REDACCIÓN ELONCE
La especialista brasileña en cejas y dueña de JS Beauty Salon contó a Elonce cómo construyó su camino profesional en Paraná. Además, presentó el tratamiento que utiliza para estimular el crecimiento de cejas y relató cómo acompañó a una clienta durante la quimioterapia.
Jeni Silva llegó desde Brasil a Paraná hace ocho años y encontró en la ciudad el lugar para desarrollar su especialidad en diseño y reconstrucción de cejas. Con el tiempo creó JS Beauty Salon y amplió sus servicios, pero una parte de su trabajo adquirió un significado especial: acompañar a mujeres que atravesaron tratamientos contra el cáncer y sufrieron debilitamiento o pérdida del cabello y las cejas.
Durante su participación en el programa, Silva realizó una demostración con Cristi, una mujer que atravesó un tratamiento oncológico con quimioterapia y radioterapia y que ya recibió el alta.
“Ella pasó por un tratamiento oncológico, hizo quimioterapia y rayos, y en ese proceso yo estuve con ella para que pudiéramos preservar tanto sus cejas como su cabello, porque ella no quería perder el pelito de las cejas ni tampoco el cabello”, relató Silva.
El impacto de la quimioterapia y el trabajo sobre las cejas
La especialista explicó que comenzó a trabajar con su clienta mientras atravesaba el tratamiento médico. “La quimio lo que hace es hacer que caiga el pelo y nosotros trabajamos para que el pelo nazca. Entonces, hay una renovación capilar”, señaló.
Sobre el acompañamiento que realizaron, agregó: “Mientras el pelito con la quimio se debilita, nosotros vamos trabajando para estimularlo”.
Silva aclaró que este tipo de procedimiento no está destinado exclusivamente a pacientes que atravesaron un cáncer, sino también a personas que presentan sectores despoblados en las cejas. “Si tenés alguna falla, algún huequito, te depilaste mal o no te crece el pelo, lo que hacemos es ese estímulo”, explicó.
Un tratamiento para estimular el folículo
La especialista presentó el denominado Brows Hiper. “Es un tratamiento en el que trabajamos con activos que actúan directamente en el folículo capilar de la cejita para que crezca el pelo, para que nazca pelo”, indicó.
Según detalló, durante las sesiones utilizan microneedling, alta frecuencia y, dependiendo del caso, arcillaterapia. El procedimiento se complementa con cuidados domiciliarios.
“En casa la clienta hace un acompañamiento con nuestro elixir, que es un blend de activos que actúan directamente en el folículo capilar”, precisó.
Silva diferenció este producto de otros utilizados habitualmente en forma casera: “La idea no es ‘me pongo aceite de ricino y no crece’. El aceite de ricino hidrata. Este blend lo que hace es estimular el folículo para que nazca”.
Microneedling y sesiones para recuperar las cejas
Durante la demostración, Silva aplicó el producto sobre las cejas de Cristi. “Con el microneedling y el uso del dermapen voy a hacer que ese activo penetre”, explicó
La especialista indicó que el esquema recomendado contempla cuatro sesiones espaciadas aproximadamente cada 20 días, aunque aclaró que la evolución depende de la respuesta de cada persona.
“Son cuatro sesiones. Si la piel va respondiendo y el pelo va naciendo, se evalúa cómo continuar”, sostuvo.
En el caso de quienes atravesaron tratamientos contra el cáncer, Silva remarcó que las técnicas deben adecuarse al momento que transita cada paciente.
“El nanoblading siempre se recomienda hacerlo antes de las quimios. Este otro tratamiento puede realizarse cuando la persona ya está haciendo quimio o rayos”, expresó durante la entrevista.
“Si saco un pelo mal, le dejo huecos”
Silva también destacó que la reconstrucción de las cejas requiere especial cuidado cuando se trabaja con personas que perdieron densidad como consecuencia de la quimioterapia.
“En una persona como ella, que está reconstruyendo sus cejas y las tenía debilitadas por la quimio, si yo saco un pelo mal, le dejo huecos”, explicó mientras realizaba el perfilado.
Para la especialista, el diseño no consiste simplemente en retirar pelos, sino en analizar la anatomía de cada rostro. “Tenemos toda una anatomía facial, una anatomía de cejas y definimos determinados parámetros. Cada ceja es única”, afirmó.
Y resumió uno de los principios de su trabajo: “Cuando estudiamos vemos que no es la cantidad de pelos que sacamos, sino dónde sacamos cada pelito”.
De Brasil a construir su proyecto en Paraná
La historia de Silva en Paraná había comenzado años antes. Llegó por primera vez desde Brasil en 2016 como visitante y regresó en 2018 para trabajar temporalmente en una clínica estética.
“Era para quedarme 30 días y me quedé tres meses”, recordó.
Cuando regresó a Brasil, las clientas que había atendido comenzaron a contactarla a través de las redes sociales para preguntarle cuándo volvería. Fue entonces cuando detectó una oportunidad profesional.
“Me di cuenta de que la ciudad carecía de los servicios y de alguien más especializado en lo que era el rubro de cejas”, contó. En Brasil, explicó, el diseño profesional ya estaba mucho más extendido.
La decisión de instalarse definitivamente implicó dejar a su familia y comenzar una nueva etapa. “Hablé con mi mamá y le dije: ‘Allá nadie hace lo que hago yo. Entonces creo que voy, mami’. Soy hija única y mi mamá me dijo: ‘Bueno, hija, andá’. Y acá estoy”, recordó.
El momento en que decidió quedarse
La pandemia marcó, paradójicamente, un punto de inflexión para su carrera. Silva contó que comenzó a recibir nuevas propuestas profesionales y a viajar a Buenos Aires para atender a figuras conocidas.
“En pandemia fue un furor. Empecé a recibir muchas invitaciones y a ir a Buenos Aires a atender famosos. Ahí vi: ‘Wow, esto acá lo hago bien’. Y ya decía que tenía que expandirme”, relató.
Primero montó un estudio de aproximadamente 30 metros cuadrados. Luego llegó la posibilidad de instalarse en el shopping y continuar ampliando el emprendimiento.
Actualmente cuenta con dos propuestas y en uno de sus espacios funciona una “isla de cejas” que permite acceder a servicios sin turno previo. Allí realizan diseño, lifting de pestañas, laminado y diferentes procedimientos.
“La idea mía siempre fue traer novedades e innovación para el rubro”, afirmó.
“Acá tengo que reconstruir miradas”
La especialista aseguró que encontró diferencias importantes entre las necesidades de las clientas brasileñas y argentinas, especialmente por los hábitos de depilación.
“Yo acostumbro a decir que en Brasil sacaba pelos; acá tengo que reconstruir miradas”, sintetizó.
Para Silva, allí aparece una parte central de su profesión: recuperar las cejas sin intentar copiar el rostro de otra persona. “Cada ceja es única”, reiteró.
Recordó, en ese sentido, el caso de una clienta que llegó con la intención de tener las mismas cejas que una celebridad. “Le dije que tenía que sentirse bien ella con ella misma, no querer parecer otra persona. Íbamos a trabajar para dejar su mirada tan bella como la que ella admiraba”, contó.
Un espacio que amplió sus servicios
Con el crecimiento de JS Beauty Salon, Silva incorporó peluquería, manicura, pedicura, cosmetología, medicina estética, micropigmentación de cejas y labios y procedimientos destinados a remover micropigmentaciones o tatuajes de cejas no deseados.
El caso de Cristi permitió mostrar ese proceso. Después de atravesar quimioterapia y radioterapia y recibir el alta médica, continuó trabajando en la recuperación de sus cejas junto a Silva.
“Ella está reconstruyendo sus cejas, que las tenía debilitadas por la quimio”, resumió la especialista, quien destacó que cada procedimiento debe adaptarse a las características y al momento que atraviesa cada persona.