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Federación Agraria Argentina de Entre Ríos expresó su preocupación por los hechos de abigeato registrados en la zona de Bovril. Un productor denunció la faena clandestina de nueve animales en menos de un mes y estimó pérdidas de hasta $18 millones.
La Federación Agraria Argentina de Entre Ríos alertó por los reiterados casos de abigeato registrados en la zona de Bovril y calificó como una “situación límite” el escenario que atravesaban productores rurales. La entidad sostuvo que el hartazgo, la sensación de impunidad y el temor crecieron ante la sucesión de hechos y reclamó respuestas.
El pronunciamiento se conoció a partir del caso de Álvaro Prevero, productor agropecuario que denunció que, en un período de entre 20 y 30 días, le faenaron clandestinamente nueve animales: seis vacas y tres terneros. Según estimó, la pérdida económica osciló entre los 15 y 18 millones de pesos.
"Fue la gota que rebalsó un vaso que ya estaba lleno", expresó Federación Agraria al advertir que otros productores también sufrieron carneadas. La organización indicó que representantes de la entidad estuvieron en la zona y mantuvieron conversaciones tanto con damnificados como con autoridades en busca de soluciones que, según cuestionaron, "lamentablemente, no llegan".
El impacto de los robos en la producción
Prevero aseguró que los episodios de abigeato no eran nuevos en su establecimiento, aunque remarcó que nunca había atravesado una sucesión de hechos de semejante magnitud. Ante esa situación, decidió trasladar parte de la hacienda hacia corrales cercanos a su vivienda para intentar protegerla.
"Es difícil el manejo. Tenemos el campo dividido en 25 hectáreas para el pastoreo, y llevar y traer la hacienda genera mucho estrés", explicó. Incluso relató que una de las vacas que no pudieron encerrar regresó al monte y apareció faenada al día siguiente.
Su establecimiento tiene unas 200 hectáreas, 65 destinadas a agricultura y el resto compuesto principalmente por monte donde desarrolla la actividad ganadera. Como consecuencia de las pérdidas denunciadas, indicó que pasó de contar con alrededor de 80 madres a unas 70.
Reclamos por las investigaciones
El productor también cuestionó las demoras que, según afirmó, se registraron para avanzar en las investigaciones pese a las denuncias y la intervención policial. En ese marco, señaló que durante un allanamiento se produjo la detención de una persona, aunque consideró que las actuaciones todavía estaban en una instancia inicial.
Prevero sostuvo que los hechos podrían exceder los robos aislados y planteó la posibilidad de que la carne obtenida mediante las faenas clandestinas fuera comercializada posteriormente. Se trató de una apreciación del productor y no se aportaron datos sobre eventuales responsabilidades judicialmente determinadas.
Respecto de la modalidad, relató que los animales fueron ultimados mediante disparos en la cabeza. En los ejemplares grandes, los autores dejaron huesos y vísceras en el lugar, mientras que a los terneros les retiraron cabeza y patas para trasladarlos.
El pedido de Federación Agraria Argentina
Ante este escenario, Federación Agraria reclamó medidas para brindar seguridad a quienes trabajan en establecimientos rurales. La entidad también expuso que el productor llegó a evaluar la posibilidad de armarse o contratar seguridad privada, aunque los costos y las características geográficas de la zona dificultaban esas alternativas.
Prevero pidió un trabajo coordinado entre productores, Policía, fiscales y autoridades locales que permita prevenir nuevos hechos y avanzar con las investigaciones. Además, manifestó incertidumbre sobre la posibilidad de recomponer inmediatamente el rodeo mientras no existan mayores garantías de seguridad.
El planteo fue respaldado por Federación Agraria, que reclamó una intervención sostenida de las autoridades frente al abigeato y puso el foco en las consecuencias económicas y personales que estos delitos provocaban, particularmente entre pequeños productores.