REDACCIÓN ELONCE
Elonce recorrió los alrededores de la parroquia San Cayetano y dialogó con fieles que llegaron para agradecer y participar de la celebración. “Hace 19 años que vengo. Siempre vengo a agradecer”, contó Omar.
La celebración de San Cayetano congregó este viernes a fieles, vecinos y familias en los alrededores de la parroquia de Paraná, donde desde las primeras horas de la jornada comenzaron a multiplicarse las muestras de devoción hacia el patrono del pan y el trabajo. Estampitas, espigas, pequeños panes, rosarios e imágenes formaron parte de una postal que se repite cada 7 de agosto.
Elonce recorrió durante la mañana los puestos instalados en las inmediaciones del templo y recogió las historias de quienes año tras año regresan para renovar su fe. Algunos llegaron con pedidos, mientras que otros aseguraron que el principal motivo de su presencia era agradecer.
Entre ellos estuvo Omar, quien desde hace casi dos décadas participa de la celebración. Durante la jornada ofrecía estampitas a 2.000 pesos acompañadas por pequeños panes y la oración dedicada al santo.
“Hace 19 años que vengo”
Consultado por Elonce sobre el significado que tenía San Cayetano en su vida, Omar resumió su vínculo con una frase sencilla: “Yo siempre vengo a agradecer porque siempre me ayuda”.
El hombre contó que hacía 19 años que participaba de la celebración y aseguró que, en esta oportunidad, no tenía ningún pedido especial. “Siempre vengo a agradecer. Me da trabajo y pan”, manifestó mientras atendía a los fieles que se acercaban a observar las diferentes imágenes y estampitas.
Una devoción especialmente fuerte en Argentina
Otro de los testimonios recogidos por Elonce fue el del hermano Joso, integrante de la Fraternidad Mariana Santa Teresita del Niño Jesús, una comunidad que también estuvo presente durante la celebración con artesanías y artículos religiosos.
El religioso contó que era oriundo de Colombia, que llevaba alrededor de 20 años viviendo en Argentina y cerca de ocho radicado en Paraná. Según explicó, fue precisamente en nuestro país donde conoció la dimensión que adquirió la devoción por San Cayetano.
“Se vive en Colombia, pero es más fuerte acá en Argentina. Yo conocí acá a San Cayetano, por ejemplo en Liniers, en Buenos Aires, que es impresionante. Acá también es muy fuerte la devoción”, señaló el consagrado religioso.
El fervor por el patrono del trabajo
Al describir qué observaba entre las personas que llegaban hasta la parroquia, el hermano destacó principalmente la confianza depositada en la intercesión del santo. “Se nota el fervor, la fe que tienen en la intercesión del santo, especialmente por la providencia y por el trabajo”, explicó.
La comunidad religiosa llevó hasta el lugar rosarios, imágenes, cuadros y otras artesanías. Parte de esos elementos eran elaborados por sus propios integrantes y su comercialización contribuía al sostenimiento de la fraternidad.
El hermano aclaró además que los objetos religiosos que comercializaban no estaban previamente bendecidos y recomendó a quienes los adquirieran que solicitaran posteriormente la bendición de un sacerdote durante las celebraciones.
Espigas, panes e imágenes alrededor de la parroquia
A pocos metros, María Angélica también instaló su puesto con espigas, estampitas, pequeños panes, velas e imágenes de San Cayetano.
La vecina contó que vivía en la zona y que todos los años participaba de esta jornada. Además de representar una tradición vinculada con su fe, la venta de los artículos significaba para ella una ayuda económica.
“Soy jubilada y todos los años me dedico a hacerlo. Para mí es una entradita de dinero”, explicó a Elonce.
La mujer se definió como una persona muy devota de San Cayetano y aseguró que su vínculo con el santo estaba atravesado principalmente por el agradecimiento.
“La gente busca a San Cayetano”
María Angélica consideró que durante las primeras horas de este viernes la concurrencia había sido menor debido a que muchas personas se encontraban trabajando.
Sin embargo, anticipó que esperaba una llegada mucho mayor de fieles durante la tarde, especialmente de cara a la tradicional procesión. “Estoy segura de que a la tarde se va a llenar de gente. Vienen para la procesión y vienen para la iglesia”, sostuvo.
Para la vecina, detrás de esa concurrencia aparecen dos grandes motivos que se repiten entre los devotos. “La gente busca a San Cayetano, ya sea para pedir trabajo o para agradecer. Yo lo que hago es agradecerle porque me está ayudando. Soy muy devota de él”, expresó.
Una jornada marcada por el pan y el trabajo
Durante toda la mañana, las inmediaciones de la parroquia comenzaron a prepararse para el momento de mayor convocatoria de la jornada. La procesión estaba prevista para las 15:30 y se esperaba que cientos de personas se sumaran a las actividades religiosas.
Las espigas y los pequeños panes volvieron a ocupar un lugar central entre los símbolos elegidos por los fieles, en referencia directa a las dos grandes peticiones asociadas históricamente con San Cayetano: que en los hogares no falten el pan ni el trabajo.
Entre quienes llegaron a pedir y aquellos que prefirieron simplemente agradecer, la celebración volvió a reunir historias atravesadas por una misma devoción. “Siempre agradecer”, resumió Omar después de 19 años participando de la festividad.