REDACCIÓN ELONCE
Las nuevas cámaras de tránsito en Paraná estarán distribuidas en 40 puntos y permitirán detectar cruces en rojo, uso del celular y falta de cinturón, entre otras infracciones. Automovilistas consultados por Elonce respaldaron los controles, pero también plantearon reparos.
Las nuevas cámaras de tránsito en Paraná comenzaron a generar opiniones entre los conductores ante la implementación progresiva del sistema de fiscalización electrónica en 40 puntos de la capital entrerriana.
En una recorrida de Elonce, automovilistas coincidieron en la necesidad de reforzar el cumplimiento de las normas, aunque también surgieron cuestionamientos por el estado de las calles y el posible carácter recaudatorio de los controles.
El sistema permitirá detectar diferentes conductas prohibidas al volante, entre ellas el cruce de semáforos en rojo, el uso indebido del teléfono celular y la falta de cinturón de seguridad. A partir de las infracciones registradas por los dispositivos podrán labrarse multas, algunas de las cuales podrían superar el millón de pesos.
“Está bien, está como corresponde. Tenés que respetar todo lo que es la ley de tránsito, la tenés que respetar sí o sí”, expresó uno de los automovilistas consultados. Para el conductor, la fiscalización podría modificar algunos comportamientos habituales: “El paranaense no sabe manejar, no usa baliza, no te da paso. Puedo decir que esto va a mejorar poniendo un par de multas como corresponde”.
Seguridad vial y un tránsito con cada vez más vehículos
Otro de los conductores consultados también consideró necesaria la incorporación de tecnología para fiscalizar las calles. Al explicar por qué acompañaba la iniciativa, apuntó directamente a la siniestralidad vial: “Hay muchos accidentes”.
El automovilista también puso el foco en la cantidad de vehículos que circulan diariamente. Según su percepción, el tránsito se encuentra “resaturado de vehículos” y la infraestructura debe absorber una circulación cada vez mayor. Consultado sobre si las cámaras contribuirán a mejorar la situación, respondió: “Yo digo que sí. Sí, va a ayudar”.
La seguridad apareció así como uno de los principales argumentos entre quienes respaldaron el nuevo esquema. Sin embargo, el acompañamiento no estuvo exento de reparos. “Me parece bien por seguridad, pero también es un ente recaudador”, manifestó otro conductor. De todos modos, reconoció el valor de los dispositivos y remarcó: “Las cámaras son importantes para la seguridad”.
El estado de las calles, entre los principales reclamos
La discusión sobre los controles también derivó hacia otro problema cotidiano señalado por quienes manejan en la ciudad: las condiciones de algunas calles. Uno de los entrevistados acompañó la fiscalización, pero reclamó que los controles sean acompañados por mejoras en la infraestructura vial. “Está bien las cámaras para ordenar un poco el tránsito, pero tendrían que arreglar un poco las calles y demás”, sostuvo.
Otro conductor fue más crítico y directamente puso en duda que las cámaras solucionen los problemas cotidianos del tránsito. “No sirve de nada eso. Lo que sirve es que arreglen las calles; si no, rompemos el delantero, destrozamos el auto, por favor”, manifestó durante la recorrida.
Las opiniones reflejaron así dos preocupaciones que conviven entre los automovilistas: por un lado, la necesidad de lograr mayor respeto por las normas de tránsito y, por otro, el reclamo para que la fiscalización sea acompañada por mejores condiciones de circulación. Las cámaras, en ese escenario, abrieron un debate que excedió la aplicación de multas y alcanzó a la infraestructura vial.
“No respeta nada”: el relato de una conductora que sufrió un choque
Entre los testimonios recogidos por Elonce también estuvo el de una mujer que respaldó especialmente los controles porque había sufrido un siniestro vial en el mismo sector donde fue consultada. “Estoy de acuerdo porque ya me chocaron a mí en esta zona también, así que está bien”, relató.
La conductora señaló que todavía intentaba localizar a la persona involucrada en aquel episodio: “Ahora estoy buscando al que me chocó todavía”. Su experiencia personal marcó una de las escenas más contundentes de la recorrida y reforzó el argumento de quienes consideran que un mayor control puede ayudar a prevenir conductas riesgosas.
Al describir cómo observa el tránsito cotidiano, fue categórica: “Un desastre. No respeta nada directamente. Yo andando en moto también, no respeta nada”. Entre respaldos, críticas y reclamos, los automovilistas dejaron planteado el desafío que acompañará la implementación de las nuevas cámaras: que el aumento de la fiscalización se traduzca efectivamente en mayor seguridad y cumplimiento de las normas en las calles.