REDACCIÓN ELONCE
Tomás Solís tiene 15 años y desde septiembre del año pasado no cuenta con elementos de medición de insulina. Su tía dialogó con Elonce y explicó que debe asistir al Hospital San Martín pero no consigue turno. Convoca a la comunidad a donar las biromes que necesita el joven.
La tía de Tomás Solís, un joven diabético de 15 años, dialogó con Elonce para solicitar elementos para la medición de la insulina. Según contó Dalila Jacobi, la familiar del adolescente, el joven va al Hospital San Martín desde septiembre de 2025, en pos de recibir atención médica, pero aún no consiguió turno. De esta forma, Tomás está sin tratamiento hace cinco meses.
“Es un caso de diabetes tipo 1 bastante avanzado, él es insulino dependiente. Muchas veces se queda sin insumos y ahora no tenemos a quién recurrir, porque él no tiene tiras para medirse, no tiene las birome, muchas veces no tiene ni para comer”, explicó sobre la difícil situación por la que atraviesa.
Para poder retomar el tratamiento, el joven necesita la birome insulina aspártica Novo Rapid, “con esta él se corrige”, explicó su tía y la lenta es la Glargina, “que se la tiene que colocar de mañana y de noche para poder descansar tranquilo”, detalló.
Dalila indicó que en la cinta se enchufa el aparato. “Él tiene una birome que se pincha y en la cintita pone la gotita de sangre y ahí le dice el número que él tiene. A base del número que tiene él usa esta insulina”, comentó.
El aparato con el que cuenta el joven se llama Accu-Chek Guide. “La máquina es de él”, sostuvo.
Dado que el joven supera los 14 años, la atención médica debe recibirla en el Hospital San Martín y no en el San Roque, como lo hacía previamente. La médica
que lo había atendido en ese entonces era la Dra. Matioda.
“Tiene la posibilidad de ir al centro de salud del Barrio Corrales pero él no quiere ir porque le parece muy lejos. Sé que hay buena atención pero él quiere ir al San Martín”, justificó la tía.
Dalila explicó que para pedir turno en el Hospital San Martín, el adolescente debe concurrir el 2 de febrero, “pero hasta esa fecha él está sin cinta, sin insulina, está en una situación muy difícil”, aseguró.
A raíz de la enfermedad, Tomás perdió el año escolar “porque vivía descompuesto”. Sumado a ello, el joven recibiría $100.000 en concepto de cuota alimentaria por parte de su padre, “pero no le alcanza”, agregó Dalila.
Cómo ayudar
Quienes puedan colaborar con cintas o las insulinas, pueden acercar los elementos a Formosa 558, entre Bartolomé Zapata y Artigas, domicilio de los abuelos de Tomás o al 343 155 078 671 (Dalila). La mujer indicó que no tiene movilidad para buscar los elementos.
Además de bregar por la salud de su sobrino, Dalila explicó que sus hijos tienen discapacidad intelectual, un retraso madurativo y deben quedar con sus padres, por lo que la movilidad debe ser junto a los menores.