El organismo presentó un proyecto para crear una nueva empresa que administrará los derechos comerciales de sus principales torneos. La iniciativa prevé recaudar hasta 4.200 millones de dólares y ya generó un fuerte rechazo de la UEFA.
La FIFA presentó a sus 211 asociaciones miembro un proyecto para crear una empresa que administrará las operaciones comerciales de sus principales competencias, entre ellas los Mundiales masculino y femenino y el Mundial de Clubes. La iniciativa apunta a incorporar inversores privados y recaudar hasta 4.200 millones de dólares, sobre una valuación inicial estimada en 20.000 millones de dólares.
La nueva sociedad se denominaría FIFA Forward Enterprise (FFE) y tendría a su cargo la explotación comercial de los torneos más importantes del organismo. Según el proyecto, la FIFA conservaría el control absoluto sobre la organización del fútbol, el calendario, las competiciones y todas las decisiones deportivas y reglamentarias.
El plan contempla la venta de participaciones minoritarias, sin capacidad de decisión sobre el funcionamiento de la entidad. Entre el 20% y el 30% del capital podría quedar en manos de inversores privados, mientras que otra parte sería distribuida entre las asociaciones nacionales afiliadas.
Un incentivo millonario para las federaciones
Como parte de la propuesta, cada una de las 211 federaciones miembro podría recibir un beneficio extraordinario de hasta 20 millones de dólares, una medida que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, buscaría utilizar para conseguir el respaldo necesario para aprobar el proyecto.
El banco JP Morgan fue designado como asesor financiero de la operación. Entre los posibles inversores figura un fondo encabezado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Según trascendió, la iniciativa también fue analizada con integrantes del entorno del mandatario estadounidense, mientras que algunas versiones indicaron que Infantino podría asumir, después de 2031, como máxima autoridad ejecutiva de la nueva empresa.
La FIFA respondió y la UEFA rechazó la iniciativa
Desde la FIFA aclararon que esa posibilidad "nunca fue tratada formalmente", aunque reconocieron que tanto Infantino como la administración del organismo deberían desempeñar un papel central dentro de FIFA Forward Enterprise.
La propuesta provocó una inmediata reacción de la UEFA, que cuestionó el proyecto por considerar que pone en riesgo la gobernanza del fútbol mundial.
"El alma y la gobernanza del fútbol no son activos para comerciar", sostuvo el organismo presidido por Aleksander Ceferin.
Además, la entidad europea advirtió que "el fútbol no es propiedad de la FIFA para venderlo" y reclamó una mayor transparencia sobre quiénes serían los beneficiarios económicos de la operación.
El proyecto deberá ser aprobado
La UEFA también pidió que federaciones, ligas, clubes, futbolistas, hinchas y gobiernos participen del debate, mientras analiza posibles acciones institucionales y legales para frenar la iniciativa.
El proyecto aparece en un contexto de otros cambios impulsados por la FIFA, como la posibilidad de ampliar excepcionalmente a 64 selecciones el Mundial de 2030, una propuesta que todavía continúa en análisis y no fue aprobada.
La creación de FIFA Forward Enterprise deberá recibir el aval de las asociaciones miembro. Por el momento no existe una fecha definida para la votación, aunque la iniciativa ya abrió un nuevo frente de tensión entre la FIFA y la UEFA.