Una familia de San Martín, Mendoza, encontró un pichiciego menor mientras realizaba trabajos de excavación. El animal fue rescatado por personal especializado y liberado en su hábitat natural. Se trata de una especie protegida que vive principalmente bajo tierra.
Un pichiciego menor, considerado el armadillo más pequeño del mundo, fue rescatado en el departamento San Martín, provincia de Mendoza, después de que una familia lo encontrara mientras realizaba tareas de excavación en el patio de su vivienda. Los vecinos interrumpieron inmediatamente los trabajos para evitar lastimarlo y solicitaron la intervención de personal especializado.
El hallazgo se produjo cuando los propietarios de la casa removían tierra y descubrieron al pequeño animal, una especie silvestre poco habitual de observar debido a sus costumbres subterráneas. Ante la situación, decidieron no manipularlo y dieron aviso al servicio de emergencias 911.
Efectivos de la Policía Rural de la Zona Este acudieron al domicilio y, con el asesoramiento del equipo de Fauna de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque de Mendoza, llevaron adelante el procedimiento para retirar al ejemplar de manera segura, publicó Los Andes.
Cómo fue el rescate del pichiciego menor
Una vez que los especialistas intervinieron, realizaron una primera evaluación del estado del animal para determinar si presentaba lesiones o alguna alteración provocada por los movimientos de tierra.
Según informaron las autoridades, el pichiciego se encontraba en buen estado general, por lo que no fue necesario realizar intervenciones veterinarias de mayor complejidad.
Posteriormente, el ejemplar fue trasladado hasta un ambiente considerado adecuado para su supervivencia, donde finalmente fue liberado.
El procedimiento permitió que el animal regresara a un entorno natural apropiado, sin que se registraran lesiones durante el rescate.
Qué es el pichiciego menor y por qué es tan particular
El pichiciego menor (Chlamyphorus truncatus) es una especie de armadillo nativa de Argentina, reconocida por su pequeño tamaño y sus características físicas.
A diferencia de otros armadillos, posee un caparazón de tonalidad rosada y un pelaje blanquecino que cubre gran parte de su cuerpo. Su anatomía está adaptada para excavar y desplazarse bajo tierra.
El animal pasa buena parte de su vida en galerías subterráneas, donde encuentra refugio y alimento. Su dieta está compuesta principalmente por hormigas y otros pequeños invertebrados.
Debido a estos hábitos, resulta difícil observarlo en la superficie, lo que convierte sus apariciones en situaciones poco frecuentes para las personas.
Una especie protegida en Mendoza
En la provincia de Mendoza, el pichiciego menor fue declarado Monumento Natural Provincial, una categoría destinada a proteger especies consideradas de especial valor para el patrimonio natural.
Esta protección también contempla la conservación de los ambientes donde habita, debido a que la alteración del suelo puede afectar sus refugios y las condiciones necesarias para su supervivencia.
La aparición del ejemplar durante una excavación puso de manifiesto la importancia de actuar con precaución ante el hallazgo de fauna silvestre, especialmente cuando se trata de animales que viven bajo tierra.
Qué hacer si aparece un animal silvestre en una vivienda
Desde el Departamento de Fauna de Mendoza recomendaron evitar cualquier intento de capturar, tocar o trasladar animales silvestres sin la intervención de especialistas.
También solicitaron mantener alejadas a las mascotas, especialmente perros y gatos, para prevenir ataques o situaciones que puedan provocar estrés o lesiones a los ejemplares.
Ante un hallazgo de estas características, las autoridades recomendaron comunicarse al 911, de manera que personal capacitado pueda evaluar la situación y determinar el procedimiento correspondiente.
La actuación de la familia de San Martín permitió que el pequeño armadillo fuera rescatado sin lesiones y posteriormente liberado en un ambiente adecuado para continuar su vida en estado silvestre.