.
En paralelo, el Instituto incorporó un canal para gestionar reclamos mediante WhatsApp. Esta herramienta está orientada principalmente a quienes previamente solicitaron una prestación a través del número 139 y necesitan consultar su estado o presentar un reclamo relacionado con ese pedido.
Para qué sirve WhatsApp y cuándo usar el teléfono
El objetivo del canal digital es evitar que consultas administrativas o seguimientos ocupen el mismo espacio que las comunicaciones vinculadas con una emergencia. Además, permite dejar registrado el reclamo y seguir su evolución sin necesidad de realizar reiteradas llamadas.
La atención a distancia también ganó espacio dentro del nuevo modelo. En el último trimestre informado por PAMI se efectuaron unas 32.000 teleconsultas utilizando recursos propios, una modalidad que busca resolver determinadas situaciones sin necesidad de un traslado.
Rosario fue una de las zonas incorporadas recientemente al esquema unificado. La UGL de esa ciudad sumó aproximadamente 280.000 afiliados y amplió en unos 27.000 kilómetros cuadrados la superficie cubierta, además de incorporar la telemedicina dentro del sistema de atención.
El plan para extender el modelo
Con la incorporación de Rosario, el organismo informó que se duplicó la cantidad de personas atendidas mediante telemedicina dentro de esa jurisdicción. La estrategia combina llamadas, asistencia presencial, ambulancias y consultas remotas de acuerdo con las características de cada caso.
Para los afiliados, el principal cambio consiste en utilizar cada canal según la necesidad: las situaciones que requieren una intervención inmediata deben continuar gestionándose por la vía telefónica correspondiente, mientras que los reclamos sobre prestaciones previamente solicitadas pueden seguirse mediante las nuevas herramientas digitales.
El PAMI prevé continuar extendiendo progresivamente este modelo a otras regiones del país. La intención es concentrar las emergencias en un sistema de clasificación común y derivar consultas administrativas hacia canales alternativos para agilizar la respuesta sanitaria.