REDACCIÓN ELONCE
Los hinchas de Patronato expresaron a Elonce el alivio por mantener la categoría tras el empate ante Atlético Rafaela. Entre lágrimas, promesas y recuerdos familiares, celebraron la continuidad en la Primera Nacional y pidieron cambios para la próxima temporada.
Los hinchas de Patronato celebraron la permanencia en la Primera Nacional después del empate sin goles frente a Atlético Rafaela, en condición de visitante. Tras una definición cargada de incertidumbre, los simpatizantes rojinegros compartieron con Elonce sus sensaciones por haber evitado el descenso y coincidieron en que el resultado representó un alivio después de una temporada marcada por el sufrimiento.
La tranquilidad llegó una vez que terminó el encuentro entre Chacarita y Nueva Chicago, cuyo resultado permitió que el conjunto entrerriano conservara su lugar en la segunda categoría del fútbol argentino. La espera prolongó los nervios de los simpatizantes, que siguieron pendientes de lo que sucedía en otras canchas.
“La fe es lo último que se pierde. Alentando hasta el final. Podemos decir que estamos festejando como se debe. Nos merecemos festejar después de tanto sufrimiento”, expresó uno de los hinchas al dialogar con Elonce, que resumió el sentimiento de quienes acompañaron al equipo durante una campaña complicada.
Entre el alivio y los reclamos por una temporada difícil
Otra simpatizante reconoció que el sufrimiento formó parte de la experiencia de acompañar al Rojinegro. “Estamos acostumbrados a sufrir y más con Patronato. Pero acá estamos metiéndole onda y vamos para adelante. Aguante Patronato”, manifestó.
Sin embargo, no todas las expresiones estuvieron atravesadas por la euforia. Algunos seguidores consideraron que la permanencia debía servir como punto de partida para revisar el rendimiento del equipo. “Dentro del mal año que tuvimos, es un respiro. Hay que ver qué pasa el año que viene”, señaló un hincha.
Otro simpatizante fue más crítico con el desempeño futbolístico: “Contento y tranquilo, pero no desbordamos de alegría. Nos faltó de todos lados. Había que ganar y ni eso. Pero estamos tranquilos, como toda la gente, y hay un año más en Primera Nacional”.
Una permanencia que también significó tranquilidad para los trabajadores
Oriana vivió la definición con una fuerte carga emocional. Su vínculo con Patronato comenzó durante la infancia, cuando compartía momentos relacionados con el club junto a su abuelo y sus tíos. “Sufrimos hasta el último momento, porque dependían de muchas cosas. Muchos sentimientos de chica con mi abuelo, con mis tíos. Estoy emocionada”, relató a Elonce.
Además, destacó que evitar el descenso tuvo consecuencias que fueron más allá de los resultados deportivos. “Es un alivio para los empleados más que nada porque también se jugaban mucho, no era solo el descenso de los jugadores, sino de todo el cuerpo que trabaja adentro del club y en Capillita también”, explicó.
“Hoy era salvar la historia”: el sentimiento de los hinchas
Juan analizó las oportunidades desperdiciadas durante el partido y sostuvo que Patronato podría haber conseguido una victoria. No obstante, valoró el resultado por su importancia para la continuidad institucional. “Pudimos haber hecho bastantes goles. Erramos los mano a mano, pero estoy conforme con el resultado. Ahora, se viene traer nuevos refuerzos”, comentó el joven.
Nicolás, por su parte, se acercó para saludar a los protagonistas después de conocer la definición. Aunque sus obligaciones laborales le impidieron seguir el encuentro como hubiera querido, aseguró que vivió cada momento con intensidad. “Lo sufrí mucho como hincha, no lo pude ver porque estaba trabajando, pero lo viví como si estuviera dentro de la cancha. Fue un alivio cuando terminó el partido de Chacarita y Chicago”, expresó.
Al explicar qué representaba la institución en su vida, dejó una de las frases más significativas de la jornada: “Para mí Patronato es mi vida. No existe otra cosa. Patronato es mi vida. Hoy era salvar la historia. Lo hicieron con un empate, pero lo hicieron”.
El rosario, las cábalas y las promesas por Patronato
Abril también atravesó el encuentro con nerviosismo. Contó que la fe y las costumbres familiares estuvieron presentes durante toda la definición, como ocurrió desde que comenzó a asistir al estadio. “Yo siempre vengo a la cancha con el Rosario. Yo soy muy cabulera. Desde los 9 años que vengo y jamás me faltó el Rosario y siempre pidiéndole por Patronato, Dios siempre está y escucha”, manifestó.
La hincha explicó que se acercó a rezar a la parroquia de Santa Teresita y recordó la figura del padre Grella. Después de confirmarse la permanencia, consideró que el próximo desafío será reorganizarse para afrontar otra temporada en la categoría. “Hay que tratar de salir adelante y darlo todo, prepararse bien para el próximo año”, sostuvo.
La emoción de una familia y una promesa que llegó a su fin
Agustina, familiar del futbolista Juan Barinaga, compartió el alivio por la permanencia y recordó que su padre les transmitió el sentimiento por Patronato. También pidió mayor compromiso y refuerzos para recuperar el protagonismo deportivo. “Ahora, respiramos un poquito, estamos más tranquilos, queremos que el año que viene se refuerce un poquito más, que se sienta el amor al club como los hinchas que lo sentimos”, expresó.
La jornada tuvo además una historia particular: Usiel, su hijo, había prometido no cortarse el pelo hasta que Patronato asegurara su continuidad en la Primera Nacional. Cuando Elonce le preguntó cuándo cumpliría con el corte, respondió: “Mañana”.
El niño contó que había vivido el encuentro “nervioso, ansioso” y que, al enterarse de que Patronato no descendía, se sintió “orgulloso”. Agustina también destacó la emoción que le provocaba verlo alentar a su primo Juan Barinaga desde la tribuna.
Entre abrazos, lágrimas y pedidos de cambios, los hinchas coincidieron en una sensación: Patronato había conseguido el objetivo de mantener la categoría. La permanencia cerró una temporada difícil y abrió una nueva oportunidad para reconstruir las expectativas deportivas.