En Porto Mauá, la localidad de Brasil ubicada frente a Alba Posse en Misiones, monitorean el río Uruguay ante nuevas lluvias. Cerraron el paso fronterizo y avanzaron con medidas preventivas para familias.
Las autoridades de Porto Mauá, la localidad brasileña ubicada frente al municipio misionero de Alba Posse, mantienen un monitoreo constante sobre la evolución del río Uruguay ante los pronósticos que anticipan un período de mayores precipitaciones en la región.
César “Manico” Dinon, intendente del municipio, explicó a Misiones Online que, si bien el nivel actual todavía no representa una amenaza directa para el casco urbano, el esquema de emergencia ya se encuentra activo. Las intensas lluvias del último período, asociadas al fenómeno de El Niño, obligaron a suspender preventivamente el cruce fronterizo y encendieron las alarmas en ambas márgenes de la frontera.
El jefe comunal brasileño se mostró cauto pero previsor frente al comportamiento del cauce: “Estamos preparados si eventualmente el río alcanza niveles mayores en un futuro próximo”. Según detalló, el impacto de una crecida extraordinaria afectaría de manera diferenciada a los pobladores de la zona costera, donde conviven casas de veraneo con hogares de familias que residen de forma permanente en el lugar.
Para reducir los riesgos de los vecinos que habitan de manera constante en las zonas bajas, el municipio brasileño inició un plan de relocalización de las familias más expuestas a las inundaciones. El intendente describió la estrategia que llevan adelante para mitigar el impacto del agua: “Ya venimos trabajando en la remoción de las viviendas y construyendo en lugares protegidos”. Esta medida busca resolver de forma definitiva la vulnerabilidad de aproximadamente una decena de hogares que sufren las consecuencias de cada desborde.
Comercio, servicios públicos y el límite de la evacuación
El escenario cambiaría de manera drástica si el río Uruguay supera la marca de los 12 metros, que representa la cota de evacuación establecida para esa zona de la frontera. El intendente brasileño advirtió que, de alcanzarse esa altura, el agua afectará a una decena de comercios y dependencias públicas que funcionan en el área ribereña. De allí la importancia de anticipar las tareas de asistencia antes de que el desborde inutilice la infraestructura urbana.
Por el momento, la consecuencia más inmediata de la crecida es la interrupción total del servicio de balsa que une a Porto Mauá con Alba Posse. El paso internacional fue cerrado el jueves de forma preventiva cuando el Uruguay superó los 8 metros de altura, con un ritmo de crecimiento de 10 centímetros por hora que obligó a suspender las operaciones de aduana y migraciones.
Las restricciones al tránsito fluvial se aplican de manera progresiva según el comportamiento del río. El jefe comunal de Porto Mauá detalló el protocolo de seguridad que rige para el puerto: “Ya no está pasando nadie”, debido a que el transporte de cargas deja de circular cuando el Uruguay alcanza los 6,30 metros, mientras que para los vehículos particulares el límite estricto es de 8 metros.
Del lado argentino, los efectivos de la Policía de Misiones y el personal de Prefectura Naval también reforzaron las recorridas preventivas para asistir a los pobladores costeros ante cualquier emergencia.