REDACCIÓN ELONCE
En el marco del Día Mundial de la Alergia, el médico alergista Nicolás Calí dialogó con Elonce sobre las patologías más frecuentes, el impacto en la calidad de vida y la importancia del diagnóstico precoz para reducir síntomas y prevenir complicaciones.
En el Día Mundial de la Alergia, el médico alergista Nicolás Calí destacó que estas enfermedades afectan aproximadamente al 30% de la población y remarcó la importancia de realizar un diagnóstico temprano para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Al respecto, el especialista explicó a Elonce que la predisposición a desarrollar alergias tiene un importante componente hereditario. "Si los padres son alérgicos, cerca del 50% de los hijos también puede desarrollar algún tipo de alergia. Es algo que se hereda, aunque no necesariamente ocurre en todos los casos", señaló.
Asimismo, indicó que muchas personas consultan por reacciones cutáneas o síntomas respiratorios sin saber si realmente padecen una enfermedad alérgica.
Rinitis, asma y problemas en la piel, las consultas más frecuentes
Calí explicó que la rinitis alérgica representa el principal motivo de consulta en los consultorios especializados. "Son pacientes que tienen una calidad de vida muy mala porque durante un 40 o 50% del año sufren congestión nasal, estornudos, picazón y secreción", describió.
En segundo lugar aparecen las urticarias y otras manifestaciones dermatológicas, generalmente vinculadas con alimentos, picaduras de insectos o el contacto con determinadas plantas. También son frecuentes los casos de asma alérgica.
"Las tres principales causas que vemos son rinitis, asma y problemas dermatológicos. Después existen alergias a medicamentos o a picaduras de abejas y avispas", detalló.
Cuando deja de ser algo "normal"
El profesional advirtió que muchas personas naturalizan los síntomas durante años sin consultar a un especialista. "Si la alergia molesta cinco o seis días al año, probablemente no represente un gran problema. Pero cuando afecta un 30, 40 o 50% del año, ya tiene un impacto importante sobre la calidad de vida y requiere un tratamiento adecuado", afirmó.
Según explicó, mantener durante largos períodos una respuesta alérgica activa también genera un desgaste del organismo. "El sistema inmunológico está concentrado en responder a algo que para otras personas resulta inofensivo y eso puede disminuir parcialmente las defensas frente a bacterias, virus y otras enfermedades", sostuvo.
El estrés también puede agravar los síntomas
Calí indicó que, si bien el estrés no provoca alergias, sí puede intensificar los síntomas en quienes ya tienen predisposición. "Todo tiene que ver con todo. Cuando aumenta el nivel de ansiedad o de estrés pueden producirse modificaciones hormonales y del sistema inmunológico que favorecen la aparición o el empeoramiento de las alergias", explicó.
En ese sentido, comparó el funcionamiento del organismo con "un castillo de naipes", donde la alteración de un sistema termina repercutiendo sobre otros.
Diagnóstico precoz y tratamientos disponibles
El especialista recomendó que los niños con antecedentes familiares sean evaluados desde edades tempranas. "Desde el primer año de vida ya pueden realizarse estudios de laboratorio para detectar predisposición alérgica. Los test cutáneos suelen hacerse cuando los chicos son un poco más grandes", indicó.
También recordó que existen tratamientos específicos para personas con alergia a picaduras de abejas, avispas u hormigas, capaces de reducir significativamente el riesgo de reacciones graves.
"Hoy contamos con tratamientos muy efectivos. No podemos curar la alergia, pero sí mejorar muchísimo la calidad de vida y lograr que la persona viva prácticamente igual que alguien que no es alérgico", concluyó.