Emanuel Leguizamón tenía 24 años y era árbitro pampeano recientemente incorporado como profesional de AFA. Murió en un accidente vial cuando regresaba de Santa Cruz tras dirigir la final patagónica del Torneo Regional Amateur. El doloroso adiós de su pareja conmovió al fútbol argentino.
La tragedia volvió a golpear al arbitraje argentino. Emanuel Leguizamón, árbitro pampeano de 24 años y reciente incorporación al plantel profesional de la AFA, murió este lunes en un accidente de tránsito cuando regresaba de dirigir una final del Torneo Federal Regional Amateur en la Patagonia.
El siniestro ocurrió minutos antes del mediodía sobre la Ruta Nacional 3, en el sector conocido como Cañadón Minerales, a unos 30 kilómetros de Caleta Olivia, en la provincia de Santa Cruz. Leguizamón viajaba junto a Cristian Rubiano, árbitro principal y conductor del vehículo, y los asistentes Diego Pereyra y Yasú Muñoz, tras arbitrar la final patagónica de la Cuarta División entre Atlético Boxing Club de Río Gallegos y La Amistad de Cipolletti.
Por causas que aún se investigan, el auto perdió el control, impactó contra un guardarrail y volcó durante unos 200 metros, quedando completamente destruido.
Automovilistas que circulaban por la zona brindaron los primeros auxilios hasta la llegada de los servicios de emergencia. Leguizamón falleció en el lugar, mientras que los otros ocupantes fueron trasladados a centros de salud y se encontraban conscientes.
La noticia generó una fuerte conmoción en el fútbol argentino. La Liga Profesional dispuso un minuto de silencio en los partidos del lunes y martes del Torneo
Apertura, y tanto la AFA como la Asociación Argentina de Árbitros expresaron su pesar. “Profundo dolor por nuestro compañero. Mis más sinceras condolencias a su familia”, escribió Federico Beligoy, director nacional de arbitraje.
Quién era Emanuel Leguizamón
Nacido en La Pampa, Emanuel Leguizamón había comenzado su camino en el fútbol como jugador en Deportivo Penales, experiencia que siempre destacó como clave para comprender el juego desde adentro. En 2017 se volcó al arbitraje y en 2022, con apenas 22 años, se incorporó a la Asociación Pampeana de Árbitros de Fútbol.
En 2023 obtuvo el título de árbitro federal y dirigió encuentros de la Liga Cultural, el Torneo Provincial y el Torneo Regional Amateur, consolidándose como una de las jóvenes promesas del arbitraje pampeano. En sus redes celebraba uno de sus mayores logros: “Llegó el día más esperado. Soy árbitro profesional de la Asociación del Fútbol Argentino”.
Durante 2024 fue designado para partidos decisivos, entre ellos finales y semifinales provinciales y regionales, mientras combinaba su carrera arbitral con un trabajo en el rubro inmobiliario. Su sueño era claro: dedicarse de lleno al arbitraje y, algún día, dirigir un Mundial.
El mensaje que conmovió
Horas antes del accidente, Leguizamón había compartido imágenes de su paso por Santa Cruz, incluida una visita al Glaciar Perito Moreno, acompañada por una frase que hoy adquiere un significado especial: “Ser árbitro en mi hermoso país”.
Tras confirmarse su fallecimiento, el dolor se hizo público a través de los mensajes de su pareja, Micaela Palavecino, que reflejaron la dimensión íntima de la tragedia.
“Me arrancaste el alma con tu partida, me dejaste vacía y perdida”, escribió en una de sus publicaciones. En otro mensaje, resumió la espera que nunca se concretó: “Te estábamos esperando en casa… dame fuerzas mi amor, porque por acá no sabemos cómo seguir sin vos”.
Sus palabras, lejos de lo deportivo, pusieron rostro humano a una realidad que se repite en el arbitraje argentino: largas distancias, rutas interminables y un costo silencioso que, esta vez, terminó de la peor manera.