REDACCIÓN ELONCE
El colectivo Resistencia Alimentaria Paraná lanzó una nueva edición de su compra comunitaria de alimentos. La propuesta reúne productos de cooperativas, emprendedores y agricultores familiares con precios justos y estará abierta hasta el 9 de agosto.
Abrieron una nueva convocatoria para una compra comunitaria de alimentos en Paraná, para quienes buscan acceder a productos de calidad a precios justos y, al mismo tiempo, apoyar a cooperativas, emprendedores y productores de la agricultura familiar. La iniciativa es impulsada por el colectivo Resistencia Alimentaria Paraná.
La convocatoria está abierta hasta el 9 de agosto y el retiro de los alimentos será el 15 de agosto. Los interesados deberán completar un formulario y podrán retirar sus pedidos en la sede de AMET, ubicada en calle Montevideo 245.
Pablo Basso, integrante de Resistencia Alimentaria Paraná, explicó a Elonce que la iniciativa busca ofrecer opciones que muchas veces no se encuentran en las góndolas tradicionales. "La gran industria nos impone un modelo para que consumamos todos lo mismo, dejando afuera excelentes producciones locales", cuestionó.
Productos locales y sin compra mínima
La propuesta está dirigida a cualquier persona interesada en adquirir alimentos provenientes de la economía social, con el objetivo de ofrecer alternativas que fortalezcan los circuitos de comercialización locales.
El catálogo incluye cerca de 60 productos elaborados por cooperativas, emprendedores y productores de la agricultura familiar, y no exige un monto mínimo de compra.
Entre los productos más elegidos figuran pastas artesanales, arroz, huevos, miel, vino, hummus, falafel, dulce de leche, mermeladas, milanesas de pollo y cerdo, además de cortes de carne porcina. La organización también trabaja para incorporar nuevos artículos de almacén en futuras ediciones.
Cómo participar de la convocatoria
Quienes deseen participar pueden completar el formulario disponible en el sitio web de Resistencia Alimentaria Paraná o a través de sus redes sociales. Luego, un equipo de voluntarios se comunica con cada comprador para coordinar el pago y el retiro de los alimentos.