El exentrenador del conjunto xeneize se refirió por primera vez al final de su ciclo al frente del plantel profesional. Reconoció el impacto emocional de la desvinculación, analizó el peso de los resultados y aseguró que su intención era continuar trabajando con el grupo.
El ciclo de Claudio Úbeda como entrenador de Boca llegó a su fin en los últimos días y este jueves el técnico habló públicamente sobre una decisión que todavía le genera sensaciones encontradas. Tras su salida del club, el exdefensor reconoció que el desenlace tuvo un fuerte impacto personal y admitió que dejar el cargo fue una situación difícil de asimilar.
En declaraciones radiales, el entrenador se mostró sincero al referirse a cómo atraviesa este momento. “¿Si duele que me digan ex técnico de Boca? Sí, duele un poco. Bah, duele bastante”, expresó al analizar el cierre de una etapa que estuvo marcada por la exigencia constante de obtener resultados.
Úbeda sostuvo que comprendió las razones que derivaron en su desvinculación y señaló que en una institución de la magnitud de Boca la obligación de ganar forma parte de la realidad cotidiana. Según explicó, los resultados obtenidos en el tramo final de la temporada terminaron siendo determinantes para definir su continuidad.
El peso de la exigencia en Boca
Durante la entrevista, el entrenador remarcó que dirigir a un club de la dimensión de Boca implica convivir permanentemente con altos niveles de presión. En ese sentido, consideró lógico que una serie de resultados adversos desencadenara una decisión de este tipo por parte de la dirigencia.
“En un club tan grande como Boca se necesitaba permanentemente ganar y es lógico que se desencadene en una situación así”, afirmó al analizar las circunstancias que rodearon el final de su gestión.
A pesar de la salida, Úbeda dejó en claro que su intención era seguir al frente del equipo. Sin embargo, reconoció que el deseo personal no siempre coincide con las condiciones deportivas e institucionales que terminan definiendo el rumbo de un proyecto.
La mirada sobre su gestión
El exentrenador también lamentó que el desenlace haya eclipsado aspectos que considera positivos de su trabajo durante la temporada. Según explicó, los resultados suelen ocupar el centro de la escena y terminan condicionando la evaluación general de los procesos.
“Lógico que me quería quedar. Una cosa es el sentimiento de querer seguir perteneciendo a ese grupo y estar con los jugadores y otra son las condiciones y los resultados finales”, manifestó.
Mientras tanto, Boca ya inició la búsqueda de un nuevo entrenador con vistas al segundo semestre del año. La intención de la dirigencia es aprovechar el receso para reorganizar el plantel y afrontar la próxima etapa con una conducción definida, mientras Claudio Úbeda comienza a cerrar un capítulo que, según admitió, le dejó una profunda huella emocional.