Tras conocerse el IPC de diciembre, que marcó una inflación mensual del 2,8% y un acumulado anual del 31,5%, el contador y docente Claudio Coronel analizó el escenario económico y explicó a Elonce por qué el esquema actual muestra señales de agotamiento.
Luego de que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) publicara el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre, que arrojó una inflación del 2,8% y un acumulado del 31,5% durante 2025, el contador y docente de macroeconomía de la Facultad de Ciencias Económicas, Claudio Coronel, brindó un análisis detallado sobre la evolución de los precios y las perspectivas para los próximos meses.
En diálogo con Elonce, Coronel señaló que “se sigue sosteniendo una aceleración del índice de precios desde mayo, que fue el punto más bajo del año, y desde entonces hubo una subida sostenida de casi un punto o un punto y medio por mes”. En ese sentido, recordó que uno de los objetivos del Gobierno era perforar el piso del 2% de inflación mensual, algo que solo se logró de manera transitoria.
“Después de abril, que fue de 2,8%, se logró quebrar al 1,5%, pero de ahí en adelante hubo una aceleración inflacionaria que no se ha podido sortear”, explicó. No obstante, el economista consideró que “quizá en enero se mantenga un poco más bajo que el dato de diciembre”, aunque advirtió que el fenómeno inflacionario responde a múltiples factores.
Según Coronel, los números actuales “muestran que la inflación tiene muchos más componentes que la cuestión monetaria” y remarcó que “el sostenimiento del tipo de cambio como mecanismo de ancla para evitar o frenar la inflación ya estaría teniendo un límite”. En ese marco, sostuvo que “se requieren otras medidas si se pretende realmente ir hacia una desinflación más importante, llevándolo más del lado productivo”.
Bandas cambiarias y tipo de cambio
Al referirse a la política cambiaria, el docente explicó que “hay una relación clara entre el tipo de cambio y la inflación” y recordó que la estrategia inicial del Gobierno estuvo basada en “que el tipo de cambio no se dispare y siga funcionando como ancla cambiaria”. Sin embargo, consideró que la flexibilización de las bandas cambiarias “probablemente pueda tener algún impacto sobre la inflación”, dependiendo de la dinámica que adopte el dólar.
“Hoy el Banco Central flexibiliza esas bandas por presión del mercado, porque ese esquema no era sostenible”, indicó Coronel, al tiempo que explicó que la medida buscó enviar señales para reducir el riesgo país y acceder al financiamiento externo. Aun así, alertó que “si no se logra contener el tipo de cambio, esto podría impactar en los precios”.
Salarios, actividad y estructura productiva
El economista también se refirió a la situación del salario real, al señalar que “está relativamente estancado”. Si bien reconoció una recuperación inicial tras la devaluación del primer mes de gestión, afirmó que luego “eso se frenó”, lo que genera nuevas presiones inflacionarias en un contexto de baja actividad económica.
“Con niveles de actividad bajos y una capacidad instalada por debajo del 50% en muchos sectores industriales, los costos fijos por unidad son muy altos y eso termina trasladándose a precios”, explicó. En ese marco, advirtió que “sin una recuperación económica real y homogénea, va a ser muy difícil lograr una baja sostenida de la inflación con recuperación de salarios”.
Finalmente, Coronel sostuvo que para avanzar hacia una desinflación más profunda “se necesitan medidas productivas concretas” y remarcó que, sin incentivos claros para el crecimiento de todos los sectores, “difícilmente se pueda romper el piso del 2% de inflación mensual sin generar costos sociales”.