Una reconocida marca argentina de calzado premium ingresó en concurso preventivo con deudas financieras superiores a los $415 millones. Su fundadora había advertido sobre la caída del consumo, los elevados costos de producción y las dificultades para sostener la fabricación nacional.
La empresa Se Ve S.A., propietaria de la reconocida marca de calzado Clara Barceló, ingresó en concurso preventivo en medio de dificultades financieras y una deuda bancaria que superaba los $415 millones. La apertura del procedimiento judicial fue dispuesta el 25 de septiembre por el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 24 y publicada este martes en el Boletín Oficial.
La medida abrió una instancia para que la compañía pudiera negociar sus obligaciones con los acreedores y buscar una reestructuración de sus compromisos económicos. Según el edicto judicial, los acreedores tendrán plazo hasta el 18 de diciembre para presentar sus solicitudes de verificación.
El expediente, identificado con el número 18195/2026, quedó a cargo del juez Guillermo M. Pesaresi, con intervención de la Secretaría N.º 48. Como síndico fue designado Enrique Raúl Pelle, quien tendrá a su cargo las tareas de verificación y elaboración de informes sobre la situación patrimonial de la sociedad.
Una deuda financiera superior a los $415 millones
De acuerdo con los registros de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Se Ve S.A. acumulaba compromisos financieros por $415,9 millones hasta septiembre de 2026, publicó Infobae.
La principal obligación correspondía al Banco Santander Argentina, con $290,7 millones, clasificada en situación 4, una categoría que identifica operaciones con alto riesgo de insolvencia. En la misma condición figuraba una deuda de $95,4 millones con Garantizar SGR.
Por su parte, el Banco Galicia registraba una acreencia de $29,8 millones, calificada en situación 1, correspondiente a un cumplimiento normal. Las dos obligaciones de mayor riesgo concentraban aproximadamente el 93% del endeudamiento financiero informado.
Qué significa el concurso preventivo
La apertura del concurso preventivo no implica que la empresa haya quebrado ni que deba cerrar sus establecimientos. Se trata de un procedimiento contemplado en la legislación argentina que permite a las compañías con dificultades económicas negociar acuerdos de pago bajo supervisión judicial.
En este caso, deberán presentarse ante la sindicatura quienes tengan créditos originados antes del 4 de septiembre de 2026. El plazo para realizar ese trámite vencerá el 18 de diciembre.
Los informes de la sindicatura están previstos para el 8 de marzo y el 22 de abril de 2027. Posteriormente, se realizará una audiencia informativa el 18 de octubre de ese año, mientras que el período de exclusividad para alcanzar un acuerdo con los acreedores finalizará el 25 de octubre.
La marca había advertido sobre la caída del consumo
Meses antes de conocerse el concurso, la diseñadora y fundadora Clara Barceló había expuesto públicamente las dificultades que atravesaba el sector del calzado argentino.
Durante una entrevista concedida en junio a Infobae en Vivo, explicó que la caída del consumo, los costos de producción y la necesidad de ofrecer financiación complicaban el funcionamiento de su emprendimiento.
En ese contexto, la empresaria había señalado que la firma incorporó un sistema de preventas para producir a pedido y evitar la acumulación de mercadería sin vender. También defendió la continuidad de la fabricación nacional, pese a los mayores costos que implicaba frente a productos elaborados en otros mercados.
La defensa de la producción argentina
En sus redes sociales, Clara Barceló había difundido mensajes sobre su modelo productivo y su decisión de no sumarse a la dinámica de liquidaciones anticipadas que caracteriza a buena parte de la industria de la moda.
“Nos bajamos de este tren”, expresó la marca al anunciar que no liquidaría sus productos únicamente por el cambio de temporada.
La empresa sostuvo que buscaba mantener precios coherentes durante todo el año y que el valor de sus colecciones no debía desaparecer cuando cambiaba el calendario comercial.
Además, explicó que fabricar zapatos a menor precio implicaría modificar componentes centrales de su propuesta, como el cuero genuino, los herrajes especialmente desarrollados, los materiales de calidad y los procesos artesanales.
Qué pasará con la marca Clara Barceló
La firma también había destacado su intención de continuar fabricando “en casa, por manos argentinas”, como parte de una estrategia basada en el diseño y la producción local.
Según la información publicada en su sitio web, Clara Barceló mantenía locales comerciales en Recoleta y San Isidro, además de su canal de ventas por internet.
El ingreso en concurso preventivo abrió una nueva etapa para la compañía, que deberá negociar con sus acreedores y presentar una propuesta que permita reorganizar sus obligaciones financieras.