La Organización Meteorológica Mundial alertó que el fenómeno alcanzará una fase fuerte entre agosto y octubre de 2026. Argentina podría registrar lluvias superiores al promedio, crecidas y olas de calor.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo dependiente de Naciones Unidas, advirtió que el fenómeno de El Niño continuará intensificándose durante los próximos meses y alcanzará una etapa fuerte entre agosto y octubre de 2026. El episodio podría modificar los patrones de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del mundo, incluida Argentina.
Según el último informe del organismo internacional, el calentamiento excepcional de los océanos, combinado con la evolución de El Niño y otros factores climáticos, aumenta la posibilidad de eventos extremos como sequías prolongadas, lluvias intensas, inundaciones e incendios forestales.
El Niño se produce por un aumento anómalo de la temperatura superficial del océano Pacífico central y oriental, una variación que altera la circulación atmosférica y modifica el comportamiento habitual del clima a escala global.
Argentina podría tener más lluvias y temperaturas superiores a lo normal
Para Sudamérica, la OMM anticipa un escenario con precipitaciones por encima de los valores habituales en el sudeste del continente, una zona que incluye gran parte del territorio argentino.
Esta situación podría favorecer períodos de lluvias intensas, con riesgo de crecidas de ríos, anegamientos e inundaciones tanto en áreas urbanas como rurales y productivas.
Al mismo tiempo, el organismo señaló que Argentina también se encuentra entre los países donde se esperan temperaturas superiores al promedio, debido al contexto de océanos más cálidos y una mayor frecuencia de fenómenos extremos.
El impacto podría sentirse especialmente en sectores como la agricultura, la gestión del agua y la salud pública, que requieren mayor planificación ante posibles cambios bruscos del clima.
La OMM alertó por un escenario climático global más extremo
El informe también destacó la influencia de otros factores, como la fase positiva del dipolo del océano Índico y las elevadas temperaturas del Atlántico tropical, que podrían reforzar alteraciones climáticas en distintas regiones.
Las zonas con mayor probabilidad de registrar temperaturas elevadas incluyen América del Sur, África, Europa del sur, Asia oriental, América Central y el Caribe.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió sobre la gravedad del escenario y señaló: “El Niño ya no está a la vuelta de la esquina, sino que ha entrado en casa y ha subido la calefacción”.
Además, cuestionó el impacto del uso de combustibles fósiles al afirmar que “están avivando las llamas de esta crisis”.
Por su parte, la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, remarcó la importancia de la prevención: “Los pronósticos por sí solos no evitan los peligros; eso solo pueden hacerlo las personas”.
Desde el organismo internacional indicaron que el monitoreo climático y los sistemas de alerta temprana serán claves para reducir los efectos de los eventos extremos durante los próximos meses.