REDACCIÓN ELONCE
¿Cómo saber si una oferta del CyberMonday representa un ahorro verdadero? La contadora Aldana Fernández explicó a Elonce cómo identificar descuentos engañosos, comparar precios, calcular el costo de las cuotas y conocer los derechos de los consumidores.
El CyberMonday 2026 volvió a presentar miles de promociones en comercios electrónicos, pero también despertó interrogantes entre los consumidores: ¿cómo detectar ofertas reales y evitar descuentos engañosos?
La contadora Aldana Fernández dialogó con Elonce y brindó recomendaciones para comprobar si los precios publicados representan un ahorro verdadero o responden a estrategias comerciales que pueden generar una percepción equivocada del descuento.
Durante una entrevista en el programa GPS, la profesional explicó que una de las principales precauciones consiste en verificar el valor que tenía el producto antes del evento. También destacó la importancia de comparar precios entre diferentes comercios, analizar los costos de envío y revisar las condiciones de financiación.
Desde Mar del Plata, donde participó de la conversación mediante una videollamada, Fernández advirtió que los porcentajes anunciados no siempre reflejan el ahorro efectivo. “Lo principal es determinar si ese producto no tuvo, por parte del comercio electrónico, el precio no fue inflado previo al evento de esta semana para ponerle un descuento atractivo, cuando en definitiva el descuento termina siendo menos”, explicó.
Cómo identificar descuentos engañosos durante el CyberMonday
La especialista señaló que algunas promociones pueden construirse a partir de aumentos previos en los valores de referencia. De esa manera, un comercio puede anunciar una rebaja considerable, aunque el precio final resulte similar al que tenía el artículo antes de comenzar la campaña.
“Que no se haya inflado el precio habitual, sino que el descuento atractivo sea sobre el precio original”, remarcó Fernández al explicar cuál debería ser el punto de partida para evaluar una promoción.
Para quienes no realizaron un seguimiento previo, la contadora recomendó utilizar herramientas digitales que permiten consultar la evolución de los precios. Estas plataformas ayudan a determinar si un producto efectivamente bajó de valor y también facilitan la comparación entre diferentes vendedores.
“Hay páginas web donde uno puede ingresar el producto y la tienda y te compara tanto precio histórico como precio entre distintos comercios electrónicos, porque eso también hay que hacerlo, ese control de estar comprando en el comercio electrónico más barato”, sostuvo.
Las herramientas para comparar precios y comprobar las ofertas
Fernández mencionó distintas plataformas argentinas gratuitas que permiten realizar consultas sobre productos y comparar valores publicados en tiendas online. Entre ellas, hizo referencia a Historial, Precialo y Comparaya, herramientas que presentó como alternativas para analizar las promociones. “Son páginas argentinas que son gratuitas y te comparan precios entre el precio habitual y el precio con oferta y el mismo producto, el precio entre distintos comercios”, detalló.
La comparación, sin embargo, no debería limitarse al valor que aparece destacado en la publicación. La profesional explicó que también resulta necesario considerar los gastos adicionales que pueden modificar el monto final de la operación, especialmente, cuando se adquieren productos en comercios ubicados en otras localidades.
“Otro tema que hay que analizar es el tema del envío, si está incluido o si se paga aparte”, indicó. En ese sentido, insistió en que la comparación entre tiendas debe contemplar el costo total de la compra, porque una promoción aparentemente más conveniente puede dejar de serlo cuando se incorpora el servicio de entrega.
Compras en cuotas: por qué es importante revisar el costo financiero total
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la financiación mediante tarjetas de crédito. En el CyberMonday, las promociones suelen combinar descuentos con planes de cuotas, aunque las condiciones pueden variar considerablemente entre comercios y entidades financieras.
Fernández explicó que el indicador fundamental para evaluar estas operaciones es el Costo Financiero Total (CFT), que permite conocer cuánto representa realmente financiar una compra.
La recomendación también se aplica a préstamos y otras modalidades de crédito. “Siempre que nos digan sin interés o interés del 6% anual, o vamos a sacar un préstamo, no necesariamente cuotas de la tarjeta, o sea, cualquier tipo de financiación, siempre tenemos que mirar el costo financiero total”, expresó.
La contadora precisó que este porcentaje contempla distintos componentes de la financiación y permite realizar comparaciones más completas. “Ese porcentaje es el real que nos demuestra y es el comparable que nos demuestra cuánto nos va a costar finalmente, esa financiación, ya sea con tarjeta o con un préstamo”, afirmó.
Además, explicó que el indicador incluye la tasa efectiva anual, los gastos asociados y las comisiones. Por ese motivo, recomendó no tomar decisiones únicamente a partir de la cantidad de cuotas ofrecidas o de la tasa anunciada en una publicidad.
Qué derechos tienen los consumidores cuando compran por internet
La entrevista también abordó una situación frecuente en las operaciones electrónicas: recibir un producto que no cumple con las expectativas o arrepentirse de una compra después de haberla concretado.
Fernández recordó que la legislación argentina reconoce el derecho de arrepentimiento en las compras a distancia, con las condiciones y excepciones previstas por la normativa.
En términos generales, el consumidor dispone de diez días corridos para ejercerlo, contados desde la entrega del producto o la celebración del contrato, según corresponda.
“En ese caso no es necesario que haya un motivo. Simplemente no te gustó el producto como vos lo compraste vía un comercio electrónico, tenés el derecho de devolverlo”, explicó la profesional.
También advirtió que los comercios no pueden desconocer las obligaciones establecidas por la Ley de Defensa del Consumidor mediante condiciones particulares publicadas en sus páginas.
“Por más que en la página web diga que no se admiten devoluciones, eso es ilegal por la Ley de Defensa del Consumidor”, aseguró. La especialista diferenció estas operaciones de las compras presenciales, donde el derecho a devolver un producto sin causa no funciona de la misma manera.
El desafío de los emprendedores para ofrecer descuentos sin perder dinero
Además de las recomendaciones destinadas a los compradores, Fernández aportó su experiencia profesional con pequeños comercios electrónicos. Explicó que, para los emprendedores, participar de estas campañas también representa un desafío relacionado con la determinación de costos y márgenes de ganancia.
“El principal problema que tienen es tal vez que no saben qué descuento poner para que el costo de ese producto no se coma toda su rentabilidad y terminen teniendo una rentabilidad negativa”, señaló.
La contadora sostuvo que establecer promociones requiere conocer con precisión cuánto cuesta comercializar cada artículo y qué precios manejan los competidores. De esa relación surge el margen disponible para aplicar descuentos sin comprometer la continuidad del negocio.
“Cuesta también el tema de calcular una rentabilidad, saber exactamente los costos, tenerlos bien calculados”, manifestó al referirse especialmente a los pequeños emprendimientos, que cuentan con estructuras diferentes de las grandes empresas.
Por qué algunos comercios hacen descuentos por transferencia
La profesional también explicó las diferencias que existen entre los distintos medios de pago y su impacto sobre los vendedores. Señaló que las operaciones realizadas mediante tarjetas y plataformas de cobro pueden generar comisiones que deben contemplarse al establecer los precios.
“Incluso con tarjeta de débito es menor, pero también hay un costo financiero para el comercio”, indicó.
En ese contexto, explicó por qué algunos vendedores ofrecen condiciones más convenientes cuando el comprador utiliza una transferencia bancaria. “Por eso se hace un descuento con transferencia, porque vos lo recibís sin esa comisión que te cobra la tarjeta o la billetera virtual”, sostuvo.
Finalmente, Fernández destacó que el objetivo de estas campañas comerciales no siempre consiste en obtener una ganancia elevada por cada artículo, sino en incrementar la cantidad de operaciones. “Acá lo que se busca es la rotación, la mayor cantidad de ventas, eso es lo que mueve la aguja. Tienen menos rentabilidad por cada venta, pero al tener muchas ventas, la rentabilidad total aumenta”, concluyó.
De esta manera, la contadora planteó que el CyberMonday representa una oportunidad tanto para consumidores como para comerciantes, aunque insistió en la necesidad de analizar los números antes de tomar decisiones. Para los compradores, la clave está en comprobar el ahorro real; para los vendedores, en ofrecer promociones sostenibles sin comprometer sus costos.