El Brent superó los US$97 por barril ante la tensión en Medio Oriente, mientras los mercados esperan datos de inflación y decisiones de tasas.
El precio del petróleo volvió a acercarse a los US$100 por barril en el comienzo de la semana, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las crecientes tensiones en torno al estrecho de Ormuz. Al escenario geopolítico se sumó la expectativa por los próximos datos de inflación de Estados Unidos, que podrían resultar decisivos para la política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
Los futuros del crudo Brent llegaron a subir alrededor de un 1% y alcanzaron los US$97,31 por barril, su mayor nivel en tres meses. La cotización acumuló un incremento cercano al 8% durante la semana anterior y quedó aproximadamente un 35% por encima de los valores registrados a finales de febrero, antes del inicio de la guerra.
La nueva presión sobre el mercado energético surgió después de que Irán anunciara que establecerá una zona restringida en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. La medida se produjo en medio de una escalada militar que incluyó ataques estadounidenses contra tres petroleros iraníes y el lanzamiento de misiles balísticos contra buques de la Armada norteamericana.
Europa y Asia, bajo la mirada de los inversores
La incertidumbre también se reflejó en los mercados europeos. El Euro Stoxx avanzó 0,2%, mientras que el DAX alemán retrocedió 0,2% y el CAC francés ganó 0,3%. En Reino Unido, el FTSE registró una baja de 0,1%.
A las tensiones internacionales se sumaron factores políticos. Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo el primer lugar en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt. El resultado generó atención entre los operadores debido a las posiciones críticas que el espacio manifestó respecto de la moneda común europea.
En Francia, las encuestas de cara a las próximas elecciones presidenciales también fueron seguidas por los mercados, especialmente por el desempeño de Marine Le Pen y sus posiciones respecto del futuro de Francia dentro de la zona euro.
El yen subió y las bolsas asiáticas operaron dispares
En Asia, el yen alcanzó su nivel más alto en siete meses, ante las expectativas de un endurecimiento más rápido de la política monetaria por parte del Banco de Japón y la posibilidad de una repatriación de capitales de inversores japoneses.
En las bolsas de la región se registraron movimientos dispares. El Nikkei 225 avanzó 2,02% y el Kospi surcoreano saltó 4,61%. En China, el Hang Seng de Hong Kong perdió 0,93%, mientras que la Bolsa de Shanghái registró una mejora de 0,07%.
El comportamiento de los mercados se produjo en un contexto dominado por el precio de la energía, las tensiones geopolíticas y las expectativas sobre las decisiones que adoptarán los principales bancos centrales.
La inflación de Estados Unidos, otro dato clave
Los inversores también aguardaban la próxima reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos. El informe de empleo mostró la creación de 162.000 puestos de trabajo durante agosto, por encima de las expectativas, y reforzó las apuestas sobre una eventual suba de tasas.
Según las estimaciones del mercado, la probabilidad de un aumento de las tasas en la reunión del 16 de septiembre se ubicó en torno al 58%, mientras que las posibilidades de un ajuste en octubre alcanzaron el 70%.
La atención estará puesta ahora en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos. Las previsiones apuntan a una inflación interanual del 3,4% y una variación mensual del 0,4%. El resultado será una referencia central para determinar los próximos pasos de la Fed.
En tanto, los futuros de Wall Street mostraron números negativos: el S&P 500 retrocedió 0,19%, el Nasdaq Composite perdió 0,54% y el Dow Jones operó con una caída cercana al 0,07%.