REDACCIÓN ELONCE
Cuando la inflación es menor y el dólar está quieto, se reconfiguran las estrategias para ahorrar de los que llegan con un resto. Qué pasa con los ladrillos.
Las estrategias de ahorro en Argentina cambiaron en los últimos meses ante un escenario de tasas en pesos menos atractivas, una inflación en descenso y un dólar relativamente estable, lo que llevó a las familias a replantear sus decisiones financieras.
En este contexto, la prudencia y la diversificación comenzaron a marcar el rumbo, aunque no todos los hogares pueden participar de este proceso, ya que creció la proporción de familias con deudas o dificultades para cubrir gastos básicos.
Quienes logran generar un excedente, en cambio, buscan alternativas que combinen rendimiento y seguridad, con opciones que varían según la edad, el perfil de riesgo y el conocimiento financiero.
Cambios culturales y nuevas herramientas
El economista Daniel Garro señaló que no existe una fórmula única para invertir y destacó la importancia de la comodidad al momento de elegir. “Lo ideal sería formarse y aprender, pero lo fundamental es la comodidad y la tranquilidad de la persona”, afirmó.
En particular, subrayó que se observan diferencias generacionales en el uso de instrumentos financieros. Los jóvenes de entre 20 y 40 años adoptaron con mayor rapidez plataformas digitales y herramientas tecnológicas para gestionar su dinero.
“El avance de las billeteras virtuales, las cuentas remuneradas y las inversiones online ha generado un nuevo ecosistema financiero que compite directamente con los bancos”, explicó Garro, quien agregó que las entidades tradicionales comenzaron a adaptarse a este nuevo escenario.
Opciones disponibles y recomendaciones
El contador Mauro Formini coincidió en que las decisiones dependen del perfil del inversor y del nivel de riesgo que esté dispuesto a asumir. Según indicó, existen múltiples instrumentos para hacer rendir los ahorros, aunque algunos requieren mayor conocimiento.
En ese marco, advirtió que no se recomienda mantener el dinero sin invertir. Guardarlo “debajo del colchón” implica una pérdida de valor tanto en pesos como en dólares debido a la inflación.
Si bien la compra de dólares sigue siendo una práctica extendida en la Argentina, su función principal es de resguardo y no necesariamente genera rendimientos adicionales.
El auge del carry trade
Una de las estrategias que ganó protagonismo es el carry trade, que consiste en vender dólares para invertir en instrumentos en pesos con tasas mensuales cercanas al 2,8% o 3%.
“Como el dólar está estable, con ese interés se pueden comprar más dólares”, explicó Formini sobre esta operatoria.
Esta alternativa resulta atractiva en contextos de estabilidad cambiaria, aunque su rendimiento puede disminuir si la cotización de la moneda extranjera registra subas.
Para perfiles más conservadores, los fondos comunes de inversión de renta fija aparecen como una opción con menor riesgo, mientras que el plazo fijo y el plazo fijo UVA continúan siendo elegidos por ahorristas tradicionales.
Inversiones con mayor riesgo y oportunidades
Quienes tienen mayor tolerancia al riesgo optan por activos dolarizados como bonos soberanos o obligaciones negociables de empresas, que ofrecen rendimientos aún considerados atractivos.
A su vez, metales como el oro y la plata recuperaron protagonismo como refugio de valor, tanto en formato físico como a través de instrumentos financieros.
Estas opciones reflejan una tendencia hacia la diversificación, en la que los inversores buscan equilibrar seguridad y rentabilidad en un escenario económico cambiante.
El regreso del ladrillo
En paralelo, el mercado inmobiliario volvió a captar interés entre quienes cuentan con mayor capacidad de ahorro.
El corredor Eduardo Rosta explicó que las condiciones actuales favorecen este tipo de inversiones. “El inmueble recupera un atributo histórico: la combinación de alquiler y valorización en dólares”, sostuvo.
Según detalló, una propiedad puede generar entre un 5% y un 8% anual en dólares, con posibilidades de alcanzar rendimientos mayores en ciertos casos.
Perspectivas del mercado
Rosta también destacó que existen oportunidades en distintos segmentos, como locales comerciales, galpones o desarrollos en pozo, aunque aclaró que se trata de inversiones de mediano o largo plazo, publicó Los Andes.
“Locales comerciales en strip center en las periferias están funcionando muy bien”, ejemplificó, al tiempo que señaló que los inmuebles usados aún presentan precios accesibles.
En definitiva, el interés renovado por el sector responde a una combinación de factores como la estabilidad relativa, incentivos fiscales y expectativas de valorización futura.