REDACCIÓN ELONCE
La detención del subcomisario Daniel Rosatelli fue analizada por el ministro Néstor Roncaglia, quien explicó a Elonce el origen de la investigación por 1.300 kilos de marihuana, aseguró que existen elementos concretos y afirmó: “Nadie va a tapar nada”.
La detención del subcomisario Daniel Rosatelli en el marco de la investigación federal vinculada al secuestro de casi 1.300 kilos de marihuana representó un fuerte impacto para la Policía de Entre Ríos y abrió interrogantes sobre el posible involucramiento de funcionarios de la fuerza. El ministro de Seguridad y Justicia, Néstor Roncaglia, reconstruyó ante Elonce cómo se llegó hasta el policía y sostuvo que la medida dispuesta por el Juzgado Federal de Paraná se sustentó en elementos incorporados durante una investigación que calificó como “muy seria”.
Rosatelli se desempeñaba en el área jurídica de la Jefatura Departamental Paraná y fue detenido durante uno de los cuatro allanamientos ordenados por la Justicia Federal. La pesquisa quedó vinculada con el procedimiento realizado el 13 de febrero de 2026 cerca de San Gustavo, departamento La Paz, donde efectivos de la Policía Rural interceptaron una Citroën Jumper en la que fueron encontrados casi 1.300 kilos de marihuana.
Frente a las repercusiones que generó la detención de un integrante de la fuerza, Roncaglia fue categórico respecto de la postura del Gobierno provincial. “Tenemos por premisa, ir hasta las últimas consecuencias y no nos importa los actores. No nos importa, porque así tiene que ser. Eso para llevar tranquilidad a la ciudadanía”, expresó ante Elonce. Y remarcó: “Nadie está por sobre la ley, la Constitución está acá arriba y todos nos tenemos que someter a la ley”.
El procedimiento que inició la investigación
Para comprender cómo la pesquisa llegó hasta Rosatelli, Roncaglia retrocedió hasta la noche del 13 de febrero. Según relató, una patrulla de la Policía Rural advirtió el desplazamiento de una camioneta Citroën Jumper blanca por un camino vecinal cercano a San Gustavo y a la Ruta Provincial Nº1.
“Tras una persecución, se desprenden de esta camioneta, se esconden tres personas en el medio del monte, es revisada esta camioneta y secuestra, la Policía de Entre Ríos, casi 1.300 kilos de marihuana”, relató el ministro a Elonce. Uno de los sospechosos fue detenido y, por la magnitud del cargamento, se dio inicio a la investigación federal.
A partir de allí, los investigadores buscaron determinar cómo se había organizado el traslado del estupefaciente y, particularmente, reconstruir la historia del vehículo utilizado. Según Roncaglia, la camioneta no registraba pedido de secuestro por robo, aunque sí existía una denuncia por estafa. Esa línea investigativa fue la que posteriormente comenzó a acercarse al funcionario policial.
La camioneta y el vínculo bajo investigación
El ministro explicó que se abrió una causa paralela para establecer cómo había llegado el vehículo a ser utilizado para transportar semejante cantidad de droga. Durante las pericias surgió otro dato: la Citroën Jumper llevaba colocada una chapa patente correspondiente a otro vehículo.
“Así el juzgado profundiza la investigación en dirección a esta sospecha que hay sobre el comisario Rosatelli”, explicó Roncaglia.
Consultado específicamente sobre cuál sería el vínculo de Rosatelli con el vehículo, el funcionario provincial aclaró que no podía precisar si estaba registrado a su nombre. Sin embargo, afirmó a Elonce: “Por lo que pude me pudieron informar, él participa en la compra de la camioneta”. Y agregó: “Hay muchas pruebas, le puedo asegurar, pero no puedo dar detalle”.
“No es una simple sospecha”
Roncaglia también se refirió al interrogante generado por la decisión de detener al subcomisario mientras avanzaba la investigación. En ese sentido, diferenció una hipótesis inicial de los elementos necesarios para que un magistrado federal disponga una privación de libertad.
“No es una simple sospecha. Les puedo decir por experiencia, que cuando un juez federal dispone la detención de una persona o de varias, como en este caso, es porque hay pruebas suficientes para ordenar esta medida”, manifestó.
De acuerdo con lo explicado por el ministro, otras dos personas civiles también habían sido detenidas por la Policía de Entre Ríos. La Policía Federal, en cambio, tuvo a su cargo específicamente el procedimiento contra Rosatelli.
La intervención de otra fuerza de seguridad no fue casual. Roncaglia señaló que, al aparecer bajo investigación un integrante de la misma institución que había llevado adelante las primeras tareas investigativas, correspondía apartar a la Policía entrerriana de esa parte de la pesquisa para preservar la imparcialidad.
Por qué intervino la Policía Federal
Según explicó, el artículo 194 bis del Código Procesal establece que, cuando durante una investigación aparece involucrado un funcionario perteneciente a la misma fuerza que desarrolla las averiguaciones, el Juzgado Federal debe dar intervención a otra institución. “Obedeciendo a la transparencia, a la imparcialidad”, sintetizó Roncaglia al dialogar con Elonce.
De esa manera, la investigación relacionada específicamente con la eventual participación de Rosatelli pasó a manos de la Policía Federal, mientras que el trabajo inicial, que permitió avanzar sobre el origen y los movimientos de la camioneta, había sido desarrollado por la Policía de Entre Ríos.
La Justicia ordenó posteriormente cuatro allanamientos. Uno fue realizado en el domicilio particular de Rosatelli, donde quedó detenido; otro tuvo como objetivo su oficina en la Departamental Paraná; también fue allanado su estudio jurídico y un domicilio de Chajarí que, según indicó Roncaglia, pertenecería a un familiar. En el estudio participó el Colegio de Abogados debido a la profesión del investigado.
Una investigación que calificó como “muy seria”
Aunque evitó revelar elementos alcanzados por el secreto de la causa, Roncaglia sostuvo que pudo conocer parte del trabajo investigativo realizado antes de los procedimientos y destacó la consistencia de los informes elevados a la Justicia.
“Le quiero decir que hay una investigación muy seria. La Policía Federal hizo los allanamientos. La investigación la hizo la Policía de Entre Ríos. Toda esa información, fue muy seria y muy profesional”, afirmó.
Luego añadió: “pude ver los informes que le hicieron al juez y son muy concretos, muy puntuales y de mucha seriedad”, dijo a Elonce. Entre los elementos mencionados, señaló que existen registros de cámaras que permitieron reconstruir movimientos de la camioneta antes de que fuera utilizada para transportar el cargamento.
“En las cámaras, quedan registrados todos los movimientos de todo vehículo. Esa camioneta, antes de ser utilizada para el macrotráfico, está filmada, fotografiada moviéndose en nuestra ciudad de Paraná”, reveló a Elonce.
“El único funcionario policial hasta ahora”
Una de las principales preguntas que abrió el caso fue si la investigación podía alcanzar a otros integrantes de la Policía entrerriana. Roncaglia señaló que, hasta el momento de sus declaraciones, Rosatelli era el único funcionario policial involucrado entre las órdenes de detención conocidas.
“Hay una investigación en la que no me voy a explayar. En principio, el Juzgado Federal, está enfocado en estas cinco órdenes de detención, entre ellas, está el funcionario Rosatelli. El único funcionario policial hasta ahora”, expresó.
En ese contexto, rechazó versiones que vinculaban el procedimiento con un supuesto conflicto interno o una represalia contra el subcomisario. “Acá no hay ningún armado de una causa contra Rosatelli. La policía no tuvo nada que ver, mi ministerio, yo no tuve nada que ver. Esto es la acción judicial de un juez federal, lisa y llanamente”, enfatizó.
“Esto es un mensaje”
El ministro buscó separar la conducta que se investiga de Rosatelli del funcionamiento general de la Policía de Entre Ríos. Según sostuvo, se trata de un hecho puntual relacionado con una presunta operación de macrotráfico y no de una situación que deba trasladar sospechas sobre el conjunto de la institución.
“Esto es un hecho puntual, donde eventualmente participó uno o más funcionarios policiales en una operación de macrotráfico”, manifestó. Luego pidió “tranquilidad a la sociedad” y que continúe confiando tanto en el Poder Ejecutivo como en la fuerza provincial.
Roncaglia planteó que el caso debía interpretarse, además, como una señal hacia el interior del Estado. “Esto es un mensaje de que nadie va a actuar por fuera de la ley y no importa la jerarquía que tenga, el poder que tenga, la pertenencia a un partido político, no nos importa”, afirmó a Elonce. Y agregó: “A mí no me importa y se lo dije al gobernador. Con la Justicia, vamos a trabajar siempre”.
Los controles dentro de la fuerza
Respecto de si el episodio encendió alarmas dentro de la estructura policial, el ministro destacó el funcionamiento de la Dirección de Asuntos Internos y los mecanismos destinados a controlar la actuación de los efectivos.
“Tenemos una Dirección de Asuntos Internos que funciona muy bien, muy concreta en cuidar la disciplina de todo el personal policial y sobre todo, en la parte de Drogas peligrosas, porque es una actividad muy importante donde se manejan drogas, donde se maneja dinero”, explicó.
Además, mencionó la existencia de una Dirección de Control de la Integridad Profesional que recibe denuncias y realiza seguimientos internos. Roncaglia sostuvo que el Gobierno se encontraba “siempre” atento al funcionamiento de la institución y recordó que durante la gestión se dispusieron cambios y pases a retiro de personal y jefes policiales.
Los policías rurales que encontraron la droga
Hacia el final de su explicación, Roncaglia volvió sobre una escena que consideró central para dimensionar el caso: fueron integrantes de la propia Policía entrerriana quienes, mientras patrullaban durante la madrugada, encontraron la camioneta cargada con casi 1.300 kilos de marihuana y dieron origen a toda la investigación.
“Estaban trasladando 1.300 kg. Dos funcionarios policiales, dos suboficiales en una camioneta previniendo los ilícitos, el cuatrerismo, los delitos rurales y se encuentran con esta camioneta. Esto fue a las 12 de la noche. No estaban durmiendo o comiendo un asado, estaban trabajando, patrullando un camino vecinal”, destacó.
Según el ministro, ese procedimiento y la posterior investigación de la Policía de Entre Ríos demostraron que la institución cuenta con mecanismos para detectar hechos ilícitos incluso cuando las sospechas terminan alcanzando a alguno de sus integrantes. “Ellos mismos interceptaron y ahí surge todo y se llega, más insisto, con la investigación que hizo la Policía de Entre Ríos”, sostuvo.
“Nadie va a tapar nada”
Roncaglia también volvió a rechazar las versiones que relacionaron el caso con una denuncia vinculada al sistema 911. Afirmó que ese planteo seguía bajo investigación de la Justicia y negó cualquier intento de utilizar el expediente federal como represalia. “Esto no es un armado como se insinúa por ahí, una revancha por la denuncia 911 que insinuaron. El 911 es una denuncia que hicieron un grupo de policía, se está investigando y continúa”, afirmó. Y señaló que la posición transmitida a los investigadores fue avanzar sin condicionamientos.
El ministro cerró con una definición sobre la actuación que, según sostuvo, mantendrá el Gobierno frente a cualquier integrante de la fuerza que resulte investigado. “Nadie va a tapar nada ni un acto ilícito, no se va a tapar a ningún funcionario. Y lo demostramos a diario”, expresó a Elonce.
Finalmente, remarcó que la intervención de la Policía Federal respondió a una obligación procesal derivada de la condición policial del investigado y sentenció: “Por más que vos integres la policía, si vos decidís delinquir, violar las leyes, nuestra Constitución, y bueno, vas a ir preso, no importa tu jerarquía, insisto. No importa, no importa qué tipo de actor seas”.